
El zorb, o cómo caer ladera abajo en el cerro Chapelco
Se trata de una esfera de plástico en la que las personas entran y caen en picada
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SAN MARTIN DE LOS ANDES.- El dejarse caer montaña abajo dentro de una esfera de plástico transparente parece sacado de un cuento futurista. Pero no lo es. Desde esta temporada puede practicarse en esta comarca andina.
El zorb es una opción del turismo aventura que fue creada en Nueva Zelanda hace cinco años. Consiste en una gran esfera de plástico, de tres metros de diámetro, que dentro tiene otra más pequeña unida a la mayor con cientos de tensores de nylon.
El "pasajero" ingresa en el compartimiento menor y el aire que separa a ambas esferas lo protege de lo que se viene: despeñarse por la montaña unos 200 metros para vivir la sensación de flotar por el aire a medida que resbala por la pendiente.
"Además de Nueva Zelanda, hay lugares donde se practica el zorb, como Alemania, Austria, Inglaterra y Estados Unidos -explicó Ezequiel Evangelista, quien consiguió la franquicia para traerlo a estas latitudes-. Pero la Argentina es el primer país de América latina en tenerlo."
Evangelista es licenciado en turismo, dueño de una agencia porteña, que buscando nuevas emociones descubrió el zorb por Internet. Proyecta llevarlo a la costa atlántica el verano próximo.
"Es aventura pura y muy seguro", destacó Eduardo Cryan, un estudiante de turismo que viajó para ayudar a Evangelista con el emprendimiento.
Complejo de aventuras
Desde este año, el zorb integra el menú de opciones que ofrece el Parque de la Aventura de Chapelco, situado a los pies del cerro de ese nombre, a 21 kilómetros de esta ciudad.
Este complejo, que en invierno es uno de los centros de esquí más importantes del mundo, invita a los turistas a disfrutar de deportes alternativos durante la temporada de verano. Caminatas por la montaña, cabalgatas, travesías en 4x4, mountain bike, un tobogán andino, aerosillas y una piscina climatizada a 1600 metros de altura son algunas de las variantes.
El último fin de semana, todo Chapelco estaba convulsionado por la llegada del zorb. El pionero tiene nombre y apellido: Jorge Castillo fue el primer zorbonauta de esta ciudad.
"Vinimos a pasear a Chapelco y me llamó la atención esta esfera", contó Jorge, mientras se pertrechaba para el descenso. Su esposa, Lorena; su hijo Matías, de dos años; su hermana Gladys y sus sobrinas Paola y Aldana siguieron su aventura desde la base del cerro, entre risas y fotos.
"Es una sensación única, me gustó mucho, es como estar flotando y al mismo tiempo ves un paisaje único", aseguró Jorge, una vez fuera de la esfera.
Después de la buena experiencia de Jorge le siguieron otros valientes. Por ejemplo esta cronista, que, según afirmó Evangelista, fue la primera mujer en América latina en atreverse a esta aventura.
Previsiones
Situada dentro del Parque Nacional Lanín, San Martín de los Andes aparece como un cóctel más que atractivo: combina playa, lagos, montaña, bosques y una ciudad que parece una aldea de juguete.
A pesar de un clima que no acompaña los deseos de operadores y empresarios turísticos, el secretario de Turismo de esta ciudad, Raúl Miguel, es optimista. "Si tomamos como parámetros la recesión y los problemas laborales de 2000, nos sorprende la cantidad de gente que llega por medio del autoturismo, es decir, los que vienen en automóvil, muchos sin reserva previa", dijo.
Miguel adelantó que para el mes próximo superan el 60 por ciento de las reservas y señaló un dato curioso: "Este año fue al revés. La mayoría de los turistas de Chile, Alemania, Italia, que normalmente llegan a fines de febrero, vinieron en enero esta vez".
La idea es trabajar en conjunto con los otros destinos de la región y con los de Chile para captar veraneantes. "Aquí hay sol y playa y se puede disfrutar seguro en San Martín de los Andes; además, las familias pueden compartir y pasear juntos", concluyó Miguel.




