Emoción en Roma por San Héctor
ROMA.- "Va a ser una verdadera invasión de peregrinos." A dos días de la canonización del primer santo argentino, el hermano Héctor Valdivielso Sáez, en una misa que el Papa celebrará pasado mañana en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, un clima de preparativos y gran alegría se respira en el cuartel general de la congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, conocidos como los Hermanos de La Salle, de esta ciudad.
No es para menos: pasado mañana, junto al primer santo argentino serán canonizados otros nueve hermanos de esta congregación y, para esta importantísima celebración, ya han comenzado a llegar a Roma cientos de peregrinos.
"Calculamos que vendrán unos 5000 fieles lasallanos, de los cuales unos 1800 serán de afuera de Italia, y de ellos cerca de 500 de la Argentina, sin contar la comitiva oficial que acompañará al presidente Menem", dijo a La Nación el hermano Rodolfo Cosimo Meoli, postulador general de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que en septiembre último llevó a la Argentina los restos del primer santo argentino, que también se convertirá en el primer San Héctor de la Iglesia.
"Pensando en la época del año que es y que en la Argentina están por terminar las clases, va a ser una verdadera invasión", agregó por su parte el hermano Telmo Meirone, recién llegado a Roma desde Buenos Aires. Explicó que entre los peregrinos argentinos que están arribando y que él ha acompañado también hay un grupo de 250 que viene de España, donde visitaron todos los lugares en los que vivió el primer santo argentino.
Héctor Valdivielso Sáez nació en Buenos Aires el 31 de octubre de 1910, en el barrio de Boedo, y fue bautizado en la parroquia de San Nicolás de Bari, emplazada donde ahora se levanta el Obelisco. Era hijo de inmigrantes españoles que se habían trasladado a la Argentina poco antes. Siendo aún muy pequeño, sus padres decidieron regresar a España, aunque, según sus cartas, se sabe que el santo siempre soñó con volver a la Argentina como misionero.
En 1924 viajó a Bélgica, a la casa central de la congregación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de La Salle), donde ingresó en el noviciado misional.
En septiembre de 1933, el futuro San Héctor fue enviado a Turón, un pequeño pueblo minero en Asturias, en el norte de España. Era un momento muy turbulento en la vida política y social española, que al poco tiempo desembocó en la Guerra Civil. Las fuerzas socialistas y comunistas de la zona de Turón, así como la logia masónica de la localidad, se habían enfrentado varias veces al colegio en el que trabajaba el santo.
Los Hermanos de La Salle eran ocho, incluido Héctor, quien todavía no había cumplido 24 años. El 4 de octubre de 1934, un comité revolucionario detuvo a los religiosos y cinco días después, al alba, un grupo de revolucionarios los obligó a caminar hasta el cementerio de Turón, donde, tras cavar su propia fosa, fueron fusilados porque no habían aceptado renunciar a la fe católica.
Denominados más tarde "mártires de Turón", los Hermanos murieron al grito de "Viva Cristo Rey": por ello, su canonización se celebra en la festividad religiosa de Cristo Rey.
Por haber entregado su vida en defensa de la fe, el 29 de abril de 1990 Héctor Valdivielso Sáez y sus compañeros fueron declarados beatos por el Papa, lo que significó su primer paso hacia la santidad.
Unos días antes, en Nicaragua, un ex alumno lasallano se enteró de que ellos estaban por ser beatificados y, sin conocerlos demasiado, rogó a Valdivielso Sáez y a sus compañeros para que intercedieran ante Dios para salvar a su mujer, Rafaela Bravo Jirón, de 24 años, quien estaba gravemente enferma por un cáncer de útero. Los médicos le daban, como mucho, un par de semanas de vida.
El 29 de abril, Rafaela, que hoy vive en Nicaragua, recuperó la salud en una forma que la ciencia no pudo explicar. La Congregación para las Causas de los Santos realizó una larga y exhaustiva evaluación de este caso y llegó a la conclusión de que había sido un milagro. El 21 de diciembre último, un consistorio de cardenales presidido por el papa Juan Pablo II aprobó el milagro.
No extraña entonces que reine una enorme expectativa en el cuartel general de los Hermanos lasallanos, en la Via Aurelia, de Roma. Allí, no tienen dudas de que la ceremonia religiosa del domingo será multitudinaria: "Lástima -dicen- que no se hace en otra época del año, cuando no hace tanto frío: si se hiciera al aire libre, frente a la basílica, seguro se llenaría la plaza de San Pedro".
Vida y milagros
- Héctor Valdivielso Sáez nació en Buenos Aires el 31 de octubre de 1910. De pequeño fue a vivir con su familia a España.
- En Burgos, el futuro San Héctor ingresó en el centro de formación de los Hermanos de La Salle.
- En 1934, un comité revolucionario de Turón lo fusiló junto a siete religiosos, después de obligarlos a cavar su propia fosa. Tenía 24 años.
- En 1990 fue beatificado. Al conocer la noticia, el marido de una mujer enferma de cáncer de útero, que vivía en Nicaragua, rogó a Valdivielso Sáez y a sus compañeros. Su curación quedó acreditada como un milagro por el papa Juan Pablo II.
Ultima visita de Menem
ROMA (De nuestra corresponsal).- El presidente Carlos Menem asistirá pasado mañana a la misa de canonización de Valdivielso Saéz.
En lo que se considera un gesto de agradecimiento del Vaticano a su mandato, en el cual mantuvo posiciones firmes en contra del aborto, el Presidente será recibido el lunes en una audiencia privada por Juan Pablo II.
Además de ser su última gira, se trata de la sexta visita de Menem a la Santa Sede y la tercera en los últimos dos años y medio.
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