
En agosto Julieta Silva irá a juicio por la muerte de su novio rugbier
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En agosto se sabrá si la mendocina Julieta Silva (30) es culpable penalmente de la muerte de su novio rugbier, Genaro Fortunato (25), a quien atropelló y mató en setiembre del año pasado a la salida de un boliche en San Rafael, en el sur provincial.
La Justicia confirmó que el 14 de agosto será el inicio del debate oral contra la mujer, quien llegará al banquillo bajo la imputación de homicidio simple con dolo eventual y, como alternativa, homicidio culposo. Se espera que el juicio concluya el viernes 31 de ese mes. La joven, quien espera el juicio con detención domiciliaria, arriesga hasta una condena de 25 años de cárcel.
Según confirmaron fuentes tribunalicias, el debate lo realizará un tribunal colegiado compuesto por el juez Rodolfo Luque junto a Julio Bittar y Ariel Hernández, con el objetivo de hacer una completa reconstrucción del hecho y de las condiciones en las que se produjo, sobre todo imitando una noche con llovizna y baja visibilidad, acorde a los problemas oftalmológicos que padece la acusada.
En la audiencia donde se definió la fecha y la modalidad del proceso decisivo estuvieron presentes no solo las autoridades de la Fiscalía, los abogados de la querella y la defensa, sino también Miguel Fortunato y Graciela Linares, papás del deportista sanrafaelino y Andrés Silva, papá de Julieta.

La hipótesis principal de la querella, que durante la investigación sufrió un cambio de calificación que benefició a la imputada, asegura que en la madrugada del 9 de septiembre los jóvenes salieron del bar La Mona discutiendo y en estado de ebriedad. Luego ella subió a su auto Fiat Idea, arrancó y no dejó que Genaro subiera, por lo que al acelerar, el chico cayó sobre el asfalto. Segundos después, la joven regresó haciendo una "u" y sin cambiar el rumbo pasó por encima del cuerpo de su novio, que fue arrastrado unos metros. Julieta no llevaba los anteojos recetados por lo que asegura que no vio lo que ocurría y que pensó que se trataba de un pozo. En este punto se centra la defensa para sostener que se trató de un accidente, al tiempo que busca demostrar que no existía una relación de pareja. El análisis de los mensajes de WhatsApp que ambos intercambiaban será también determinante.
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