
Experiencia 360°: el Yaris por dentro y por fuera
Esta semana fue el momento de testear el nuevo integrante de la familia Toyota en el camino que une Pinamar con Cariló
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Entre las múltiples actividades que propone Toyota para este verano en Pinamar está la de probar la nueva joyita de la familia: el Yaris. Eslabón perfecto entre el más juvenil Etios y el elegante Corolla, el flamante hatchback de la marca japonesa fue presentado oficialmente a fines de 2016 y estas vacaciones trajo su suave y confortable andar a la Costa Atlántica para que el público general pueda probarlo en un entorno encantador.
Desde la intersección de Bunge y la Avenida Intermédanos, nos subimos al Yaris para un exigente test drive que partió desde el stand de Toyota hacia la localidad vecina de Cariló, pasando naturalmente por Ostende y Valeria del Mar, por los serpenteantes caminos internos.
El efecto nave
Un poco de asfalto y otro tanto de arena fueron las dos superficies sobre las cuales el Yaris mostró todas sus condiciones: moderno, confiable y con una excelente autonomía. La primera gran sensación que deja el vehículo es la de una experiencia de manejo a todas luces confortable. El calor del mediodía obliga a subir las ventanillas (todas eléctricas) y a encender el aire acondicionado. Entonces es como viajar en una cápsula hermética. La perfecta insonorización de la cabina aísla de manera completa cualquier ruido del exterior e incluso el del mismo motor. Completan esa comodidad interior unas butacas bien firmes en las que el cuerpo se acomoda de manera perfecta.
El camino hacia Cariló nunca llega a convertirse en ruta pero sí permite en algún tramo una marcha un poco más ligera, suficiente para comprobar la solidez del andar y la excelente respuesta de los frenos. La moderna caja CVT con modo secuencial y siete marchas preprogramadas terminan de redondear las principales prestaciones de un auto que parece manejarse solo.
Viví la experiencia mobile desde la APP de Youtube haciendo clic acá.
Un regreso confortable
Al momento de dejar el auto a un costado para un breve descanso surgen los atributos exteriores del Yaris. Con ocho propuestas de color (entre los que se destacan el atrevido naranja metálico o el infalible gris azulado), el frente luce bien deportivo.
La hora del regreso es ideal para apreciar el tablero y la pantalla táctil. El panel de instrumentos es realmente bello, con el tacómetro, el velocímetro y el medidor de combustibles insertados en tres grandes aros que dan una increíble sensación de profundidad. La “experiencia” de nave se complementa con la completísima pantalla multimedia. En general, la parte frontal interior, de cierto aire minimalista, tiene todas las funciones perfectamente distribuidas.
La llegada a Pinamar no puede ser mejor. Con el sol cayendo detrás de los árboles y el mar en calma, el “momento Toyota” llega a su fin para darle lugar a una buena refrescada.
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