Guido, el pueblo que conoció sus raíces
Los familiares del general que acompañó a José de San Martín fueron al lugar y contaron la historia de su antepasado
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GENERAL GUIDO, Buenos Aires.- Si Funes, el memorioso, hubiera vivido en General Guido, no hubiese sido necesario reunir a todo el pueblo para empezar a reconstruir su historia.
Pero el mítico personaje de Borges no habitó en este pueblo carente de archivos oficiales y que ahora se debate en el olvido.
E hizo falta que llegaran los descendientes del general que acompañó a José de San Martín en su gesta libertadora para que el pueblo entero comenzara a bucear en su propio pasado.
La tataranieta y los choznos de Tomás Guido viajaron desde La Plata, una mañana lluviosa de otoño, para celebrar el 118º aniversario de la fundación del partido homónimo.
Un poco de historia
Y fue una fiesta. Matilde, Ricardo, Martín y Raquel Guido Lavalle suscitaron la atención de todos: intendente y concejales, maestros y alumnos, pobladores con ropa dominguera, el párroco del lugar y hasta la reina de belleza, luciendo su corona, se dieron cita para recuperar la historia del hombre que nunca pisó este suelo, pero que, sin embargo, le dio identidad al terruño.
La biblioteca popular se convirtió en auditorio. Y allí, sobre un pupitre de madera gastada, los parientes de Guido expusieron un sable que había pertenecido a su antepasado.
La pieza, oxidada y apenas salida de la vaina, atrajo a los escolares, que, uno a uno, se acercaron para verla.
Los chicos, vestidos con guardapolvos blancos, con grabadores y con cámaras fotográficas, desfilaron ante el sable obtenido por el general Guido durante la gesta libertadora.
Luego, Ricardo Guido Lavalle (chozno del general) se convirtió por un momento en el centro de la reunión, cuando se animó a hacer un relato -que resultó muy ameno- sobre el hombre que acompañó a San Martín en la aventura de la liberación de América.
Urquiza, Rosas, Bolívar...
El descendiente del general recordó que Tomás Guido viajó a Londres con Mariano Moreno; que fue ministro de Justo José de Urquiza y también de Juan Manuel de Rosas.
Mencionó, además, que el general intercambió cartas con el mariscal Antonio José de Sucre, con Simón Bolívar, Juan Lavalle, Juan Bautista Alberdi y Facundo Quiroga.
Y destacó la voluntad de un hombre que actuó como militar y como diplomático y al que describió como "inaccesible a toda forma de sobornos o lisonja".
Durante 45 minutos, los habitantes del caserío que se extiende a la vera de las vías del ferrocarril escucharon sin interrupción el relato sobre la vida de su prócer.
Hasta un perro callejero se coló en el auditorio, frente a los parientes del general. Y nadie se animó a echarlo, para no interrumpir.
Ocurre que, según admitió el secretario de Cultura del distrito, Omar Arias, este pueblo, situado a 310 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y que hoy lucha por no desaparecer, no posee documentos que permitan reconstruir la vida del militar.
"No hay registros"
"No existen en el pueblo registros oficiales sobre el general Tomás Guido. La mayor parte de la información está en algún rincón escondido de alguna escuela o de alguna institución", expresó el secretario de Cultura.
De esa manera, para rescatar la historia, la Municipalidad invitó a los descendientes del general y les pidió que narraran la historia que por estas tierras nunca había sido contada.
"Es interés de este gobierno iniciar un proceso de recuperación de la memoria colectiva", afirmó César Arias.
Responsabilidad de todos
Y, al parecer, la experiencia les sirvió. El intendente del lugar, Aníbal Eugenio Loubet, dijo sentirse satisfecho "al escuchar que el nombre del pueblo refleja valores que hoy parecen en desuso".
Loubet confesó no haber conocido en profundidad la historia de Tomás Guido hasta que los descendientes del general llegaron al lugar.
"Fue responsabilidad de todos no haber indagado antes sobre la vida del hombre que le dio su nombre a nuestro pueblo", se excusó.
"La historia puede ser un movilizadora. Yo creo que es importante conocer nuestros lazos más antiguos", dijo el jefe comunal una vez concluida la disertación de los descendientes de Tomás Guido.
No fue el único que parecía entusiasmado. Por ejemplo: Sandra Heredia, una profesora de historia que llegó transportándose con muletas, dijo que en el pueblo "no hay material para estudiar la personalidad de Guido".
Los docentes de las dos escuelas primarias que coexisten en la zona aprovecharon la oportunidad que se les presentó el miércoles último, con la llegada de los descendientes de Guido, para incentivar a los más jóvenes a reconstruir la identidad que los une como bandera.
El partido Del Vecino
GENERAL GUIDO, Buenos Aires.- Aunque parezca mentira, esta es la historia de un pueblo que no tiene archivos oficiales y donde casi ninguno de sus 3000 habitantes conoce quién fue el hombre que dio identidad al lugar.
El partido, originariamente, se llamó Del Vecino y fue creado por decreto el 25 de diciembre de 1839.
El caserío de viviendas bajas creció alrededor de la estación ferroviaria, que se inauguró en 1980, entre Dolores y Ayacucho.
En febrero de 1891 se le asignó el nombre de General Guido, en recuerdo del militar de destacada intervención en la campaña emancipadora de América latina.





