
Hay un detenido por el cuádruple crimen
Un vecino fue apresado con elementos inequívocamente incriminatorios; el asesinato estaría vinculado con ritos africanos
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LA PLATA.- Un joven electricista y amigo de la familia uruguaya encontrada anteayer enterrada en el pozo ciego de su vivienda de Luján fue detenido como presunto autor del cuádruple crimen.
Sergio Adrián Santillán, de 24 años, fue apresado en su domicilio, ubicado en la calle Jorge Newbery 345 de la citada ciudad, a las 4.30 de ayer, con abundante material incriminatorio.
En la casa del sospechoso, las pesquisas encontraron artículos del hogar y muebles, además del automóvil propiedad de las víctimas.
Una de las hipótesis que manejan las autoridades judiciales y policiales es la conexión entre el atroz asesinato con las prácticas del rito umbanda que las víctimas realizaban en su hogar, de acuerdo con testimonios de vecinos.
Los investigadores creen que Santillán asesinó a Mario Zarnic, de 31 años, Viviana Reposi, de 32, y a los hijos de ambos: Esteban, de 9, y Julián Jesús, de 8, "para apoderarse de los bienes de la familia".
El joven quedó sumamente comprometido cuando los policías dieron con una serie de documentos fraguados para apropiarse del dominio del auto, un Ford Falcon. Se especula que también pensaba quedarse con la casa, una modesta vivienda construida sobre terrenos fiscales.
"El propio Santillán se había ocupado, en los últimos días, de hacer circular la versión de que la familia había vuelto al Uruguay porque acá había sufrido problemas y amenazas", explicó una fuente de la investigación.
Además, varios testigos reconocieron un pico, hallado junto a las víctimas, como perteneciente al joven detenido. Se presume que esa fue el arma utilizada para el asesinato ya que las pericias sobre los cuerpos determinaron que todos presentaban el cráneo fracturado, con indicios de haber sido utilizada una herramienta con esas características.
Habrían sido envenenados
Sin embargo, la policía considera que los Zarnic habrían sido envenenados o drogados previamente ya que no presentaban muestras de haberse resistido. Sólo el hombre tenía algunas lastimaduras en sus manos y brazos.
El imputado quedó a disposición del fiscal de Mercedes, Pablo Merola, quien caratuló la causa como "cuádruple homicidio y abandono de persona agravado". Voceros judiciales indicaron que el fiscal indagaría al detenido mañana.
La policía informó que ya habría alrededor de diez elementos de prueba que complicarían la situación del electricista, pero no se descarta la intervención de otras personas en el crimen.
"Después de tomar varias declaraciones testimoniales se cerró el círculo sobre Santillán y ahora se busca a una segunda persona que también podría haber participado en el hecho", se explicó.
Los cadáveres de los Zarnic fueron encontrados enterrados en el pozo ciego del fondo de la casa, en avanzado estado de descomposición. El titular de la División Homicidios de Luján, Andrés Onorato, estimó que los cadáveres habían estado ocultos durante un mes.
La investigación se había iniciado el 2 de diciembre último, a partir del hallazgo de una beba de ocho meses, hija menor del matrimonio Zarnic, abandonada en unos pastizales del paraje Puente de los Huesos.
La menor fue llevada al hospital local hasta que la policía contactó a Lorena Reposi, hermana de Viviana, que reconoció a la beba como su sobrina. En ese momento, al concurrir a la vivienda de los Zarnic, el personal policial constató la ausencia de los miembros de la familia, pero encontró el lugar habitado por una mujer identificada como Zulema Fernández, de 40 años, madre de Santillán. La mujer manifestó que estaba ahí porque su hijo le había dicho que la familia Zarnic se había ido a Uruguay y necesitaba que cuidaran la casa.
Los investigadores se abocarán ahora a estudiar si el múltiple asesinato está vinculado con los ritos de la religión umbanda que, según afirmaron los vecinos, practicaba el matrimonio en su domicilio. La sangrienta escena del crimen demuestra la brutalidad en la acción de los asesinos, que refuerza la posibilidad de un posible rito esotérico.
Anteayer, cuando los investigadores ingresaron en la vivienda de los Zarnic, encontraron manchas de sangre en pasillos y distintas habitaciones. Al salir al patio trasero descubrieron el montículo de tierra removida bajo el cual se hallaba la familia masacrada.





