Icana continuará la obra del Centro Lincoln
Inauguración: en abril, el Instituto Cultural Argentino Norteamericano habilitará al público la mayor parte de los libros que constituían el acervo del centro cultural de la embajada estadounidense.
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La biblioteca del Centro Lincoln pasará en su mayor parte -10.000 tomos- a Icana, entidad no gubernamental privada con 70 años de labor en Buenos Aires. El Centro Lincoln, dependiente de la embajada de los Estados Unidos, cerró sus puertas en diciembre último, dentro de una política general de la administración norteamericana tendiente a clausurar institutos similares en varios países.
Hubo un centenar de instituciones interesadas en los textos del Centro, pero tras arduas negociaciones la representación diplomática estadounidense decidió confiarlos al Instituto Cultural Argentino Norteamericano (Icana), una entidad que cuenta con tres sedes en la Capital (una en el Centro y dos en Belgrano), 14.300 alumnos y unos 250 docentes.
En su momento, la directora del Centro Lincoln, Sara Morrison, habia anticipado la voluntad de destinar el rico archivo de documentación a una sola institución. No se quería fragmentar el material reunido desde la fundación del centro en 1950, hace casi medio siglo.
En total, 30.000 volúmenes
Icana sumará los libros recibidos a los 20.000 que ya tenía en su biblioteca y asumirá asimismo la continuidad de una hemeroteca con 120 títulos en su sede de Maipú 686. Recibirá también 450 títulos de videos y casssettes.
Pero no quiere limitar su servicio a quienes puedan acudir a su sede: su objetivo principal es abrir este reservorio a muchas personas a través de modem.
Icana establecerá una sección digital con abstracts (resúmenes) de 1800 revistas en discos compactos, a la vez que tendrá 400 revistas en imagen y texto completos (todas las páginas originales, incluidas las de publicidad).
Según informó a La Nación el presidente de Icana, Armando Braun, se podrán consultar en el sistema de computación ejemplares de revistas de los últimos cinco años.
Por su parte, la embajada de los Estados Unidos instalará un centro de información en el que tendrá muchas obras de referencia: guías, directorios, anuarios, en su mayoría vinculados con la administración del gobierno norteamericano (ver el recuadro).
Icana dedicará su hall principal a albergar la hemeroteca, y su gran salón de actos a la biblioteca y sala de lectura. Para ello ha realizado obras de adaptación, a cargo del arquitecto Alberto Mendonca Paz.
Habrá además lugares para hacer consultas por computación y para realizar videoconferencias.
Novedades en abril
La denominada a partir de ahora Biblioteca Centro Lincoln, dependiente de Icana, se habilitará a fines de abril. La biblioteca que funcionaba en calle Florida 935 tenía algo más de 300 visitantes diarios y ofrecía 16.000 libros (unos 6000 quedarán en el centro de información que abrirá la embajada).
Braun estima que serán más quienes acudan a Icana, a donde ya concurren unas 80 personas por día. Hasta teme que la capacidad del local pueda verse desbordada y haga falta mudarse a otra sede en no mucho tiempo.
Por eso, la entidad prefiere acentuar su carácter de base de datos que podrá ser consultada desde afuera, para cubrir un amplio espectro del país.
Desde hace tiempo, la asociación está haciendo un hincapié especial en la educación a distancia. Así , por ejemplo, edita numerosos videos para clases de inglés que los alumnos ven en sus localidades de origen; luego vienen a la Capital a rendir exámenes.
Un análisis financiero
Icana está estudiando cuántos serán los fondos necesarios para estos proyectos. En estos días, el ingeniero Nicanor Saleño, director de la entidad, está viajando por América latina y los Estados Unidos para adquirir experiencias de iniciativas similares. Aunque prefirió no dar estimaciones , Braun consideró que una cantidad similar a la primera inversión será necesaria cada año para renovar el material y asegurar el funcionamiento.
Por eso, una persona podrá ir y sacar un libro de los anaqueles para leer allí sin pagar nada, pero se prevé hacer socios de la biblioteca, con una suma módica, para pagar el uso de las computadoras o sacar libros para llevarlos a la casa.
Braun opina que debe evidenciarse el interés por la cultura y que quien compra un paquete de cigarrillos o paga una entrada a un espectáculo también tiene que advertir que mantener un servicio cultural cuesta dinero.
Que la cultura genere fondos
El autofinanciamiento es la meta a la cual aspira Icana. Más que donaciones de empresas, desea prestar servicios útiles que las compañías juzguen razonable pagar. En el futuro, se prevé también el ingreso a la sección digital por usuarios de Internet.
Icana acomete esta nueva experiencia con sabor de aventura. Apuesta a que en pocos años bajen las tarifas telefónicas y aumente el caudal de usuarios de los nuevos servicios. La idea central fue madurando poco a poco y el desafío asumido requerirá tomar decisiones y estar atentos a la respuesta del público.
Referencias
El centro de referencias que funcionará en la embajada norteamericana, aún sin fecha de inauguración, contará con bibliografía especializada sobre comercio exterior, derecho y todo lo referente a las relaciones gubernamentales entre Argentina y Estados Unidos. Pero no todos podrán acceder a la biblioteca, queen un futuro también será digital. Sólo las personas relacionadas con el gobierno, líderes organizaciones no gubernamentales, profesores universitarios e investigadores serán los elegidos.




