
Identificaron al conductor de la otra camioneta
Novedad: se trata de un empresario de Berisso; el rodado fue secuestrado por la Justicia para realizarle varios peritajes.
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LA PLATA.- Alfredo Orlando Pesquera, empresario, de 35 años, domiciliado en Belgrano 124, de Capital Federal, aunque presuntamente con residencia en Berisso, es el dueño de la camioneta Chevrolet Blazer blanca, diesel, supuestamente involucrada en el trágico accidente en el que murieron el cantante bailantero Rodrigo Bueno y Fernando Olmedo.
Justamente ayer, ante el titular del Juzgado de Garantías N° 2 de Quilmes, Martín Miguel Nolfi, se presentó un pedido de eximición de prisión en favor de Pesquera.
Lo hizo el abogado Fernando Burlando, conocido por haber representado a los cuatro miembros de la banda de los "horneros", condenados a prisión perpetua por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas.
Burlando presentó el pedido en el mencionado juzgado, cuyos secretarios sólo consignaron que aún el magistrado no había adoptado ninguna decisión procesal, aunque dijeron que era "inminente" que llamaran a prestar testimonio al empresario.
Casi en forma simultánea, el fiscal Luis Armella ordenó dos procedimientos en busca del vehículo, finalmente encontrado en Belgrano 124 y luego llevado a la sede de la Delegación de Investigaciones de Quilmes, en Allison Bell y Garibaldi.
Burlando también refirió que su cliente dio explicaciones que difieren en "180 grados" de las versiones según las cuales la Blazer rozó o chocó dos veces con la Explorer roja que conducía El Potro Cordobés en la madrugada del sábado último, entre los kilómetros 24 y 25 de la Autopista Buenos Aires-La Plata.
"Además de negar tajantemente esos supuestos roces, manifestó que mucho menos corría picadas con Rodrigo. El (por Pesquera) sólo vio, unos 20 metros más adelante y por el retrovisor, una especie de rayo, chispas y luego lo que le pareció un vuelco", subrayó Burlando.
¿Por qué no se detuvo en el sitio del accidente su defendido?, fue una pregunta que el abogado dejó librada a la respuesta del juez o del fiscal de Quilmes, si bien aseguró que su representado sí frenó la marcha en el segundo peaje, en dirección a Buenos Aires, y dio aviso de lo ocurrido.
En cambio, manifestó que su cliente se "mostró muy conmovido y consternado" por la "desdichada muerte" de El Potro.
Jefes policiales de la provincia de Buenos Aires confirmaron que el vehículo se hallaba depositado, desde ayer al mediodía, en la sede de la Delegación de Investigaciones de Quilmes, a la espera de las inspecciones judiciales correspondientes.
Según los relevamientos efectuados por peritos en accidentología, uno de los investigadores desembocó en la siguiente conjetura:
Al llegar al puesto de peaje, el afamado bailantero detuvo la Explorer para pagar. A la ida, cuando se dirigía a City Bell, donde daría su último recital en el boliche Escándalo, había querido pagar con un billete de 100 dólares y por ello mantuvo una breve discusión con un supervisor, hasta que lo reconocieron y siguió su viaje.
En ese último regreso, por la mencionada autopista, también reconocido por la cobradora, una admiradora incondicional, Rodrigo le entonó los compases de una canción y reanudó el viaje.
Como se informó, era acompañado en el asiento delantero por su ex esposa Patricia Pacheco y su hijo, Ramiro, de 4 años. Atrás viajaban Olmedo; Alberto Pereira, de 23 años, y Jorge Moreno, de 33.
A esa muchacha, El Potro Cordobés le dijo que estaba "muy apurado", pisó el acelerador de la Explorer y marchó rumbo a la Capital Federal.
Delante de él, por la mano izquierda, se desplazaba también velozmente la Blazer, y para el vocero, que evitó identificarse, es "muy posible" que al no encontrar paso, pese a hacer señales repetidas de luces, Rodrigo haya intentado pasar por la derecha, en el mismo momento en que el otro conductor -por "simple reflejo o asustado"- se abrió también en dirección al mismo carril.
Entonces, Rodrigo habría pegado un "violento volantazo hacia la izquierda", y a más de 120 kilómetros por hora, con una calzada resbaladiza y mientras lloviznaba; chocó contra el guard-rail, dio dos tumbos y se desplazó por la autopista unos 240 metros, juzgó ese informante.
Luego, como se señaló, las puertas del lado del conductor y del de Olmedo se abrieron y ellos cayeron sobre el pavimento. El ídolo bailantero murió en el acto por traumatismo de cráneo encefálico, mientras que el hijo de Olmedo falleció más tarde por hemorragia, como consecuencia de los traumatismos de tórax y abdomen.
De todos modos, observó también uno de los principales investigadores, corresponderá al fiscal y al juez de garantías quilmeños merituar las pruebas con que Pesquera fundamenta su desvinculación del caso de doble homicidio culposo y lesiones culposas, como caratuló la Justicia las muertes de Rodrigo y Olmedo.
A todo esto, el abogado de la familia del cuartetero, Miguel Pierri, reveló que los peritajes sobre la Explorer mostraron que ese rodado no sufrió ningún desperfecto mecánico y que tampoco chocó previamente.
De todos modos, insistió en que el coche del bailantero tuvo que esquivar dos veces a la Chevrolet Blazer por las frenadas que hizo su conductor.
Por eso, para él, Rodrigo debió maniobrar, para evitar el choque, hasta que acabó embistiendo el guard-rail y volcando.
Ese abogado y la ex mujer del cuartetero muerto, Patricia Pacheco, negaron que Rodrigo corriera una picada. "Es una barbaridad", señalaron, sin dejar de adjudicarle responsabilidad en el mortal accidente al chofer de la Blazer.



