Inquietud en la costa por la caída de los alquileres
En balnearios como Cariló y Mar de las Pampas aún está disponible el 30% de las casas, 20% más que en 2011
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CARILÓ.– Este fin de semana previo al cierre del año viene de regalo. Aun así, cuando entre hoy y mañana los turistas que contrataron quincena inicial o enero completo ya pueden ingresar a las propiedades que alquilaron para sus vacaciones, la mayoría de los destinos de la costa atlántica tiene reservas que rondan el 70% de las plazas disponibles, lo que en algunos casos significa indicadores por debajo de los de igual época del año anterior y primeros signos de preocupación por los resultados de la temporada estival.
En Cariló, por ejemplo, comparan con las horas finales de 2011 y aseguran que la merma a idéntica fecha es de cerca del 20%. Y saben bien que será difícil remontarla porque no son un destino en el que los veraneantes lleguen con las valijas y los fajos de billetes para buscar alojamiento a último momento. Algo que sí esperan en balnearios como Pinamar, Mar de las Pampas y Mar del Plata, donde la mayor oferta y variedad de plazas no sólo permite encontrar disponibilidad, sino la posibilidad de negociar y bajar los precios de aquellas unidades que aún no han encontrado clientes.
Turistas que eligen destinos del exterior, la competencia de los apart-hoteles ante el fraccionamiento de las vacaciones y también subas de precios por encima de lo esperado –30 por ciento o más en algunos casos– aparecen como explicaciones de este escenario inquietante.
En todos los casos, y en especial los tres primeros, se pudo confirmar que la demanda comenzó más temprano y muy alentadora en los primeros días de septiembre, coincidente con el endurecimiento del cepo cambiario, época en la que los contratos cerrados estuvieron vinculados a los inmuebles de mayor categoría. "Lo mejor de Cariló se alquiló con anticipación y rápido", dijo en este sentido a LA NACION la responsable de Constructora del Bosque, Silvia Melgarejo.
Pero también admitió que cuando ya se puede decir que la temporada alta está en marcha, en el balneario más exclusivo de la costa atlántica queda un 30% de las casas sin alquilar. "A igual fecha del año pasado quedaba disponible apenas el 12 o 13% del mercado", recordó.
"Es muy difícil que una familia llegue con 40.000 o 50.000 pesos en el bolsillo para cerrar un alquiler sin haber hecho reserva previa", destacó otro conocedor del mercado que prefirió reservar su identidad. En la zona de Av. del Libertador y de las Artes, zona donde se congrega la mayoría de las inmobiliarias de Pinamar, abundan las caras y voces de preocupación. En una de las oficinas, dos empleados estaban atentos a la computadora y al teléfono. No para recibir pedidos, sino para ir en busca de los clientes. "Estamos llamando o enviando mails a quienes consultaron para ver si podemos acercarles una oferta mejor", comentaron con suma inquietud.
El panorama en esa esquina tiene contrastes. Porque en Eme Ese Inmobiliaria afirman que la demanda lograda es buena y casi idéntica al año anterior. Germán Iglesias, en plena atención a clientes, confirmó que para enero tienen alquiladas casi el 90% de las unidades de su cartera. Y queda poco y nada disponible de uno de los productos más exclusivos del balneario, el complejo Villa del Mar, donde por una unidad de tres ambientes se piden hasta 90.000 pesos por enero completo. "La demanda de este año se destacó por lo anticipado y las reservas por Internet", subrayó.
Eugenio Hoffmann, titular de la inmobiliaria que lleva su nombre, también confirmó que ya tiene clientes el 70% de los inmuebles que le confiaron los propietarios. Asegura que ese nivel de reservas es el que se respira en Pinamar, pero no alcanza a lograr aún el rendimiento que se había conseguido a igual fecha del año pasado. "Hubo entusiasmo en principio porque la demanda comenzó temprano, pero en los últimos tiempos y durante casi todo diciembre se planchó", explicó a LA NACION.
Viajes al exterior
A la merma que afronta el sector inmobiliario le encuentra más de una explicación, pero dos en particular. Por un lado, que los turistas siguen viajando al exterior más allá de las restricciones impuestas para la compra de moneda extranjera. Pero destaca otra que se afirma con el correr de los años: los complejos de aparts y cabañas. Hoffmann admite que es un producto con el que les resulta difícil competir porque fraccionan por semana. "La gente busca cada vez más servicios y períodos de no más de siete días, algo que en nuestro rubro es difícil y casi imposible de aplicar", indicó.
Pero el esfuerzo existe. Por lo menos, en Mar de las Pampas y alrededores, como Mar Azul y Las Gaviotas, donde abundan carteles con la frase "Disponible". "Para atender pedidos, hay casos en los que hacemos alquileres de semana o diez días", dijo a LA NACION el titular de la inmobiliaria Roncoroni, Vicente Roncoroni.
Otra cuestión es el precio. En todos los destinos se intentó aplicar subas que no superen el 20% a los valores logrados la temporada anterior en igual época. Pero hubo ajustes de hasta un 30%. Incluso algunos operadores señalan a propietarios que, ya sin inmobiliarias de por medio, intentaron ir aún más arriba. "Son muchos de los que aún no han podido alquilar", explicaron en una inmobiliaria de Pinamar.
Cartas echadas
Con lo que ya se logró y lo que depare el turismo espontáneo, enero tiene cartas echadas y el panorama más optimista es repetir el nivel de ocupación del año anterior, calificado en general y con moderación apenas como bueno. El diciembre que cierra parece quedar en deuda. "Se facturó un 60% menos que el año pasado", se quejaba Amalia, al frente del restaurante El boliche de la Abu, en Mar Azul.
La gran preocupación ahora es febrero, cuya oferta aparece bastante apagada para esta fecha a pesar de los precios acomodados, con rebajas de hasta 30% con respecto a enero. "Hay consultas, es cierto, pero marcha muy tranquilo", explicó Alejandro, en la inmobiliaria Altieri, de Pinamar.
Esas búsquedas apuntan en su mayoría a los primeros diez o quince días. Es que, a pesar de la resistencia y gestiones de los municipios de la costa atlántica, en 2013 las clases comienzan más pronto que nunca. "Hay que pensar en la primera mitad de febrero porque la segunda quincena está perdida", arriesgó Roncoroni.
Los precios para Enero
Cuánto deberá pagar una familia en la costa
Mar del Plata Chalet 4 ambientes en los Troncos. Enero: $29000. Primera quincena $16000. Segunda: $18000
Pinamar - Zona centro 4 ambientes. Enero: de $20000 a $25000. Quincena: de $10000 a $12000; -Zona Golf- 4 ambientes- Enero $33000. Quincena $165000
Cariló- 4 ambientes. Enero: desde $30000 pesos. Quincena $15000 en adelante
Zona céntrica. Enero: Desde $50000. Quincena: desde $250000
<b><i> Del editor: qué significa </i></b>
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