
Inquietud por el destino del centro espacial de Córdoba
Es de la Conae y funciona en Falda del Carmen, donde se construía el Cóndor
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Hay incertidumbre entre los integrantes de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). El problema es que la institución, cuyo centro espacial funciona desde 1991 en Falda del Carmen (Córdoba), quizá tenga que mudarse.
Y no sólo es una tarea muy compleja, sino que podría entorpecer y retrasar la marcha del Plan Espacial Nacional, que contempla la puesta en órbita de varios satélites argentinos para los próximos años.
El problema se desató a partir de una iniciativa del gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, que está preparando una presentación formal para solicitarle al presidente Carlos Menem la posesión del complejo, ubicado a pocos kilómetros de la capital mediterránea. Justamente donde funciona el centro espacial de la Conae. Quieren construir allí un polo industrial informático. Hasta aquí, lo que promete ser una pelea política más. Sin embargo, algunos matices la vuelven particular.
En reemplazo del Cóndor
Falda del Carmen es el lugar donde durante los años 80 la Argentina desarrolló secretamente el misil Cóndor. Cuando el presidente Menem, accediendo a presiones de los Estados Unidos, decidió desmantelar el proyecto, creó al mismo tiempo la Conae. Y ubicó allí su centro espacial.
La medida fue -y es todavía- un bocado muy difícil de digerir para los cordobeses. Varios de los técnicos desplazados del proyecto Cóndor terminaron construyendo, independientemente de la Conae, el Victor 1, el primer satélite de construcción made in Argentina en orbitar la Tierra.
Cuando en diciembre del año último el trasbordador espacial norteamericano llevó al espacio el SAC-A, el primer satélite de la Conae (de mayor complejidad que el Victor 1), la Argentina se convirtió en uno de los pocos países del mundo en poseer dos carreras espaciales: una cordobesa y otra nacional. Dos carreras que reflejan la relación tradicionalmente tirante entre Córdoba y la Conae.
En recientes declaraciones a La Nación , el vicegobernador, Germán Kammerath, confirmó los deseos de que la provincia se haga cargo del complejo. Y anunció tratativas con Motorola y Orbis para que se radicaran allí.
Por su parte, el doctor Conrado Varotto, director de la Conae, se mostró completamente sorprendido por la solicitud de los cordobeses.
"Una condición que nos impuso el gobierno nacional cuando se creó la Conae fue la reconversión de Falda del Carmen, pensada inicialmente para construir el misil Cóndor, en el lugar donde concentrar la actividad espacial del país -dijo en diálogo con La Nación -. Imagínese lo complicado de transformar ese lugar construido con un objetivo específico."
-Seguramente no le cayó nada bien el pedido de Córdoba. -Me enteré del pedido cordobés leyendo los diarios. Nadie me llamó para avisarme y todavía no pude conversar con ningún funcionario provincial de primera línea. Estamos preocupados porque nosotros tenemos en marcha la reconversión con el Centro Espacial Teófilo Tabanera, inaugurado hace 2 años, donde se bajan las imágenes satelitales. También el Instituto Gulich, de estudios espaciales... Hay muchísimas cosas.
-Quieren hacer un polo de desarrollo informático. -A mí no me interesa polemizar. Sólo cumplo instrucciones. Además, el plan espacial presentado en 1994 es a 11 años. No se puede hacer todo en un día y con cerca de la mitad del presupuesto previsto. Precisamente, uno de nuestros objetivos es el de la transferencia tecnológica. Nosotros hacemos desarrollos tecnológicos. Luego, de la producción se encargarían empresas privadas.
-¿Qué implica mudarse para la Conae?
-Tenemos que hacer estudios técnicos para evaluarlo. El problema es qué hacemos con cosas como el nodo de telemedicina, que hoy funciona en Córdoba y se está preparando para que cubra todo el país. Con la planta de hidrazina (un combustible para satélites) que está en desarrollo...
-¿Por qué cree que la provincia pide Falda del Carmen?
-Sé que el tema del misil y la Conae es delicado para los cordobeses.Pero tengo que pensar que alguien habrá hecho un análisis y concluyó que para el país era mucho mejor que todas las instalaciones de Falda del Carmen pasaran a la provincia de Córdoba.
-¿Qué piensa que ocurrirá finalmente?
-No puedo saberlo. Me hubiera gustado reunirme con los funcionarios cordobeses. Tal vez podríamos sumar en lugar de restar.
Los datos que llegan del espacio
Conrado Varotto siempre lo repite: "La Argentina es un país espacial". Con esto, el científico quiere decir que, por sus características, el nuestro es un país que requiere de información que provenga del espacio.
Pero esa información por ahora escasea. Los satélites comerciales, como el norteamericano Landsat, toman imágenes estandarizadas para que puedan ser utilizadas por investigadores de distintas actividades, en diferentes países. Hay estudios que necesita la Argentina, como desertificación y seguimiento de cultivos, entre otros, casi imposibles de realizar con ese tipo de imágenes. Ni hablar de la eventualidad de cubrir incendios e inundaciones. Los satélites permiten, entre otras cosas, prevenir.
Por eso, la idea de la Conae es poner en órbita aparatos que cubran esos baches de información que hoy necesita nuestro país.
En diciembre, por ejemplo, será el turno del SAC-C. El más ambicioso de los satélites construidos por la Conae viajará al espacio en un cohete Delta norteamericano.




