Jean Vanier: teólogo canadiense y fundador de las comunidades El Arca

Jean Vanier
Jean Vanier
(0)
12 de mayo de 2019  

A los 90 años, falleció en la madrugada del 7 pasado, en París, Jean Vanier, filósofo y teólogo canadiense, fundador de El Arca, comunidades en las que se comparte la vida con las personas con discapacidad mental como verdaderas familias.

Activo y entusiasta hasta el final, en estas últimas semanas su salud se deterioró notablemente, por lo que fue internado en el centro de tratamientos paliativos Maison Médicale Jeanne Garnier, en París.

"Jean nos ha dejado al final de una larga vida de excepcional fecundidad. Su comunidad de Trosly, el conjunto de El Arca, de Fe y Luz, muchos otros movimientos y miles de personas se han nutrido de su palabra y de su mensaje", anunciaban Stephan Posner y Stacy Cates-Carney, los dos responsables de El Arca Internacional. Hoy, más de 150 comunidades de El Arca en todo el mundo se unen como una "gran familia maravillosa", decía Vanier en su carta póstuma.

De origen canadiense, nació el 10 de septiembre de 1928 en Ginebra. Su padre había sido héroe en la Primera Guerra Mundial, y luego diplomático y embajador de Canadá en la Liga de las Naciones en Ginebra. En 1959, cuando Jean tenía 30 años, su padre fue nombrado gobernador general de Canadá.

A los 13, en medio de la Segunda Guerra Mundial, ingresó en la Marina luego de una conversación con su padre, al contarle sobre su deseo de entrar a esa fuerza. El padre le dijo: "Si tú quieres, debes hacerlo". Esta escucha y respeto a su intuición por parte de su padre sería fundante para otras decisiones. Así pasó nueve años en la flota militar británica. En la Armada, Vanier aprendió a ser duro y eficaz. Vio deportados de la guerra, prófugos, heridos, incluso supervivientes de los campos de exterminio. Esto hizo que tomara conciencia de que la paz no se consigue con la guerra. Dejó el mundo militar después de realizar unos ejercicios ignacianos de 30 días. Tenía 22 años y sentía "una invitación de amor de Jesús para que deje todo para seguirlo". Y empezó a estudiar filosofía. Él confesó que en la Marina aprendió a mandar y en la filosofía a pensar, pero que no sabía amar. Esta dimensión se abrió en una visita a un psiquiátrico cuando un amigo sacerdote, capellán de la institución, lo invitó a conocer ese mundo desconocido para él. Detrás de esos muros descubrió un mundo de sufrimiento, el de las personas con discapacidad mental, que la sociedad encierra y oculta.

Se conmovió y decidió invitar a Raphael y a Philippe, internados en el psiquiátrico, a compartir la vida con él; a sentarse a la mesa y a comer juntos, como compañeros y amigos. Era 1964.

Su vida se hizo testimonio de un camino espiritual, del descenso hacia la fragilidad que nos constituye y nos reúne en una humanidad común: "Todos somos frágiles, todos somos humanos".

En 1971, junto con la francesa Marie-Hélène Matthieu, responsable de la Oficina Cristiana para las Personas con Deficiencia, impulsó una peregrinación de Pascua para personas con discapacidad mental con sus familias y amigos: se convirtió en el origen de las comunidades Fe y Luz, con muchos parientes, familias y amigos, que cuenta hoy con más de 1800 comunidades en el mundo.

En 1997, Vanier recibió el Premio Pablo VI, entregado por San Juan Pablo II. El papa polaco dijo de su labor que era "una semilla providencial para una verdadera civilización del amor, un signo de una familia realmente humana, una sociedad completamente civilizada y una Iglesia auténticamente cristiana". En 2015 se le otorgó el premio Templeton. En 2016, Francia lo nombró comandante de la Legión de Honor.

El papa Francisco, de viaje por Macedonia, fue informado de la noticia sobre su fallecimiento y reza por él y por toda la comunidad de El Arca, según informó la Santa Sede. El Pontífice, tras su encuentro con Vanier, en marzo de 2014, lo había llamado "un hombre de sonrisa y encuentro".

Vanier visitó la Argentina en 2003. En esa oportunidad dio una conferencia en la UCA frente a 1200 personas. También dio un retiro espiritual junto a la comunidad Fe y Luz. El 22 de diciembre de ese año, se abría el primer hogar de El Arca en la Argentina.

"La gente viene a la comunidad porque quiere ayudar a los pobres. Se quedan en la comunidad porque se dan cuenta de que ellos son los pobres", afirmaba Vanier.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.