
Joaquina, Mole y Galheta, las playas con imán de Florianópolis
Están al sur de la isla; son únicas por sus grandes olas; nudistas y gays, entre sus visitantes
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FLORIANOPOLIS.- Lejos de las playas familiares del norte de la isla, los viajeros que buscan aquí otras alternativas y seguramente preferirán tres playas situadas en el sudoeste de la isla de Santa Catarina: Joaquina, Mole y Galheta, emplazadas donde las aguas del Atlántico ofrecen el color verde del trópico y el oleaje del Mar Argentino.
Escondidas entre médanos y una mata en la que sobresalen hojas carnosas, un paisaje que por momentos recuerda a Pinamar, estas arenas en las que históricamente se dieron cita los surfistas ahora congregan a otras dos movidas: el turismo gay y el movimiento nudista. Pero Joaquina, Mole y Galheta parecen ser las playas de la tolerancia, donde nadie molesta a nadie, donde reina esa armonía tal vez artificial que surge de ignorarse mutuamente.
Y es que nadie -hay de nacionalidades variadas, con mayoría de brasileños- quiere resignar una visita a estos rincones bendecidos por la naturaleza, justamente en un sector de la isla más agreste, en el que existen varias reservas de fauna y flora protegidas.
Joaquina se hizo famosa por ser el paraíso surfer. Sin embargo, hay que admitir que poco se encuentra allí de la mística de los "señores de las olas", al menos en los horarios más concurridos. Favorecida por una franja de arena fina más ancha que las que ofrecen los balnearios del Norte, a la vez Joaquina sucumbió a la invasión de las sombrillas y sillas de plástico de los bares y restaurantes que balconean sobre ella. En ellas se instalan a sus anchas turistas más ansiosos por tomar una cerveza y comer una hamburguesa que por desafiar al tempestuoso mar. A cambio, los turistas soportan que, mientras se bañan en estas aguas templadas, una treintena de surfers haga malabares con sus tablas.
Música en los bares
Al Norte, del otro lado de una saliente de rocas - la Ponta da Gravatá- está Playa Mole. Mientras en ningún otro balneario de la isla se escucha música por altoparlantes, aquí las melodías desbordan los barcitos ubicados en la arena. Allí funciona algo así como el Ufo Point de Pinamar, pero sin tanta histeria: el lugar donde se congregan los jóvenes para mostrarse y seducirse.
El extremo norte tiene otro estilo, aunque también lo riega la música: allí recalan los grupos y parejas de homosexuales. Se manejan con discreción y no alejan al otro público, aunque mantienen la exclusividad en uno de los bares de la playa.
"Esta es la playa de los homosexuales, pero nosotros venimos igual. Es un sector de playas lindas para hacer surf y sandboard", cuenta la argentina Luz Nevares, rodeada de una verdadera "banda" de familias amigas con las que vino a Brasil: los Rivarola, los Devoto y los Sanguinetti, todos oriundos de la Capital.
Son cinco matrimonios que suman como 10 hijos. "Somos como 20. Estamos instalados en Cachoeira, en un condominio. Desde hace cinco años venimos a Brasil. Está más barato que la costa argentina y es muy superior. Por el mar, por la buena onda, por la limpieza y por el ambiente. Bueno, menos acá? del otro lado está la playa nudista", confiesa entre risas. "Del otro lado" quiere decir pasando las rocas y una suerte de curva que hace ribera. Al norte de Mole queda la Playa de la Galheta, la estribación sobre el mar del Parque Natural de la Galheta (galheta en portugués es una especie de cormorán, el ave marina). En realidad, son dos playitas, dos pequeñas U bien diferencias; sólo en una, la más alejada, hay turistas que se asolean como Dios los trajo al mundo. Para el resto, la bendición de Dios ha sido ese mar abierto, movido, verde y tibio que ofrecen Joaquina, Mole y Galheta para sumergirse.
Precios en la arena
Agua y gaseosas 3,95 pesos.
Coco 6,30 pesos.
Un pancho 6,30 pesos.
Una hamburguesa 9,50 pesos.
Una ensalada de frutas 9,50 pesos.
Una cerveza grande 7,85 pesos.
Alquiler de tabla de surf 31,40 pesos.
Alquiler de sombrilla o reposera 7,85 pesos.
Estacionamiento 7,85 pesos.
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