
La cadena Yenny compró la tradicional librería El Ateneo
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Ayer por la tarde, la tradicional cadena de librerías El Ateneo fue adquirida por Yenny SA por un monto que no trascendió oficialmente debido a un convenio de confidencialidad entre las partes.
La transacción constituye un nuevo paso de la familia Grüneisen en su estrategia de posicionamiento dentro del mercado del libro. A principios de este año los ex dueños de la petrolera Astra compraron el 70 % de Yenny, mientras que el 30 % restante lo mantuvo la familia Skidelsky, grupo fundador de esa librería.
El Ateneo está integrado por tres unidades de negocios: una editora y una distribuidora que facturan US$ 7 millones por año, y una cadena de librerías que factura US$ 10,5 millones anuales. La fusión de Yenny y El Ateneo significará una facturación anual de US$ 30 millones.
De esta manera, los nuevos dueños de El Ateneo tendrán bajo su ala 13 locales de venta ubicados en puntos estratégicos de Buenos Aires y otros 4 en plena construcción.
La tradición es un valor agregado. Y a los flamantes compradores no se les escapa: el nombre de El Ateneo se mantendrá en la tradicional sucursal de Florida y Corrientes, mientras que en las demás se prevé el cambio.
La posibilidad de inaugurar sucursales en el interior también es un hecho. "Para 1999 tenemos planificado construir locales en el conurbano bonaerense y en el interior del país", dijo a La Nación Ernesto Skidelsky, gerente de marketing de Yenny.
Las megalibrerías
Como informó La Nación el 1º de este mes, es una realidad que al mercado del libro también le ha llegado el turno de la globalización, a través de la concentración de librerías bajo una sola administración. Yenny, desde ayer, se ha convertido en la cadena de librerías más grande del país.
Las megalibrerías son la propuesta de la nueva tendencia que se manifestará a través de amplísimos locales donde el lector podrá acceder a una gran variedad literaria.
Esta metodología de venta ha afectado la sensibilidad de algunos libreros preocupados por el futuro de sus emprendimientos independientes.
Skidelsky no niega esta realidad. La acepta como una inevitable regla de juego y trata de absorber el impacto: "Creo que en este nuevo escenario hay lugar para las librerías generales y para las especializadas. Creo que la mejor salida para las librerías chicas será la especialización", aconsejó.
Consultado por La Nación , el ingeniero Jorge Letemendía, ex presidente de El Ateneo, expresó: "Lo más auspicioso para los pequeños libreros será especializarse en temas específicos". En cuanto a reformas edilicias, los arquitectos están sacando punta al lápiz. Los espacios especialmente acondicionados para que los lectores puedan hojear cómodamente su posible compra será la propuesta principal.
Mientras tanto, según una fuente cercana a la negociación, la que sigue escuchando cómodamente ofertas es la cadena de librerías Fausto. Yenny sería su principal candidato.




