La OMS advierte que los casos de cáncer podrían duplicarse hacia 2050: ¿Qué sucede en la Argentina?
El organismo estima que los nuevos diagnósticos pasarán de 20,6 millones por año a cerca de 35 millones en las próximas décadas
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El cáncer ya representa uno de los mayores desafíos sanitarios del planeta y, si no se aceleran las políticas de prevención y el acceso a la atención, el panorama será todavía más complejo en las próximas décadas.
Esa es la principal advertencia del informe sobre la situación mundial del cáncer 2026, presentado este martes por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), que proyecta que la cantidad de nuevos casos anuales crecerá desde los actuales 20,6 millones hasta cerca de 35 millones en 2050, un aumento de casi el 70%.
La enfermedad provoca actualmente alrededor de 10 millones de muertes por año, más de 26.000 cada día, y continúa siendo la segunda causa de fallecimiento en el mundo, detrás de las enfermedades cardiovasculares. Frente a este escenario, la OMS sostuvo que el desafío ya no pasa únicamente por desarrollar nuevos tratamientos, sino por garantizar que la prevención, el diagnóstico precoz y la atención lleguen a toda la población, independientemente del país o del nivel de ingresos.

La tendencia también se refleja en América. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la región registró más de 4,2 millones de nuevos casos de cáncer en 2020 y podría alcanzar los 6,7 millones en 2045.
Las estimaciones más recientes de Globocan indican que en la Argentina ocurrieron 130.878 casos nuevos de cáncer en ambos sexos en 2020, mientras que en 2024 la cifra habría ascendido a cerca de 139.470 nuevos diagnósticos.
Si bien el número de casos continúa creciendo, en gran medida por el envejecimiento de la población y el aumento de la expectativa de vida, la mortalidad por algunos de los tumores más frecuentes muestra una tendencia descendente desde hace más de una década. Los registros del Ministerio de Salud evidencian una reducción sostenida de las muertes por cáncer de próstata, mama, colon y pulmón, asociada a mejoras en la detección temprana y los tratamientos.

Esa mejora también se observa en la supervivencia. El estudio Concord-3, el más amplio realizado sobre supervivencia al cáncer, analizó 37,5 millones de pacientes en 71 países y mostró que, entre 2000 y 2014, la supervivencia a cinco años mejoró en la mayoría de los tumores gracias a avances en prevención, diagnóstico temprano y tratamiento. En la Argentina, la supervivencia a cinco años aumentó del 82,3% al 84,4% en cáncer de mama y del 83,5% al 87,6% en cáncer de próstata. Las mejoras más marcadas se registraron en los cánceres infantiles, donde la supervivencia pasó del 65% al 76,1%.
El informe de la OMS plantea que el principal problema no será únicamente el crecimiento de los casos, sino la capacidad de los sistemas sanitarios para responder a una demanda creciente.
El organismo advierte que millones de personas continúan sin acceder a servicios básicos de prevención, diagnóstico, tratamiento y cuidados paliativos. Las diferencias son especialmente marcadas entre los países de altos y bajos ingresos. Un ejemplo es el cáncer de mama: mientras que en los países más desarrollados el 87% de las pacientes sigue con vida cinco años después del diagnóstico, en los países de menores recursos esa cifra apenas alcanza el 42%.
Para la OMS, esa brecha no responde únicamente a diferencias tecnológicas o biológicas, sino principalmente a desigualdades sanitarias evitables.

“Que una persona sobreviva al cáncer no debería depender del lugar donde nació o de cuánto dinero tiene”, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Otro aspecto que preocupa es el impacto económico y social de la enfermedad. Una encuesta internacional realizada por la OMS mostró que casi la mitad de las personas diagnosticadas experimenta dificultades financieras, más de la mitad desarrolla problemas de salud mental y prácticamente todos los cuidadores describen situaciones de estrés, sobrecarga o aislamiento social.
Uno de los mensajes centrales del informe es que una proporción importante de los tumores podría evitarse. La OMS estima que casi cuatro de cada diez casos están relacionados con factores de riesgo modificables.
Entre ellos figuran el tabaquismo, el consumo de alcohol, la obesidad, el sedentarismo, la alimentación poco saludable y diversas infecciones, como el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B, ambas prevenibles mediante vacunas, además de la hepatitis C y la bacteria Helicobacter pylori.

El organismo reconoce avances importantes. Desde 2010, el consumo mundial de tabaco disminuyó un 27%, cada vez más países incorporaron programas de vacunación contra infecciones asociadas al cáncer y ocho de cada diez cuentan con un plan nacional de control oncológico. Sin embargo, considera que esos progresos todavía son insuficientes para modificar la tendencia global.
La investigación oncológica atraviesa, además, un período de fuerte expansión. Los ensayos clínicos crecieron a un ritmo superior al 7% anual durante la última década y aparecieron nuevas terapias dirigidas, inmunoterapias y estrategias de medicina de precisión que modificaron el pronóstico de numerosos tumores.
Pero la OMS advierte que esos avances no llegan de manera equitativa. En los países de ingresos bajos y medios bajos, la disponibilidad de medicamentos oncológicos considerados esenciales sigue siendo muy limitada, mientras que en los países más desarrollados el acceso es considerablemente mayor.
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