
La participación estudiantil en Chile, desde otra mirada
Matías Reeves creó Educación 2020 como alternativa a las protestas
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La discusión por la revisión del sistema educativo en su país, Chile, impulsó a Matías Reeves y a un grupo de compañeros universitarios a crear en 2008 una asociación civil, Educación 2020. Por entonces tenía 25 años y acababa de graduarse como ingeniero civil. Hoy, a los 28, es director de proyectos en esa organización, que se convirtió en uno de los actores en la escena política y social chilena. Tiene unos 100.000 seguidores en Twitter, unos 60.000 fans en Facebook y 84.000 adherentes con nombre y apellido que apoyan sus propuestas.
Durante los años en la universidad, Reeves siguió los debates educativos con el deseo de participar y "hacer algo". No quería "ser sólo un outsider viendo cómo pasan las cosas", dijo. Hasta que con un profesor y otros amigos optaron por no seguir la estrategia de movilizaciones como se venía dando en general y decidieron armar una organización profesional "para seguir los temas en el tiempo y poder proponer políticas públicas".
Invitaron como miembros a referentes en el sector educativo, ex legisladores, ministros y decanos de facultades y otros profesionales. "Nos aseguramos tener una amplitud política y social", dijo Reeves al término del IV Foro por la Calidad Educativa Argentina, en el que compartió un panel con representantes de Colombia, México y Brasil.
Con respecto a la movilización estudiantil chilena, Reeves consideró que lo que se está viviendo este año es una continuación de la movilización del año pasado, que buscaba una mejora en equidad y calidad en la educación.
"Los dirigentes estudiantiles consideran que el gobierno está proponiendo medidas contrarias a lo que pedían el año pasado y por eso las expresiones de protesta", dijo, y agregó que los estudiantes "proponen una modificación del sistema como un todo, desde la financiación, el rol de la educación pública y otros aspectos". El descontento de los estudiantes contó en 2011, según Reeves, con un apoyo masivo de la ciudadanía chilena en cuanto al contenido de sus reclamos pero no tanto a la modalidad de algunos pequeños grupos.
"Este año en particular hay un agotamiento de la ciudadanía con las movilizaciones porque muchos perdieron el año escolar y también el gobierno está siendo más agresivo en su respuesta", dijo. Y agregó que desde Educación 2020 comparten también la esencia de los pedidos pero no los modos.
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