La Prensa, con un nuevo dueño
La Capital, de Mar del Plata, compró el paquete accionario a Amalia Fortabat
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El más que centenario diario La Prensa cambió de manos. En su edición de ayer apareció un recuadro que indica: "El paquete accionario de La Prensa S.A. fue transferido a la Editorial La Capital S.A., que edita el diario La Capital, de Mar del Plata". Y en una página interior se señalaba el nombre de su nuevo director, el empresario español Florencio Aldrey Iglesias, también director y propietario del diario marplatense y dirigente hotelero, dueño del hotel City de esta ciudad. Es subdirector el doctor Félix F. Laiño, periodista y abogado.
Como asesor figura su padre, don Félix Laiño, veterano periodista que durante décadasimprimió al vespertino La Razón su estilo característico y que hoy preside la Academia Nacional de Periodismo. Laiño ya venía efectuando funciones de asesoramiento en el viejo matutino, pues Aldrey Iglesias tenía desde marzo de 1996 una opción de compra del diario, que era propiedad de Amalia Lacroze de Fortabat.
La empresaria, que presidía el directorio, había adquirido en septiembre de 1993 más del 50% de las acciones, y luego la totalidad.
La Prensa fue fundada por José C. Paz en 1869, dos años después de la fundación de La Capital, de Rosario, por Ovidio Lagos, y apenas unos meses antes de que Bartolomé Mitre fundara La Nación.
El diario -que al abrir sus talleres en Azopardo y Chile el 9 de julio de 1934 alcanzó una tirada de 725.321 ejemplares- permaneció en manos de sus descendientes hasta 1992. Ejercía la dirección el arquitecto Máximo Gainza cuando lo adquirieron los empresarios Esteban Reynal y Carlos Agote, quienes asumieron la dirección, con una circulación muy disminuida. Ellos comenzaron a sanear el pasivo y vendieron el tradicional edificio de la avenida de Mayo, inaugurado en 1899. Agote se retiró primero y luego Reynal dejó la dirección al comprar Amalia Fortabat todas las acciones.
Desde enero de 1995 hasta junio de 1996 ejerció la dirección Juan F. de Alzaga. Desde entonces la ejercían en forma colegiada Jorge Manzur y Gerardo Ancarola.
Una línea editorial
A través de los cambios societarios, de formato -pasó del tamaño sábana al más pequeño de tabloide- y de equipos de redacción, La Prensa mantuvo siempre una línea editorial identificada con los principios republicanos y de manifiesta independencia ante el poder. Desde los años 40, en que ejercía la dirección editorial Rodolfo N. Luque, tras el interregno de la confiscación por el gobierno de Perón en 1951, velaron por esa línea editorial Adolfo Lanús, Alfonso de Laferrere, Emilio J. Hardoy y Gerardo Ancarola. La portada de ayer asegura que La Prensa "mantendrá la independencia y la tradicional política de defensa de las libertades públicas y de las instituciones democráticas de la República que, desde su fundación, ha venido sosteniendo".
"Verdad. Honradez. He ahí nuestro punto de partida", había señalado José C. Paz en 1869. En su trayectoria, La Prensa sufrió clausuras, quites de publicidad oficial, la confiscación y ataques a sus periodistas. "No es que yo sea valiente -dijo alguna vez el columnista Manfred Schönfeld-. Es que hay un diario que publica mis artículos".





