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El Senado aprobó ayer y giró a la Cámara de Diputados una reforma de la Ley Nacional de Salud Mental. La iniciativa incorpora cambios en las internaciones involuntarias, el abordaje de las adicciones, la atención de niños y adolescentes y los mecanismos de control judicial. También mantiene la prohibición de crear nuevos neuropsiquiátricos monovalentes, conocidos como manicomios.
La reforma mantiene que las internaciones involuntarias deben ser excepcionales, pero amplía los criterios para aplicarlas.
Según el texto aprobado por el Senado, podrán indicarse cuando exista un riesgo grave para la vida o la integridad física de la propia persona o de terceros y no existan alternativas ambulatorias eficaces para abordar la situación.
Uno de los argumentos de los impulsores de la reforma es que la legislación actual dificulta intervenir en situaciones críticas vinculadas con trastornos psiquiátricos graves o consumos problemáticos.
El proyecto modifica el mecanismo para disponer una internación involuntaria.
A diferencia del texto original de la ley, ya no será necesaria exclusivamente la firma de un psiquiatra. La evaluación podrá ser realizada por un médico con formación en salud mental junto con otro profesional, como un psicólogo.
Además, se habilita la posibilidad de realizar teleconsultas y se establece que la decisión deberá ser revalidada por un equipo interdisciplinario dentro de las 48 horas.
La iniciativa mantiene la intervención de la Justicia en los casos de internaciones involuntarias.
Las internaciones deberán ser comunicadas a los tribunales correspondientes, que podrán solicitar informes, peritajes y evaluaciones adicionales para supervisar la medida y controlar su legalidad.
Otro de los cambios incorporados es la obligación de elaborar un plan de egreso y continuidad de cuidados.
La planificación deberá realizarse desde el momento del diagnóstico y tendrá como objetivo garantizar el seguimiento del paciente una vez finalizada la internación o la etapa de tratamiento intensivo.
La reforma amplía el alcance de la ley para incluir de manera más explícita los consumos problemáticos y otras conductas adictivas.
Entre ellas aparece la ludopatía, un fenómeno que en los últimos años ganó visibilidad por el aumento de las apuestas online, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
El proyecto incorpora disposiciones específicas para la atención de menores de edad.
Establece que deberán ser atendidos por equipos especializados y permanecer en espacios separados de los pacientes adultos, con el objetivo de adecuar los tratamientos a sus necesidades particulares.
Uno de los puntos que generó debate durante el tratamiento parlamentario fue el futuro de las instituciones monovalentes.
Finalmente, el Senado mantuvo el principio vigente que prohíbe la creación de nuevos manicomios o neuropsiquiátricos monovalentes. La reforma conserva esa restricción y sostiene el enfoque de atención basado en dispositivos interdisciplinarios y redes de cuidados.
La iniciativa aprobada por la Cámara alta deberá ahora ser debatida por la Cámara de Diputados. Solo si obtiene sanción definitiva podrá convertirse en ley.



