
Llegan a 47 los muertos en Catamarca
El ómnibus, ocupado por 71 jubilados con sus hijos y nietos, sufrió una falla mecánica y no estaba en condiciones de circular
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SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Ayer casi nadie durmió en esta ciudad. El motivo fue el accidente ocurrido en la noche del domingo, cuando un ómnibus con sólo 52 asientos disponibles, pero con 71 pasajeros, se precipitó sin control en un precipicio de la ruta 38 en la cuesta de El Totoral, que provocó la muerte a 47 personas y heridas a 24.
Una falla en los frenos y estar excedido en el peso por llevar más pasajeros que los permitidos serían algunas de las causas que condujeron al precario ómnibus al fondo de un barranco y que ahora es motivo de investigación de la Justicia.
El pasaje se integraba con un grupo de jubilados que viajaba junto con sus hijos y nietos, todos ellos provenientes de la ciudad tucumana de Concepción. Realizaban este viaje como un paseo y como una oportunidad propicia para rendir homenaje a la Virgen del Valle, tanto en la catedral basílica como en su gruta, distante cinco kilómetros de la ciudad.
Los viajeros habían confiado el traslado a un transporte de la ciudad de Alberdi, en Tucumán, perteneciente a la empresa Oyola, que en su viaje de ida había sorteado sin tropiezos algunos controles policiales, como el existente en la localidad de Huacra, en el límite entre Catamarca y Tucumán, donde no se reparó en la sobrecarga de pasajeros.
En ese momento comenzaban a transitar la cuesta de El Totoral, en tierra catamarqueña, que es parte de la cadena montañosa de El Ancasti, que junto con la de El Ambato conforman el amplio y fértil valle en donde se emplaza esta capital.
El domingo último los turistas, en su mayoría de humilde condición, emprendieron el regreso pasadas las 20. Al llamado Puesto de la Viuda, en plena cuesta, distante unos 65 kilómetros de esta capital, el contingente llegó cerca de las 21.30.
Los frenos no respondieron
Desde ese punto, el más empinado de El Totoral, a 1200 metros de altura, comenzó el descenso por una larga y rápida pendiente, toda asfaltada, que aceleró la marcha de la unidad. En ese momento, el chofer, Juan Luis Juárez, de 47 años, que resultó herido, reparó en que los frenos no respondían, según dijeron sobrevivientes.
Los pasajeros se enteraron de tan difícil trance y comenzaron a gritar, lo que, presumiblemente, asustó al conductor, que no atinó a llevar al ómnibus contra la montaña y, por el contrario, enfiló hacia un profundo abismo de algo más de 100 metros.
Pero su caída se vio interrumpida a los 50 metros, cuando se incrustó contra un frondoso árbol, del cual quedó enganchado. Cuando llegaron los primeros grupos de rescate, en la oscuridad sólo se oían gemidos y gritos desgarradores. Algunos lograron arrojarse antes, otros fueron despedidos, los demás quedaron atrapados entre los hierros retorcidos.
Alertada la policía de La Merced, cabecera del departamento de Paclín, y a unos 11 kilómetros del lugar, puso en alerta a las autoridades sanitarias, por lo que se inició un importante operativo del que participaron bomberos, policías, trabajadores municipales y de Defensa Civil, médicos, enfermeras, voluntarios y ambulancias.
Hasta anoche, 24 personas conformaban la lista de los heridos, algunos de los cuales fueron ingresados en terapia intensiva con politraumatismos y traumatismos graves. Quince pasajeros se hallaban alojados en el hospital San Juan Bautista de esta ciudad. Tres menores de seis, ocho y diez años fueron internados en el Hospital de Niños y seis personas con diversas heridas son asistidas en el hospital de La Merced. Al cierre de esta edición un mayor y un menor, cuyos datos se desconocían, estaban en gravísimo estado.
Dolor en la morgue
A partir del mediodía de ayer, la ansiedad se había trasladado a la morgue municipal, donde familiares de las víctimas mortales comenzaron a llegar para el reconocimiento de los cuerpos junto con la jueza de instrucción María del Milagro Vega y el fiscal Herman Zalazar.
"El micro estaba excedido en su capacidad de pasajeros y, además, por sus fallas mecánicas en los frenos, no estaba en condiciones de circular", dijo a la prensa el vicegobernador catamarqueño, Hernán Colombo.
"Estamos tratando de dar la ayuda necesaria a todos. Estuve en el lugar de la tragedia y quiero agradecer al gobierno y pueblo catamarqueños toda su ayuda y solidaridad", dijo el gobernador tucumano, Julio Miranda, que visitó a los heridos internados en los hospitales catamarqueños.
La nómina de víctimas
SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- La jueza María del Milagro Vega dio a conocer la nómina de las 47 víctimas mortales: María Ortega de González, Mario Herrera, Luis Lescano, Aurora Carmen Iza, Valentino García, Francisco Alderete, José Carrizo, Estela Rodríguez de Palacios, Agustín Reynoso, Valeria Reynoso, Toribia Olima, Antonia Bri Vella, Lucía Lastrina de Radino, Ana María Andrada, María Garzón, Antonia Brizuela, Sofía Leguizamón, Manuel de Reyes Zurita, Delfina del Valle Ayosa, Elida Fernández, Blas Romero, José Atche, Rosa Andrea Espinosa de Chayle, Lilia del Valle Casares, César Ezequiel Guanco, Viviana del Valle Sánchez, Ivana González, Angélica Quinteros de Aguero, Ramona Crescencia Moreno de Juárez, María Delfina Moreno, Juliana Vázquez de Villafáñez, José María Carrizo, Rosa Radino, María del Carmen Fernández, Josefa Jesús Nieva de Villafáñez, Cristian Villafáñez, Hortencia del Valle de González, Guillermina San Juan de Fernández, Omar Domenech, María Maza, Nidia del Carmen Fernández, Irma Yolanda Peralta, Héctor Calvet, Elsa Toledo y Ruth Zurita.


