
Lo matan y después se comen parte de su cuerpo
Un detenido por el brutal asesinato
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MENDOZA.- La policía detuvo ayer en General Alvear a uno de los dos sospechosos de asesinar, de 29 puñaladas, a Luciano Redemí, de mutilar parte de su cuerpo y de comer un trozo de piel y tejidos de la víctima.
El detenido habría sido identificado por fuentes policiales como Sergio Baigorria de 19 años y está sospechado de ser presunto partícipe en el crimen junto con el junto con un prófugo.
El sospechoso, que es intensamente buscado por la policía, habría sido identificado como Alejandro Reyna Mulena.
Importantes fuentes de la investigación indicaron que Baigorria se ocultaba en una propiedad rural del distrito Carmensa, al sur de la ciudad de General Alvear, pero tres personas que lo estaban encubriendo fueron descubiertas por la policía y revelaron el lugar donde estaba escondido.
Ayer, minutos después de las 7, en un allanamiento autorizado por el juez de Instrucción de General Alvear, Néstor Murcia, apresaron al sospechoso. El magistrado informó que por este caso ya son cinco las personas detenidas: Baigorria, los tres encubridores y un joven de 17 años que reveló detalles del crimen y quedó alojado en un Instituto de Menores.
Supuestamente, la disputa por una mujer habría sido el móvil del crimen. A partir de los testimonios de los sospechosos que rompieron el pacto de silencio, los investigadores pudieron determinar que la víctima fue abordada por los dos jóvenes que lo conocían y lo forzaron a ir hasta una bodega abandonada en las afueras de General Alvear.
Allí lo asesinaron con brutal ensañamiento. Además de asestarle 29 puñaladas, le arrancaron un tatuaje en la espalda y, según indicaron fuentes judiciales, Reyna Mulena habría comido parte de la piel y tejidos desgarrados. En procura de borrar toda sospecha enterraron el cadáver en un pozo cercano y los asesinos se ocultaron. Al no tener noticias del paradero de Redemí, de 22 años, sus familiares denunciaron la desaparición y recién lo encontraron cinco días después del homicidio.
Un presunto cómplice de los asesinos que habría presenciado el crimen se quebró ante el interrogatorio policial y condujo a los investigadores al lugar del hecho. El testigo que llevó al hallazgo del cadáver habría declarado a la Justicia que, supuestamente, luego de matar a Redemí y comer parte de su piel, Reyna Mulena habría dicho: "Un alma más para mí, y no crean que es la primera que me como, sólo que de las otras nadie se ha enterado".
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