
Lo que se viene para el otoño-invierno 2005
Montgomeries y capas; vestimenta étnica y todo con terciopelo
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Verano... la temporada transitando a pleno y vidrieras con carteles de liquidación que ya despiden las colecciones estivales para seguir con la próxima función: el invierno 2005. Así, los diseñadores reformulan modelos, tejen ideas, cortan y vuelven a coser. Aunque todavía no cuelga de los percheros, el invierno 2005 está listo para llenar el ropero con lo que viene.
Entre las novedades, salidas de las pasarelas europeas y neoyorquinas, montgomeries y capas para usar sobre suéteres de punto grueso; vestimenta étnica, con babuchas y túnicas; terciopelo en variedad de prendas; abrigos de piel y pantalones que se angostan con botas de montar, a la vista, para un touch amazona.
"El frío vendrá acompañado de más marrones y crudos que negro." Y teñirá prendas en tonos que van del uva al fucsia, sin saltearse el rosa viejo, y del petróleo al turquesa, con escalas en la gama de los celestes y azules. Naranja, amarillo y verde completan la paleta invernal. No faltan el gris ni el camel.
Las flores románticas continuarán. Los estampados corbateros desplazan a chaquetas y blazers; el príncipe de Gales (infaltable) para trajes; los cuadros se llenan de fantasía en prendas de todo tipo, y el animal print abriga cuellos y aporta sofisticación.
La pasarela propone y la gente dispone. Así lo asegura un informe del salón textil francés Première Vision: "Las propuestas se realizan con meses de anticipación, pero el mercado decide cuáles serán las que se verán en la calle". Los creativos de Ayres asienten. Antes de definir sus colecciones hacen un cool hunting por las principales ciudades del mundo y salen a la caza de las tendencias. "De los mercados callejeros de Londres, de viejos bares de Berlín y de las calles y los circuitos de moda de Milán y de París surgió una propuesta para las argentinas", cuenta Marcelo Sorzana, a cargo de la comunicación de la empresa. Y promete un invierno variopinto: desde sacos texturados cortos y entallados y faldas con vuelo hasta tops de satén.
Después de que Prada, Cacharel y Miu-Miu lo pasearan en vestidos por sus pasarelas, y de que Louis Vuitton y Dolce & Gabbana lo eligieran para pescadores, enteritos y pantalones largos, terciopelo en todo y para todos.
En el circuito comercial local, las versiones románticas son las que mejor se adaptan a esta textura que abriga con elegancia. Tapados 7/8 bordados, blazers cortos para jerarquizar jeans, vestidos de talle imperio y lazos en camisas se verán en breve.
Las panas (lisas y estampadas) vuelven en sacos cortos, con cinturones incorporados y maxihebillas que ajustan como hace más de cinco décadas. ¿Cómo? Con cinturas avispa, el tweed chaneliano y la sandalia con pulsera, tacón y plataforma que descubre el dedo pulgar.
Piden pista
Las pieles piden pista para salir de noche (en piezas enteras) y, también, a plena luz del día (en accesorios, mangas y cuellos). "La piel de conejo es muy versátil, se adapta a casi todos los modelos y es fácil de estampar y teñir", explica Graciela Demattei, diseñadora de Paula Cahen d´ Anvers. La diseñadora Clara Ibarguren también diseñó tapados y bufandas peludos.
En abrigos, vale todo. Cinturones, cuellos y bolsillos. Corbatas y gemelos dejarán de ser accesorios exclusivos de hombres. Las grandes firmas internacionales (Valentino, a la cabeza) adaptaron los mejores patrones masculinos (trajes y smokings) para la mujer.
En contraposición, las blusas son insinuantes e hiperfemeninas. Con inspiración de la lencería, en gasa o satén, incluyen transparencias y lazos.
Tampoco faltarán los suéteres tejidos a mano y de punto grueso, con cuello alto o volcados para escaparles a los clásicos de escote en V o redondo a la base. Mangas murciélago, cuellos desbocados y hombros al aire, todas variantes retro años 80 que colgará la firma Uma en sus percheros, en lana y otros materiales.
Los años 70 no caerán en el olvido. El invierno último, las botas de caña arrugadas (un modelo que hizo historia en esa época) invadieron las calles europeas, luego de que Balenciaga y Armani les dieran nuevo impulso en versiones aggiornadas.
Invierno en pleno febrero
Para que los nuevos diseños estén presentes en las vidrieras habrá que esperar. Pero no demasiado.
Aunque en Buenos Aires las colecciones invernales se presentan formalmente en las pasarelas en marzo, muchas firmas comerciales se apuran cada vez más en anticipar las tendencias.
Desde los primeros días de febrero, los maniquíes comienzan a vestirse de invierno. Puertas afuera, buen momento para revisar el ropero y recuperar esas prendas de otras décadas que seguirán vigentes. Y, por qué no, empezar a pensar en darse el gusto con lo que vendrá.
El terciopelo, las pieles, los tejidos y el regreso a detalles de los 70 y los 80 en breve estarán disponibles en el mercado, ese que decide cuáles serán las propuestas que se verán en las calles.
Anticipo
- Colores
Se verán más crudos y marrones que negros. También, los tonos que van del uva al fucsia.
El naranja, el amarillo y el verde estarán presentes. Infaltables el gris y el camel.
- Pieles y terciopelo
Las pieles estarán en la indumentaria para la noche y para el día. Habrá pieles de conejo y de zorro. También estará presente la pana y el terciopelo para todo.
- Abrigo
Tapados 7/8 bordados, sacos cortos con cinturones incorporados, bufandas peludas y el regreso del montgomery se verán en esta nueva temporada.
- Accesorios
Corbatas y gemelos dejarán de ser accesorios exclusivos de los hombres.
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