
Los barrabravas juran su inocencia
Juicio oral: 3 imputados declararon y otros 3 se negaron, pasado mañana es el turno de Barrita; la policía busca a un testigo.
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"Boca es una pasión. Es todo para mí. Es una alegría, una satisfacción".
Las palabras que pronunció Miguel "Manzanita" Santoro ni bien se sentó en el banquillo de los acusados en el juicio que se le sigue junto a José "El Abuelo" Barrita y otros siete barrabravas del club Boca Juniors, resumen la filosofía de la Número 12.
Después de dos años de estar en prisión, los imputados aseguraron que nada malo hicieron en su vida y que sólo iban a la cancha con grandes banderas y papelitos de colores, para corear y alentar a su equipo.
En medio de un importante dispositivo de seguridad comenzó ayer el proceso oral y público contra ocho barrabravas del club de la ribera, acusados del homicidio de dos hinchas de River Plate, ocurrido el 30 de abril de 1994.
A Barrita la Justicia no le imputa la muerte de Walter Vallejo, de 19 años, y de Angel Delgado, de 23. En cambio, se lo responsabiliza por ser el jefe de una asociación ilícita y por extorsionar a dirigentes, concesionarios y vendedores del club.
En la primera jornada de un proceso que durará tres meses, declararon tres acusados y otros tres optaron por el silencio. El turno de "El Abuelo" y los dos imputados que restan (Jorge "Gomina" Almirón y Juan Daniel Silva) y será pasado mañana a las 12.
La audiencia comenzó pasadas las 10, cuando los agentes del Servicio Penitenciario Federal que custodiaban de cerca a los acusados les sacaron las esposas. Las juezas Elsa Moral, Isabel Poerio de Arslanian y Silvia Elena Araúz se sentaron en el estrado y abrieron el debate que concluyó siete horas más tarde.
Las tres integrantes del Tribunal Oral N°17 mostraron que manejan la jerga futbolera. Intercalaron términos jurídicos con frases que despertaron comentarios y sonrisas entre el público que colmó la ex Sala de audiencias de la Cámara Federal.
Con cinco cuartos intermedios para decidir cuestiones planteadas por los 16 defensores (que buscarán por todos los medios impugnar el testimonio de Darío Vesselizza Randi, el ex barrabravas que los incriminó y ahora es inhallable), manejaron el debate en forma ordenada. Interrogaron en detalle a los imputados con el objetivo de que alguno quebrara el pacto de lealtad que parece existir entre los fanáticos de la azul y oro.
Por momentos lo lograron. José "Corbacho" Villagarcía, Marcelo Aravena y Fredy "Bolita Niponi" Cáceres Romero se negaron a declarar. Sin embargo, el último sorprendió a sus propios abogados cuando dio los nombre de dos hinchas de River que -aseguró-declararían a su favor.
Los que hablaron fueron Santoro, Mario Javier "El Uruguayo" Bellusci Martínez y Edgardo "Chino" Allende. Este diferenció el termino de hincha y el de barrabravas y aseguró que éste no le gustaba. Identificó a varios compañeros que participaron de la emboscada y reconoció que "además de banderas llevábamos instrumentos, de esos que se llevan a la cancha". Distinguió en la barra a los grandes y dijo que acostumbraban a ir a buscar a los equipos contrarios para robarles sus banderas.
Buenos muchachos
La audiencia había terminado. José Barrita, el Abuelo, se dio media vuelta, dirigió su fría mirada hacia la segunda fila de bancos de la sala y le levantó el pulgar izquierdo a dos allegados que estaban entre el público.
Demostraba estar confiado, luego del desarrollo de la primera jornada del juicio que se le sigue, por ser el jefe de la barra brava de Boca, acusado de extorsión y asociación ilícita.
Además, ratificó su liderazgo del grupo. Sentado en el tercer lugar de la primera fila mantuvo con los otros ocho hinchas procesados por el homicidio de dos simpatizantes de River.
Para quien haya seguido el trágico historial del que fue protagonista el grupo conocido como "la 12" la audiencia de ayer pareció transitar lejos del criterio de realidad.
Los testimonios de Mario "El uruguayo"Bellusci, Miguel "Manzanita" Santoro y Edgardo "Chino" Allende (los otros tres citados ayer, Jorge "Corbacho" VIllagarcía, Freddy "Bolita Niponi" Romero y Marcelo Aravena se negaron a declarar) transmitieron la imagen de "buenos muchachos que todo lo hacen por los sagrados colores", lejos de integrar un grupo protagonista de hechos de violencia.
Todos declararon ser trabajadores "autónomos":remisero, carpintero, comerciante, plomero fueron las ocupaciones mencionadas.
Ninguno de ellos se reconoció como "un barra brava". Sí dijeron ser miembros de la hinchada. "Manzanita" declaró que el grupo "le había conferido, desde hace tiempo, el honor de guardar, en su casa, las banderas" y Bellusci dijo que a Barrita "lo conocía como cualquiera que va seguido a la cancha de Boca".
El testimonio deAllende fue más completo. Tras asumirse como "alguien que lee siempre el Evangelio", admitió que los hinchas recibían entradas de favor "que entregaba Santoro" pero, señaló: "Yo siempre me pagué la mía".
Allende admitió que "los grandes" , por los líderes de la hinchada, entre quienes reconoció a Barrita y a Santoro, "gente respetada", agregó, "a veces iban a buscar las banderas de otras hinchadas".
No aclaró, ni tampoco le fue preguntado, si las otras hinchadas accedían voluntariamente a esa "búsqueda de trofeos".Por último se despidió de la audiencia con un "Dios los bendiga a todos"






