
Mató a un ladrón e hirió a otros dos que lo tenían como rehén
Defensa: cansado de ser asaltado, un empresario de Ituzaingó baleó al trío que lo secuestró; anoche fue liberado por el juez.
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Cansado de los reiterados robos que sufrió en los últimos tiempos, un empresario de 42 años mató ayer a un delincuente e hirió de gravedad a otros dos, que lo habían tomado como rehén en su propio automóvil, en Ituzaingó.
El hecho ocurrió a las 8.10, cuando Guillermo Sznaper, propietario de una editorial, fue interceptado por tres delincuentes cuando circulaba en un Fiat Palio gris por el barrio Villa Ariza, de dicha localidad bonaerense.
Según informó la policía, los tres asaltantes, dos hombres y una mujer, minutos antes de subirse al vehículo de Sznaper abandonaron un auto marrón que era seguido por un patrullero para identificar a sus ocupantes, ya que merodeaban la zona en forma sospechosa.
Una vez dentro del Palio, los ladrones, que estaban fuertemente armados, obligaron al empresario a sentarse en la parte trasera del automóvil -detrás del conductor-, siempre vigilado por uno de ellos.
Mientras, Sznaper no podía creer lo que le sucedía, la mujer comenzó a conducir el rodado. El otro hombre se ubicó en el asiento del acompañante.
Para que los policías perdieran su rastro, los malvivientes pasearon al ejecutivo por todo el barrio Parque Leloir, pero sin imaginar siquiera que su víctima estaba armada.
"Lo tuvieron dando vueltas por más de 30 cuadras, aproximadamente unos 15 minutos, hasta que el hombre vio la oportunidad de defenderse", dijo el titular de la seccional 3a. de Ituzaingó, subcomisario Carlos Lorea.
Cuando el automóvil circulaba por la calle Cipolletti, metros antes de llegar al cruce con la colectora Gaona, los delincuentes intimaron a su rehén para que entregara sus pertenencias.
En un acto reflejo, Sznaper sacó de un bolsillo una pistola calibre 6.35 mm -pequeña arma de puño que carga hasta siete proyectiles-.
El empresario comenzó a disparar contra los tres asaltantes, quienes no tuvieron tiempo de repeler el ataque. Carlos Martínez, de 32 años, que estaba a su derecha, murió en el acto. La bala le perforó el pómulo izquierdo.
Los otros dos ladrones quedaron gravemente heridos al recibir sendos impactos en sus cabezas. Fueron trasladadas de urgencia a los hospitales Posadas e Interzonal de Haedo.
La joven fue identificada como Jamil Gallo, de 20 años, y los médicos que la atendieron dijeron que su estado era desesperante.
El restante asaltante es Pablo Vera, de 18 años. Al cierre de esta edición, su estado era reservado, y fuentes del hospital dijeron que sus posibilidades de sobrevida eran del 50 por ciento.
Una vez que pudo librarse de los asaltantes, el empresario editorial, que vestía de sport, bajó del automóvil y pidió ayuda a los choferes de una agencia de remises situada a metros de la colectora Gaona.
"Cuando el hombre salió del Palio, uno de mis compañeros le preguntó qué había pasado y él gritó "estoy cansado de que me roben. Estoy harto, harto, por eso los maté", y esperó a que llegará la policía", le dijo a La Nación Walter Acevedo, uno de los remiseros.
Según comentó Acevedo, Sznaper, no estaba nervioso. "Se lo veía muy tranquilo", concluyó.
Para el subcomisario Lorea, el arma utilizada por el ejecutivo es muy potente. "El tenía un registro de autorización y portación de armas, pero estamos averiguando si es legal", afirmó.
El jefe policial manifestó que los tres ladrones vivían en el partido bonaerense de Tres de Febrero y que se trataba de establecer si tenían antecedentes penales. En su poder se secuestraron una pistola calibre nueve milímetros y dos revólveres.
El abogado defensor del empresario, José San Martín, dijo a La Nación : "Mi cliente actuó en legítima defensa. Las tres personas lo quisieron asaltar y tuvo que defenderse". Para el abogado, Sznaper no cometió delito: "Su acción no es punible".
Al cierre de esta edición, el juez de instrucción de Morón Alfredo Meade liberó a Sznaper por falta de mérito, con lo que dio el primer paso para considerar que actuó en legítima defensa.
Ya lo habían asaltado en seis oportunidades
Según aseguraron sus amigos y compañeros de trabajo, a Guillermo Sznaper lo asaltaron seis veces en los últimos meses.
Pero, aun así, sus conocidos no podían comprender su reacción debido a que, sostienen, Sznaper "siempre fue una persona tranquila, poseedora de una extraordinaria capacidad para mantener el control y la calma en situaciones difíciles".
Ayer, Sznaper fue secuestrado por tres delincuentes que intentaron robarle su automóvil Fiat Palio y dinero. El empresario se resistió al asalto y baleó a los tres delincuentes. Mató a uno de ellos, mientras que los otros dos tuvieron que ser internados en la sala de terapia intensiva del hospital local.
El protagonista de esta historia es propietario de una revista especializada.
Un hombre de familia
Sznaper vive en un casa de dos plantas situada en una zona residencial de Ituzaingó con su esposa y cuatro hijos adolescentes. El mayor de ellos tiene 17 años.
En el domicilio de la familia Sznaper la seguridad está a la vista. Un portero eléctrico con visor y una gran reja que se antepone a la puerta principal son claras muestras de los medidas que tomó la familia para prevenir asaltos.
Ayer, por la tarde, se pudo ver a dos personas cuando salían de la casa con dos bolsos con ropa y comida que llevaron al ejecutivo a la comisaría 3a. de Ituzaingó, donde estuvo detenido hasta anoche, cuando el juez en lo criminal y correccional de Morón, doctor Alfredo Megade dispuso que quedara en libertad.
Juan Carlos Bazán, que se identificó como amigo íntimo y compañero de trabajo, dijo que Sznaper "es un hombre de bien. A lo largo de su vida nunca estuvo armado, pero las situaciones que vivió lo hicieron cambiar de parecer".
Vivir peligrosamente
Según Bazán, en los últimos meses su amigo fue víctima de seis asaltos. "Tras ser robado tantas veces decidió comprarse un arma para estar más seguro y poder defenderse. Tiene en regla los papeles y registro del arma".
Sznaper dirige desde hace 12 años la empresa Editora Cuker SRL, situada también en Ituzaingó, donde edita una revista dedicada al mercado de los productos eléctricos, con una tirada mensual de 8000 ejemplares.
La publicación se llama Electro Gremio, y se vende en el país y en el Uruguay.
A pesar de la situación de su propietario, la editorial que dirige Sznaper siguió ayer con su actividad habitual. Sus empleados estaban seguros de que su patrón, finalmente, saldría en libertad.





