Muchos gimnasios no exigen los certificados médicos obligatorios
Así lo constató un diputado porteño, que denunció que el Gobierno no los controla
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La muerte de un joven de 27 años ocurrida el martes último mientras se entrenaba en una bicicleta de un gimnasio del microcentro porteño suscitó inquietudes con respecto al cumplimiento de la ley 139, sancionada por la Legislatura porteña en diciembre de 1999, que regula el funcionamiento de dichos establecimientos.
El artículo 3 de la norma establece que "todas las personas que realicen actividades físicas en el gimnasio deben poseer un certificado de aptitud física que deberá ser actualizado periódicamente conforme lo determine la reglamentación".
Sin embargo, un equipo de asesores del diputado porteño Daniel Amoroso (Juntos por Buenos Aires), vicepresidente de la Comisión de Turismo y Deportes de la Legislatura, realizó un relevamiento en julio pasado, que reveló que el 90 por ciento de los gimnasios de la ciudad no exigía a sus socios dicha certificación.
"Son muy pocos los gimnasios que piden el certificado. Hay una falencia del Estado para hacer cumplir la norma", expresó el diputado.
Asimismo, el artículo 4 de la ley dice que "los gimnasios deben estar adheridos a un servicio de emergencias médicas y capacitar a sus profesionales en técnicas de reanimación cardiorrespiratoria y primeros auxilios".
"Este es otro incumplimiento que registramos a partir del relevamiento. Si bien es cierto que después de Cromagnon el gobierno efectuó muchas inspecciones en gimnasios, éstas estuvieron orientadas al tema de la seguridad y no al cumplimiento de la ley 139", sostuvo Amoroso, que el pasado 14 de noviembre presentó un proyecto de ley para modificar el artículo 4 de la citada norma. El texto presentado señala que la capacitación de los profesionales debería "ser realizada en cursos oficialmente reconocidos por la autoridad de aplicación competente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires". Según explicó el diputado, la idea es que "haya personas idóneas al frente de los gimnasios".
El joven fallecido el martes en el gimnasio Le Parc, de San Martín 645, se recuperaba de una intervención de rodilla. En el gimnasio constaba su autorización para hacer actividad física. El joven, cuya identidad no trascendió, se descompuso y fue asistido por un médico y bañeros del lugar quienesno pudieron hacer nada para reanimarlo.
La cardióloga Patricia Sangenis, directora del Instituto Deporte y Salud de Buenos Aires, contó a LA NACION que en 2005 la Comisión Médica del Comité Olímpico Internacional -del cual forma parte- realizó un congreso sobre prevención de la muerte súbita, que determinó criterios por tener en cuenta para realizar actividad física sin correr riesgos: la historia clínica personal y familiar de cada individuo, un examen físico y un electrocardiograma.
"Si el médico determina que esos estudios están bien, un control anual alcanza para realizar deporte sin correr riesgos. Pero si hay factores de riesgo, como hipertensión o colesterol elevado, entonces esa persona debe realizarse estudios complementarios", precisó Sangenis, que opinó que "es indispensable contar con un certificado médico antes de comenzar con un plan de actividad física".
El doctor Héctor Kunik, presidente de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte, indicó que desde hace varios años viene trabajando con colegas en la elaboración de un consenso nacional para las evaluaciones y certificaciones médicas de las personas físicamente activas: "La idea es que todos unifiquemos los patrones de evaluación médica", dijo a LA NACION. Según informó, a la hora de comenzar a realizar actividad física es "fundamental tener en cuenta los antecedentes familiares y personales de cada individuo".


