
Murió el Dr. Alvarado Uriburu
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Luego de una breve enfermedad que sobrellevó con ejemplar entereza, rodeado por su inseparable esposa, Fernanda Pallete Pueyrredón, y sus ocho hijos, falleció ayer el doctor Oscar Alvarado Uriburu.
La muerte, ocurrida ayer a las 12.15, en el Instituto del Diagnóstico, de esta ciudad, lo sorprendió cuando ejercía por segunda vez la presidencia del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.
Alvarado Uriburu dedicó sus mejores afanes a esa entidad, en la que había ingresado en 1958, contribuyendo a la sobresaliente posición que hoy ocupa entre las asociaciones representativas de los abogados porteños.
Allí luchó por la vigencia de la Constitución, exhortando al cumplimiento estricto de las normas de ética profesional y reclamando la virtuosidad de los funcionarios públicos.
En 1985, como presidente de esa entidad, exigió al entonces presidente, Raúl Alfonsín, el veto de un proyecto de ley que establecía la colegiación obligatoria de los abogados de la Capital Federal. Alvarado Uriburu argumentó que la norma, que acababa de ser sancionada por el Congreso, atentaba contra la libertad de asociación.
Fue un hombre de consejo, que intervino como árbitro y mediador en numerosos conflictos, oficiales y privados. No sólo buscaban su ciencia, sino su profunda comprensión de los problemas humanos y jurídicos.
Había nacido en esta ciudad, en 1934. Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio del Salvador, donde se graduó con medalla de oro. En 1956 se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires y más tarde se doctoró en la Universidad de Madrid.
Fue vicepresidente del Rotary Club de Buenos Aires y miembro de la Asociación Argentina de Derecho Comparado, del Consejo Interamericano de Comercio y Producción y de la Academia del Plata, a la cual se había incorporado en octubre del año último.
En esa ocasión dijo: "Soy optimista. La sociedad reaccionará y con ello los ideales de Juan Pablo II se harán realidad, obligando a los políticos a marcar rumbos y no dejarse flotar en las olas del facilismo materialista en boga".
Fue miembro del Movimiento Apostólico de Schoenstatt, en el que acompañó a su gran amigo, el padre Esteban Uriburu, fallecido el año último.
Actualmente era consultor del Estudio Severgnini, Robiola, Grinberg y Larrechea y director de Nobleza Piccardo SA. Sus restos serán sepultados hoy, a las 10.30, en el cementerio de la Recoleta.
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