
Ni las mariposas de Misiones se salvan de los cazadores furtivos
Enmarcadas, se venden en Internet; algunos se llevan las crisálidas a sus granjas
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POSADAS.- Especies valiosas de mariposas que habitan en el monte misionero corren riesgo de extinguirse debido a que cazadores desaprensivos, ligados al tráfico internacional de fauna silvestre, las llevan para adornar cuadros y souvenirs turísticos que luego se venden países de Europa y los Estados Unidos a buenos precios.
La denuncia parte de funcionarios del Parque Nacional del Iguazú, estudiosos de los insectos autóctonos, quienes denuncian que es alarmante la desaparición de varias especies de estos lepidópteros.
Las más cotizadas tradicionalmente son las grandes de alas azules, dos especies cuyo nombre científico es Morphos anaxibia y Morphos menalaus, ambas muy atractivas. Conocidas por los guaraníes como "panambí verá", que en la lengua vernácula significa mariposa brillante, algunas vez abundaron en la selva paranaense.
Coleccionistas norteamericanos compran también las crisálidas, formas jóvenes, y las cultivan en sus granjas. Otra de las causas de esta sostenida merma en la población de insectos es la tala de los árboles que conforman su hábitat natural y de donde se alimentan.
Sin protección legal
Los invertebrados no se encuentran protegidos por la ley provincial 1279, por lo que su caza no está penalizada. Al respecto, el biólogo Hugo Chávez clama por la sanción de una norma que evite su comercialización como su depredación.
"En el mundo hay aproximadamente 112.000 variedades de mariposas y en la Argentina se han clasificado 1300 de ellas, de las que cerca de 700 viven en el territorio misionero y 180 en el área de Iguazú", asegura.
El tráfico abarca prácticamente a todo el mundo y se estima que en los Estados Unidos se paga desde 30 centavos de dólar hasta 400 dólares, según la especie capturada. Hay colecciones de todo tipo, como las de cuadro, que se venden libremente en los aeropuertos de Posadas y de Puerto Iguazú. Uno con cinco mariposas, por ejemplo, se cotiza entrre 15 y 100 dólares. Aquellos que vienen adornados "con pedacitos de cientos de alas alcanzan precios mucho más altos", comenta Chávez muy preocupado.
La bella panambí de alas azuladas ayuda a la polinización de las plantas y, por ende, a la reproducción de la frondosa selva. En la cadena alimentaria les sirve de sustento a numerosas aves tanto en estadio de larva como adulta. Por ello resulta fundamental preservarla para que puedan mantenerse las condiciones de valiosa biodiversidad que caracteriza a la región.
"Cada animal, cada planta integra la cadena vital. Si desaparece, las consecuencias, tarde o temprano, se vuelven en contra de los seres humanos", opina Chávez.
Mientras que en nuestro país van extinguiéndose lentamente, en los Estados Unidos e Inglaterra se invierte dinero para la construcción de invernáculos donde recrean los escenarios tropicales, resguardándolas del frío, en criaderos artificiales de lepidópteros que atraen el turismo internacional.
Australia, al contrario que nuestro país, prohibió su venta. Hay guías especializados que enseñan a los niños de escuelas primarias a cuidarlas, a observarlas y a protegerlas, sabedores de que pueblan el planeta desde hace millones de años. Se calcula que aparecieron en la Tierra , al igual que las flores, en el período jurásico.
En la ciudad de Iguazú existe un paseo denominado "El sendero de las mariposas". Cuando llega el calor, tras las lluvias frecuentes del verano, miles de ellas lo invaden y llenan un espacio debajo del Hito Tres Fronteras, en la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú, frecuentado por artesanos y algunos extranjeros que quedan maravillados de tanto colorido.
Compras por computadora
En la página Fossil Quest encontramos que un cuadro que contiene nueve Morphos enmarcados en acrílico se vende por 372,50 dólares; un ejemplar solitario, $ 59,75. La estrella es un arreglo de variados tamaños y géneros, a la venta en 987,50 dólares.





