
Otra vez el encubrimiento
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SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- Un subcomisario catamarqueño dejó serias sospechas de que la policía local haya actuado con algo más que negligencia durante los primeros momentos en que fue descubierto el cadáver de María Soledad Morales.
Raúl Ahumada, apodado El Rata por sus compañeros, fue el testigo atrayente de la jornada, en especial por haber sido acusado varias veces en este debate como un policía golpeador.
Este subcomisario en actividad, de 51 años, que dijo ostentar la jerarquía de oficial inspector en el momento del crimen, mostró una firme puntería al disparar acusaciones contra sus superiores en ocasión del asesinato.
Un relato macabro
Ahumada dijo que llegó al lugar del hecho pocos minutos después de ser descubierto el cuerpo sin vida de la joven estudiante.
"Cuando me acerqué me impresionó ver el cadáver desnudo, boca abajo, que sólo tenía una media puesta. No puedo borrar de mi cabeza cómo contrastaba el armonioso cuerpo con el cráneo blanco y un poco más allá había un mechón de cabello tirado...". La angustia y el macabro recuerdo anudaron la garganta del veterano policía, que se quebró en un corto sollozo.
La emotividad, al parecer, no fue falsa. Por aquel entonces, Ahumada tenía una hija de 15 años -dos menos que María Soledad- y justamente cursaba en el mismo colegio que la víctima.
Sospechas sobre los policías
Durante algo más de dos horas, el funcionario policial relató sospechosas acciones de sus pares durante los primeros momentos de ser descubierto el cuerpo y que pueden sintetizarse así:
- Fue avisado el juez de turno (José Labid Morcos), pero nunca se presentó en el lugar. Sólo estuvo el comisario de la zona y el jefe de la Unidad Regional, José Leguizamón, otro de los policías cuestionados por haber ordenado lavar el cadáver.
- No se resguardó la zona donde se encontró el cadáver, por donde caminaron más de 50 policías y curiosos. Hasta un camión cargado con cañas pasó muy cerca de la víctima.
- Ningún policía tomó notas de lo que sucedía ni realizó trabajos de planimetría en el lugar. Tampoco hicieron un exhaustivo rastrillaje para secuestrar elementos de prueba en la zona, labor que, sospechosamente, se hizo días después al encontrarse una bombacha que no era de la víctima.
- El oficial Federico Calvimonte, allegado a los Morales, extrañamente reconoció en el lugar el cadáver como el de María Soledad y dijo: "Es la minita de Luis Tula y del ganchero (amigo) Julio Oviedo (El Profe)". En ese instante se ordenó la detención de Tula.
- A las pocas horas, observó un diálogo entre el comisario a cargo del caso y el jefe de policía de aquel entonces, el cuestionado Miguel Angel Ferreyra, pero no supo de qué hablaban.
"No se hizo nada"
Justamente sobre la actuación del ex jefe policial, el camarista Edgardo Alvarez le preguntó a Ahumada si Ferreyra demostró algún interés particular en el caso: "No sé. Me extraña que no estuviera informado, pues en aquella época en la policía no se movía una escoba sin que él lo supiera".
A preguntas del fiscal Gustavo Taranto sobre cómo calificaría la acción policial en el caso, Ahumada fue por demás realista. En su respuesta se advirtió, otra vez, la sombra del encubrimiento: "No se hizo absolutamente nada, doctor".



