
Paso clave en el crimen de Natalia Melmann
Comienza hoy un estudio de ADN de carácter determinante
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No será el de hoy, para Gustavo Melmann y Laura Calampuca, un día dedicado sólo al amargo recuerdo de la pérdida. Temprano en la mañana, exactamente a un año del asesinato de su hija Natalia, irán desde Miramar, ciudad en la que viven y donde ocurrió el crimen, a La Plata.
Decidieron ser severos custodios del momento en el que se abrirán los sobres lacrados con material biológico extraído a los sospechosos de haber participado en la agresión sexual y posterior estrangulamiento de la menor, paso inicial de un estudio de ADN que podría ser determinante para la investigación del crimen.
Tienen esperanzas fundadas: un análisis forense macroscópico indica, en forma preliminar, que los vellos pubianos de dos policías bonaerenses que revistaban en el partido de General Alvarado al momento del crimen tendrían características "coincidentes" con los que fueron hallados en el cadáver de Natalia.
Así, pues, febrero será un mes de definiciones en el caso Melmann: el ADN podría confirmar si, como indica con relativa certeza el examen anterior, el cabo Ricardo Anselmini y el sargento Oscar Echenique tuvieron contacto íntimo con la víctima antes de que ésta fuese golpeada y estrangulada con el cordón de su propia zapatilla, usado como lazo y rematado en un cuidadoso moño, signo de poder e impunidad.
No son nuevas las sospechas contra estos policías. Echenique y el sargento 1° Ricardo "Mono" Suárez ya están procesados como partícipes del homicidio. Sin embargo están libres, pues la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata los benefició con la excarcelación, sin revocarles el procesamiento, al considerar que no había pruebas suficientes como para mantenerlos presos, pese a que cabellos de Natalia habrían sido hallados en sus autos particulares.
Anselmini evitó su detención, pero no las imputaciones: además del vello púbico, cabellos de la víctima habrían sido encontrados en su casa, donde apareció un verdadero dossier sobre el crimen, incluido el recorte del artículo en el que LA NACION informó que los asesinos abusaron de Natalia antes de matarla.
El futuro de los policías está en manos de la Cámara de Casación provincial, que debe resolver -se cree que lo hará en quince días- si confirma o revoca el fallo de la Cámara de Apelaciones. Eso, de cara al 18 de marzo próximo, límite que, a priori, tiene el fiscal marplatense Marcos Pagella para elevar la causa 74.134 a juicio oral y público.
Hoy, el único sospechoso preso es Gustavo "Gallo" Fernández, un pintor, ladronzuelo y supuesto informante policial que, según los indicios, habría sido quien "entregó" a Natalia a los violadores y asesinos.
Dos procesados
Hay dos procesados por encubrimiento: Pablo Miranda, casero de una finca del paraje Santa Irene -a cuatro kilómetros de Miramar- en la que se escondió el Gallo hasta que cayó, el 15 de febrero de 2001, y el ex cabo Favio Fernández, que le prestó a Fernández el celular con el que éste se comunicó con su familia.
Hasta el ex novio de Natalia, Maximiliano Marolt, está procesado por falso testimonio en esta causa.
Otros dos policías de Miramar no están fuera de sospecha: se trata de los sargentos Claudio Caraballo y Ricardo Panadero, quienes habrían tendido trabas a la investigación y ya fueron citados para enfrentar cargos.
Detrás de este crimen subsiste una trama macabra y aún no revelada. De hecho, se presume que Natalia no fue la primera joven de la que habría abusado una eventual camarilla de policías de Miramar.
Cuando un chico y sus galgos encontraron el cadáver en el vivero dunícola de Miramar, cuatro días después de la desaparición de la víctima, en un lugar que teóricamente había sido revisado, crecieron sospechas que ya se vislumbraban a partir de la dudosamente infructuosa búsqueda encarada por un centenar de uniformados y de la increíble desaparición del Gallo, a quien la policía decía tener "bien vigilado".
Pasó tiempo antes de que la investigación oficial comenzó a acercarse a las primigenias denuncias de los Melmann y a la versión parcial de los hechos que dio el Gallo.
Consta en la causa que Natalia estuvo en la puerta de la disco Amadeus con Marolt, la nueva novia de éste y el Gallo, en la madrugada del 4 de febrero último. Que se fue caminando por la calle 35 y que Fernández la siguió, hasta que en el cruce con la 12 una camioneta policial y un auto particular les cerró el paso. Se cree que fueron Anselmini, Suárez y Echenique los que, entonces, se llevaron a Natalia en un auto. Poco después llegó la muerte.




