
Pese a la prohibición, volvieron travestis y prostitutas a Palermo
Los policías labran actas de infracción, pero la oferta de sexo sigue adelante
1 minuto de lectura'
Es como cazar mariposas con un colador. Así se ve a los policías en el barrio de Palermo Viejo cuando persiguen a los travestis y clientes que desde hace un mes coparon nuevamente esa zona de la ciudad.
Los vecinos volvieron indignados a la carga contra la invasión de travestidos, que sólo se mantuvieron ocultos durante los primeros diez días de marzo, tras la reforma del Código Contravencional, que castiga con multas y otras penas tanto a quien demanda como a quien ofrece sexo.
Incluso, una de las vecinas fue golpeada por uno de estos hombres vestidos de mujer.
Desde hace un mes, al anochecer, las calles Oro y Godoy Cruz, entre Paraguay y Honduras, vuelven a estar invadidas.
El viernes último, a las 2.30, en la esquina de Godoy Cruz y Costa Rica, un travesti vestido con ropa interior blanca y cubierto sólo por un tapado largo se agachaba y se exhibía a un automovilista. A cien metros de allí, un patrullero labraba actas a otros clientes que se trasladaban en un Gol y en una camioneta 4x4.Una cuadra más allá, otros dos travestis cubiertos y abrigados pugnaban por atraer a los clientes que no había ahuyentado la policía.
Así se veían las calles: oficiales en patrulleros y travestis cada 100 metros. Les labraban actas en una tarea tan ardua como inútil, según opinaron ante La Nación fuentes policiales de las comisarías 23a. y 25a. con jurisdicción en la zona. Es que hasta se burlan de los agentes, cuentan los vecinos.
Hasta el 27 del actual,en un mes, la policía labró 5440 actas por contravenciones, de las cuales 1928, es decir, el 35 por ciento, correspondieron a aquellos que ofrecen o demandan sexo en la vía pública, dijeron a La Nación fuentes del Departamento Central de la Policía Federal.
Esa cifra es todo un récord, si se considera que en abril se hicieron 4728 actas y en marzo, 3209. En los últimos tres meses se hicieron más actas que en todo el año último.
Esas boletas son elevadas a la justicia contravencional, pero en la Cámara Contravencional no pudieron precisar a La Nación cuántos de estos infractores fueron condenados.
"Si no hay condena no hay castigo y siempre vuelven", se lamenta en la policía.
La pena es una multa que puede variar entre 25 y 2500 pesos. Si hay reincidencia, es decir, si el travesti o el cliente son multados nuevamente, se puede imponer como castigo un trabajo comunitario o instrucciones especiales. Si no cumple con la pena, se puede llegar al arresto. Sin embargo, el fiscal contravencional Walter Fernández informó que aún no se llegó a esa situación. La ciudad, además, no cuenta con ninguna celda destinada a los arrestos de los infractores.
Fernández indicó que el sistema no alcanzó su nivel ideal de funcionamiento: "Estamos en 6 puntos". Aunque diagnosticó, con optimismo, que desde que rige el código reformado la prostitución y el travestismo se redujeron a un 10 por ciento.
Los vecinos de Palermo Viejo no opinan lo mismo. "Acá pasamos por dos etapas bien diferenciadas. Primero, cuando regía el Código de Convivencia y las leyes los amparaban esto era un viva la pepa . Después de la reforma, los primeros días desaparecieron, pero ahora volvieron como antes, cuando las leyes estaban en favor de ellos", explica Sebastián Pérez, vecino de Godoy Cruz y el pasaje Emilio Zola.
Desde que rigen las nuevas normas, los taxistas se convirtieron en aliados indispensables de los travestis. Cuando se acerca un patrullero ellos toman un auto de alquiler por tres o cuatro cuadras para alejarse de la ley.
"Es que saben que si les hacemos dos actas en una misma noche en el mismo lugar es causal para enviarlos a la sede de la justicia contravencional; por eso buscan cambiarse de jurisdicción entre la comisaría 25a. y la 23a. de modo de no ser sorprendidos por los mismos oficiales y así despistarlos", explicó uno de los jefes policiales de la zona. También suelen cambiar de ropas o de peluca luego de un acta para no ser reconocidos esa misma noche.
Los travestidos también cambiaron para adaptarse al nuevo código: ahora llevan documentos, porque la falta de identificación es otro de los motivos para que sean llevados ante la justicia de faltas.
Mientras el sistema busca ajustarse, los travestis siguen poblando las noches de Palermo, perseguidos por una ley que no alcanza para devolverles el sueño a los vecinos.
1
2Todo lo que hay que saber para manejar en Uruguay: documentación, velocidades máximas y señalética
3Argentina logró el podio en el Mundial del Helado en Italia: las recetas con las que conquistó al jurado
- 4
Hay alerta amarilla por tormentas, lluvias y vientos para este miércoles 21 de enero: las provincias afectadas



