
Polémica en Pilar por el agua de red
Hay contribuyentes que se quejan de su calidad, pero la municipalidad y la empresa concesionaria sostienen que no hay riesgo
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Una inquietante controversia enfrenta varios informes diferentes sobre la calidad del agua en Pilar.
Según dos estudios ambientales realizados, uno por la Secretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires y el otro por la Comisión Nacional de Energía Atómica, el agua de red que provee la empresa Sudamericana de Aguas en la localidad bonaerense de Pilar y en las zonas aledañas "no es apta para consumo humano".
Sin embargo, la dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Pilar y la empresa Sudamericana de Aguas aseguran que, sobre la base de los estudios realizados periódicamente, el agua sí es potable.
En diálogo con La Nación , el intendente de Pilar, Sergio Bivort, aseguró ayer: "El agua es potable, la tomo yo y también mis hijos, la gente puede quedarse tranquila. Además, la estamos midiendo permanentemente".
Todo comenzó el año último cuando, ante las sospechas de la existencia de PCB (policloro bifenilos), un residuo altamente tóxico en algunas zonas de Pilar, los vecinos del barrio privado Pilar House, instalado irregularmente al borde de la planta de tratamiento, solicitaron un estudio del agua a la Secretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires.
Las conclusiones de este informe fueron precedidas por una equivocación. "La Secretaría de Medio Ambiente mandó un informe a los vecinos pensando que el agua analizada era agua de pozo, pero no era así. Era agua de red y las muestras daban mal", dijo a La Nación Patricia Cogo, representante legal de estos vecinos. Los resultados del informe alarmaron a los habitantes de la zona: el agua no era apta para consumo humano por la presencia, en altas concentraciones, de nitratos, nitritos y arsénico. Sin embargo, el intendente de Pilar afirmó que nunca recibió una queja oficial por este tema.
Ante estos resultados la Municipalidad de Pilar tomó nuevas muestras de agua del barrio lindante a la planta y, sugestivamente, determinó que por el alto contenido de nitratos el agua de red no era apta para lactantes, pero no efectuó ningún examen bacteriológico que permitiese individualizar las bacterias existentes.
Tales divergencias inquietaron a los vecinos del barrio, quienes contrataron en forma privada a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), para que realizara un estudio del agua, del suelo y del aire en el entorno de la planta. "Los resultados fueron aun peores:no sólo no se puede ingerir el agua. También es peligroso bañarse, cocinar, lavar y regar", explicó Cogo.
Sin embargo, La Nación no ha tenido posibilidad de acceder al informe de la CNEA debido a una cláusula de confidencialidad. Tampoco han podido verlo la Municipalidad de Pilar ni la empresa Sudamericana de Aguas, lo que hace improbable una confrontación de los distintos estudios.
Resultados alarmantes
Según este informe el contacto con el aire y el suelo en la zona aledaña a la planta de tratamientos puede provocar conjuntivitis y problemas respiratorios, entre otras afecciones. En el agua se individualizaron bacterias coliformes, relacionadas con la contaminación cloacal, las cuales pueden generar infecciones intestinales y daños renales.
También se encontraron altas concentraciones de nitritos, nitratos, amonio y, lo más alarmante, cadmio. Este es un metal pesado altamente tóxico, que funciona como sustituyente enzimático y puede provocar severos trastornos en la salud, en especial problemas neurológicos. "Sin embargo -aclaró Cogo-, tampoco hay que entrar en pánico; en las cantidades halladas las sustancias afectan más que nada a quienes tienen las defensas bajas."
Según el director de relaciones institucionales de la empresa, Juan Boglione, el agua que reciben los vecinos del barrio -la misma que distribuimos en todo Pilar- "es potable y reúne todas las características necesarias para el consumo humano, según lo certifican todos y cada uno de los análisis, tanto fisicoquímicos como bacteriológicos, que Sudamericana de Agua realiza de manera permanente y sistemática".
Con respecto a la presencia de nitratos, explicó:"Nosotros sabemos que hay un aumento de la proporción de nitratos en todo el acuífero del cual se extrae agua en una gran zona de la provincia de Buenos Aires y, aunque el nitrato no mate a nadie, hacemos todo el esfuerzo para disminuirlo".
"Pero las otras sustancias jamás aparecieron en los estudios; si fuese así el impacto en los hospitales públicos sería enorme. Pero mantenemos un contacto habitual con las autoridades sanitarias y no estamos enterados de nada de esto", finalizó Boglione.
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