Por qué la muerte de Natalia fue homicidio y no un suicidio
Las marcas en el cadáver sirvieron para fundar la condena
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MELINCUE, Santa Fe.- Las marcas halladas en el cuerpo de Natalia resultaron fundamentales para condenar por homicidio a sus padres.
En la sentencia en la que la Justicia condenó al ex juez Carlos Fraticelli y a su esposa, Graciela Dieser, a prisión perpetua por el crimen de su hija Natalia figuran por lo menos diez elementos que demuestran por qué se trató de un asesinato y no de un suicidio, tal como aseguraron los defensores de ambos imputados.
Según el juez de sentencia de Melincué, Fernando Vidal, quedó demostrado que el matrimonio Fraticelli asesinó, la madrugada del 20 de mayo de 2000, a su hija, de 15 años.
“No hubo dudas de que Natalia fue asesinada y que los autores del homicidio fueron el ex juez penal de Rufino Carlos Fraticelli y su esposa. Los peritajes que fundan tal afirmación y que figuran en la sentencia son contundentes”, dijo a LA NACION la fiscal Graciela Mastrocésare, quien, junto a su colega Jorge Pozzi, impulsó la acusación contra el ahora ex magistrado.
Ayer, Franco, el hermano de Natalia, refirmó que estaba convencido de la inocencia de sus padres y aseguró que Natalia “se quitó la vida tomándose 22 o 28 pastillas”.
El medicamento al que se refería el hijo mayor de los Fraticelli era el Uxen Retard, un remedio contraindicado para la patología que tenía Natalia: sufría ataques de epilepsia.
En los alegatos presentados en el juicio los abogados Héctor Superti y Carlos Edward, defensores de Dieser y Fraticelli, respectivamente, sostuvieron que Natalia se suicidó mediante la ingesta de 22 o 28 dosis del mencionado medicamento.
Según ambos letrados, Natalia había sufrido un desengaño amoroso cuando se enteró de que Walter R., un muchacho que le escribía cartas de amor, no existía, sino que había sido un invento de sus amigas.
Estudios determinantes
Sin embargo, tanto la autopsia como los estudios realizados por los médicos del Cuerpo Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y por los peritos de la justicia santafecina concluyeron que la muerte de Natalia fue un homicidio y no un suicidio.
Tal conclusión se fundó en la marca de los dientes incisivos que Natalia tenía en la parte interior del labio superior.
“No hay dudas de que esta marca fue provocada por la presión ejercida sobre las vías respiratorias para asfixiarla. Esa marca nunca pudo ser provocada durante un suicidio o por una ataque de epilepsia”, dijo Mastrocésare.
De acuerdo con los análisis, en las vísceras de Natalia se encontró 0,28 microgramo por mililitro de sangre de amitriptilina, la droga del Uxen Retard.
Los peritos indicaron que no se trata de una dosis mortal. “Así que por más Natalia hubiera tomado por su cuenta las pastillas en un intento por suicidarse, jamás habría muerto”, dijo la fiscal.
Según el juez Vidal, quedó probado que “el matrimonio Fraticelli se aprovechó del retraso madurativo que sufría Natalia para convencerla de que tomara un medicamento contraindicado con el fin de colocar a la víctima en estado de indefensión.
Las marcas en el cuello de Natalia demostraron que la chica, de 15 años, fue estrangulada.




