¿Por qué y para qué tenemos pera?
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Somos el único animal con mentón a excepción de los elefantes, y la pregunta no tarda en llegar: ¿para qué nos sirve? Un interrogante que genera gran interés entre los expertos en evolución. De las varias hipótesis que existen, hay tres que se manejan como las posibles: que se trata de un atributo sexual, que surgió para ayudar a la masticación o que se haya desarrollado junto con el lenguaje.
Según explica Antonio Rosas, doctor de Paleobiología del CSIC y experto en esa parte de la anatomía: "La evolución redujo la arcada alveolar (el hueso sobre el que descansa la raíz de los dientes). Nuestra dentadura se hizo cada vez más chiquita, sobre todo las muelas, así que ha terminado por reducir dicho componente alveolar de la mandíbula. Entonces, como consecuencia pasiva, sobresale la parte inferior".
Los investigadores descubrieron además que desarrollamos la barbilla al mismo tiempo que aumenta el tamaño de la cabeza desde la infancia a la edad adulta. A los 4 años de edad, apenas se nota, pero a los 20 años está muy marcada.
Al analizar el mentón se comprobó que se forma por la osificación de unos cartílagos de la mandíbula llamados ossicula mentalia. Es decir, no solo hay una retracción de los dientes y el resto de la cara, sino que la barbilla por sí misma crece hacia delante. Y ese es un misterio que aún los investigadores no pueden resolver.
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