
Prueban que el cerebro de Einstein era diferente
Se demostró que la zona que maneja los procesos matemáticos era un 15 por ciento más grande que la de las personas comunes.
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NUEVA YORK (The New York Times).- Después de descansar en un jarro durante más de 40 años, el cerebro de Albert Einstein hizo una contribución más a la ciencia: según científicos canadienses, se descubrieron características cerebrales que podrían explicar la gran inteligencia del físico.
Los estudiosos dicen que una región clave del cerebro de Einstein -la región que procesa el pensamiento matemático, la visión tridimensional, las relaciones espaciales y otros procesos mentales- era significativamente más grande que la misma área de personas con inteligencia normal.
Conocido como el lóbulo parietal inferior, el sector se ubica a la altura de la oreja, comenzando en el frente del cerebro y extendiéndose por dos tercios de su superficie.
Durante su vida, Einstein se prestó a estudios de su cerebro y en una biografía se asegura que el científico quería que se lo investigara después de su muerte. Cuando Einstein murió, en 1955, en Princeton, Nueva Jersey, el patólogo que hizo la autopsia extrajo el cerebro y se lo guardó cuando dejó la institución.
El médico, Thomas Harvey, mantuvo el cerebro en un jarro y consiguió el permiso de los herederos de Einstein para analizarlo. Entonces lo fotografió y lo cortó en 240 pedazos de distintos tamaños, pero nunca publicó nada acerca de sus estudios.
Y cedió algunas de las secciones a investigadores, que reportaron que ciertas células cerebrales, las que manejan la red neuronal, tenían en ese caso una preponderancia inusual.
En 1996, sin embargo, un fax de una sola línea llegó a la Universidad de McMaster, en Ontario, Canadá. Harvey invitaba allí a los investigadores a estudiar el cebrero. La doctora Sandra Witelson, jefa de Neurología, no lo dudó.
A partir de allí se comparó el cerebro del descubridor de la teoría de la relatividad con los de personas comunes: la Universidad de McMaster posee la que quizá sea la mayor colección de cerebros del mundo.
El resultado fue publicado en el periódico científico The Lancet.
Las diferencias
Todavía queda por explicar si sus particulares características físicas tienen relación con el éxito de Einstein como teórico físico: durante años los investigadores quisieron encontrar una relación entre tamaño e inteligencia, pero las teorías finalmente fracasaron.
Esta vez es diferente. Los científicos canadienses encontraron que el lóbulo parietal inferior de Einstein era un 15 por ciento más ancho que el de la gente normal. Y no encontraron un surco que normalmente corre a través del área parietal, lo que podría haber originado que las neuronas establecieran un mayor número de conexiones entre ellas.
Para examinar el cerebro del físico alemán, la doctora Witelson se basó en estudios de otros científicos que relatan la relación entre el tamaño cerebral y el nivel de ciertas habilidades cognoscitivas.
Esos descubrimientos sugieren que las diferentes habilidades de la gente para realizar determinadas funciones pueden tener que ver con las diferencias físicas de la mente en las regiones que controlan tales talentos.
Witelson pudo estudiar finalmente un quinto del cerebro de Einstein y lo comparó con los de 35 hombres y 56 mujeres, todos canadienses.
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