
Qué es el compressor stall, el fenómeno detrás de las fuertes detonaciones en el vuelo de Aerolíneas que regresó a Ezeiza
Una alteración del flujo de aire dentro del compresor del motor puede generar estruendos similares a explosiones e incluso destellos; un piloto explica por qué ocurre y qué implica durante un despegue
5 minutos de lectura'

El vuelo AR1132 de Aerolíneas Argentinas había partido de Ezeiza rumbo a Madrid con 225 pasajeros cuando una falla en uno de sus motores obligó a la tripulación a regresar al aeropuerto de origen. Durante la maniobra se escucharon fuertes detonaciones, similares a explosiones, que generaron preocupación tanto entre las personas a bordo como entre vecinos de la zona sobrevolada por la aeronave. Detrás de esos estruendos había un fenómeno específico y poco conocido fuera del ámbito aeronáutico: un compressor stall.
El avión aterrizó sin inconvenientes a las 0.30 y llegó hasta su posición por sus propios medios. Aerolíneas Argentinas informó a LA NACION que no fue necesario activar ningún código de emergencia y que las causas de la falla permanecen bajo análisis. La compañía dispuso un cambio de aeronave y el vuelo volvió a partir hacia Madrid a las 4.30.
La palabra “explosiones”, entonces, puede resultar engañosa para describir lo ocurrido. Un compressor stall se origina cuando se altera el flujo de aire dentro del compresor del motor. Esa pérdida de estabilidad puede producir fuertes golpes, semejantes a detonaciones, y hasta destellos visibles, sin que eso signifique que el motor haya explotado o que necesariamente exista un incendio.
Ezequiel Sicardi, piloto de avión y consultor aeronáutico, explicó a LA NACION que la clave para entender el fenómeno está en unas piezas que, aunque están dentro de un motor, se comportan aerodinámicamente de una manera conocida. “Las aspas del compresor funcionan como pequeñas alas. Si el ángulo con el que choca el aire cambia de forma drástica, el aire deja de fluir de manera ordenada”, señaló.
El compresor necesita recibir y conducir el aire de manera estable. Cuando esa circulación se altera, las aspas dejan de trabajar en las condiciones aerodinámicas previstas y el sistema pierde capacidad para mantener el flujo en la dirección adecuada. Allí comienza el stall.
La consecuencia puede escucharse con mucha más claridad de la que puede comprenderse desde afuera. La presión, la temperatura y el movimiento desordenado del aire generan una manifestación abrupta. “Es un tremendo descontrol lo que ocurre dentro. El aire entra y sale y ahí ya hay mucha potencia, mucha temperatura. En ese motor es que ves las detonaciones”, describió Sicardi.

Por eso, el sonido puede confundirse fácilmente con una explosión. Incluso pueden aparecer llamaradas o destellos por la admisión o el escape. Pero esos signos visibles o audibles no permiten concluir, por sí solos, que el motor haya explotado: son compatibles con la alteración del flujo que caracteriza al compressor stall.
El momento en el que se produce también importa. Sicardi explicó que este tipo de fenómeno puede aparecer cuando se aplica potencia al motor y puso el foco especialmente en el despegue, cuando los motores pasan de un régimen bajo a entregar la potencia requerida para que el avión abandone la pista.
Una alteración severa puede traducirse en una pérdida significativa de potencia del motor afectado. A partir de ese momento, la actuación de los pilotos dependerá, entre otros factores, de cuánto haya avanzado la carrera de despegue.
En ese procedimiento aparece un concepto central: V1. Se trata de la llamada velocidad de decisión, un punto calculado para el despegue y determinante frente a determinadas fallas. Superarlo modifica las opciones disponibles para la tripulación.
“Si ese stall de compresor ocurre luego de lo que se llama V1, donde no tenés pista remanente para abortar el despegue, el procedimiento es muy claro: salir a volar”, explicó Sicardi.

Los aviones bimotores están diseñados para poder continuar el vuelo ante la pérdida de potencia de uno de sus motores dentro de las condiciones contempladas para esa contingencia. Eso no significa que la falla carezca de importancia: existen procedimientos específicos que la tripulación debe aplicar para mantener el control de la aeronave y decidir cómo continuar la operación.
La respuesta ante este tipo de fallas forma parte, además, del entrenamiento periódico de los pilotos en simuladores de vuelo. Sicardi explicó que esas prácticas están orientadas especialmente a recrear situaciones anormales y emergencias, desde fallas eléctricas y neumáticas hasta despresurizaciones de cabina, incendios de motor o compressor stall, además de condiciones meteorológicas adversas y aterrizajes con baja visibilidad. “Estas emergencias se practican todo el tiempo. En la aviación todo tiene una acción y una reacción”, señaló.
Según indicó, los pilotos realizan periódicamente sesiones de varias horas en las que enfrentan distintos escenarios de acuerdo con sus programas de entrenamiento. Los simuladores actuales, agregó, reproducen con gran precisión el comportamiento y la cabina de una aeronave, lo que permite practicar los procedimientos antes de encontrarse frente a una situación real.
Lo que suceda después dependerá de las características concretas de la falla. Un compressor stall no tiene necesariamente la misma intensidad ni produce las mismas consecuencias en todos los casos. Determinar el estado del motor requiere una inspección técnica y, en el episodio del AR1132, Aerolíneas Argentinas informó que las causas todavía se encuentran bajo análisis.
Sicardi explicó además que, ante una falla de motor que derive en una emergencia, una tripulación puede declarar Mayday. En ese escenario, el control de tránsito aéreo debe otorgarle prioridad a la aeronave afectada y facilitar su regreso a tierra.
“Los controladores están obligados a abrirte todo el espacio para que vuelvas a aterrizar en el menor tiempo posible”, señaló. Esto puede implicar liberar una pista ocupada o modificar las aproximaciones de otras aeronaves para garantizar la prioridad del vuelo en emergencia.
Ese es el procedimiento general descripto por el especialista, pero no fue lo informado para el AR1132: Aerolíneas Argentinas indicó que la aeronave regresó sin inconvenientes y que no fue necesario activar ningún código de emergencia.


