
Mar del Plata: anuncian los precios estimados de propiedades, carpas y hoteles para este verano
Martilleros, hoteleros e inmobiliarias estimaron los valores para la temporada 2027; “Estaremos por debajo de la inflación”, anticiparon
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MAR DEL PLATA.- El primer objetivo es tener la mejor temporada de verano posible. El segundo, que los alojamientos y los servicios —desde la sombra en playas hasta la gastronomía— tengan un ajuste por debajo de la inflación interanual.
El Colegio de Martilleros y Corredores Públicos de Mar del Plata acaba de sugerir que este año los alquileres de inmuebles no registren aumentos por encima del 25% de los valores en pesos acordados con los turistas que cerraron contratos el verano pasado. Idéntica propuesta lanzaron en la misma época de 2025, que cerró con una inflación del 31,5%.
Sus colegas de la zona de Pinamar y Cariló, donde la particularidad es que gran parte de las operaciones se pactan en dólares, también han reclamado que los alquileres no se aceleren muy por encima del ritmo que mantiene la cotización de ese billete. Como ya publicó LA NACION, se contemplan incrementos en costos de servicios y por eso entienden que hay razones para una suba del orden del 10% al 15%.

Frente a estas condiciones, los martilleros marplatenses aseguran que en enero próximo se deberían conseguir monoambientes desde $375.000 por semana; de dos ambientes a partir de $588.000, y de tres ambientes por $863.000. Esta última propuesta, con capacidad para hasta seis huéspedes, tendrá un precio de $1.176.000 para una casa o un chalet.
“Con prudencia en los precios podemos tener una buena temporada”, aseguró Guillermo Rossi, presidente del organismo, en esta clásica presentación que el sector realiza cada año antes del verano para fijar algunas referencias para el turismo, que ya empieza a mirar publicaciones, pedir presupuestos y definir sus vacaciones.

Lucio Vera Tapia, titular de una inmobiliaria en Pinamar, también considera que los ajustes a aplicar deben ser moderados para mejorar resultados. “La intención del sector es asesorar a propietarios para que mantengan valores que apunten al bien común del destino”, dijo a LA NACION, y reconoció que, si bien alguno puede decidir una suba, aclaró que “no debería escalar mucho más allá de un 5%” respecto al año pasado. “La demanda viene bien, sobre todo para enero”, afirmó.
Un año complicado
Si hay algo que por estos destinos de la Costa Atlántica está claro, es que los tiempos económicos que se transcurren no son de los mejores. En particular para la industria del turismo en todos sus componentes. Tras una última temporada regular a buena, según a quién se consulte, desde la Semana Santa de 2026, transcurrieron varios fines de semana largos con poco movimiento turístico. Estas pequeñas vacaciones, que suelen ser una bocanada de aire fresco en medio de la espera para el verano, este año pasaron casi desapercibidas.
La expectativa por lo que vendrá es, en particular para Mar del Plata, casi tan grande como la incertidumbre. Sorprende en estos días el empresario teatral Carlos Rottemberg, con casi medio centenar de temporadas consecutivas en Mar del Plata y aún sin poder completar la cartelera para sus seis salas en la ciudad. Por eso no descartó que incluso deba optar por mantener cerrada alguna de ellas.

“Estos valores que están sugiriendo los martilleros para alquileres de temporada están por debajo de la inflación y tenemos la misma predisposición por parte de los otros sectores, como los balnearios y la hotelería”, anticipó el presidente del Ente Municipal de Turismo y Cultura (Emturyc), Diego Juárez, que participó también de esta presentación de precios de casas y departamentos.
Los aumentos significativos que se registraron en el transcurso del año para servicios públicos y en algunos insumos han obligado a los prestadores a reducir márgenes de rentabilidad para que los valores se mantengan tentadores.
“Estaremos por debajo de la inflación”, aseguraron a LA NACION desde el sector hotelero y remarcaron que el rubro se deberá mover por debajo del 30% de variación interanual con el que cerrarían en diciembre las mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). “Por razones de competitividad”, aclaran, ya que entienden que deben amortiguar el impacto de aumentos fuertes, como los que afrontan por la energía eléctrica.
Estadía promedio
“Mar del Plata siempre es una muy buena opción, muy completa en su oferta, competitiva en sus precios y con una variedad de propuestas que se ajusta a todo tipo de turista”, aseguró Rossi y arriesgó que las estadías cortas hace rato que llegaron para quedarse. Comentó que la mayoría opta por cuatro a siete días, aunque los que eligen la opción más breve suelen repetir una o más veces a lo largo de los tres meses de verano.
Balnearios
El otro servicio que ya empieza a ponerse de pie y a prepararse para entrar en escena es el de los balnearios. Por ahora, con mayoría de clientela marplatense, que es la que acostumbra alquilar carpas y sombrillas por períodos largos e incluso por temporada completa.
“Los precios son prácticamente los mismos del año pasado”, advierte Luis García, concesionario de los balnearios 21 y 24 de Punta Mogotes. La costa marplatense es tan amplia como la calidad de servicio. Se paga desde $2.800.000 hasta algo más de $7.000.000 en complejos con piscinas, recreación y otros amenities que están disponibles para grupos familiares de cinco a ocho personas, según el caso, desde comienzos de diciembre hasta fines de marzo.
El turista contrata por períodos breves, atento a variaciones del tiempo y ahora también a tono con esta nueva tendencia de vacaciones breves, a ritmo de escapada. Ese precio es el más difícil de definir en esta época. Augusto Di Giovanni, al frente del Balneario Doce, de Punta Mogotes pone referencia: “Para seis personas y uso pleno de las instalaciones, van a pagar $80.000, lo mismo que el año pasado”, dijo a LA NACION
Destacó que el congelamiento de la tarifa es un reconocimiento a la clientela en el 40.º aniversario que este parador comienza a celebrar. En enero pasado, en otros puntos más cotizados se pagó por una carpa desde 100.000 hasta casi $200.000, en algún caso con estacionamiento incluido.
En Cariló, por ejemplo, los precios se movían dentro de ese segmento. En el Parador Hemingway se pagó de $140.000 a $160.000 por día por el espacio de sombra. Desde hace algunas semanas se reactivó la demanda de contrataciones por períodos más extensos. La quincena de enero cuesta allí $2,2 millones y $3,2 millones el mes completo. “Nos mantenemos siempre por debajo de la inflación”, confirmó Pedro Gartía, encargado de los servicios en esa playa.
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