
Renovada esperanza para cinco hermanos que buscan familia
Hay menos prejuicios y más generosidad
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No reparten visas para radicarse en el exterior ni venden dólares. No regalan nada; todo lo contrario: piden amor, responsabilidad, esfuerzos y generosidad. Sin embargo, hay colas de gente dispuesta a ofrecer todo eso y más.
Los candidatos son más de 200 y dieron un ejemplo de que, aún en días de crisis, el amor y la solidaridad no son valores devaluados. Todos están dispuestos a ser papás y mamás de Oscar, Julio, Hernán, Cirilo y Valeria, cinco hermanos que buscan un hogar adoptivo donde poder crecer todos juntos.
Los chicos, de entre 4 y 10 años, esperan un hogar adoptivo desde hace cuatro años. Pero los matrimonios inscriptos en las listas de espera de adopción preferían bebes. Sin embargo, una carta de lectores publicada en LA NACION el martes último, terminó con el mito de que son pocas las familias dispuestas a adoptar chicos "grandes".
La inesperada respuesta al pedido de adopción dejó a la luz una situación paradójica: mientras hay más de 200 familias dispuestas a adoptar a los cinco hermanos, sólo en la ciudad de Buenos Aires hay también más de 200 chicos que no encuentran (o no encontraban) un hogar definitivo por el solo hecho de haber dejado los pañales y tener hasta 14 años.
Algunos son huérfanos de padre y madre y no tienen familiares directos que puedan tomarlos a su cargo, a otros los abandonaron o sus padres manifestaron la voluntad de darlos en adopción. También hay niños que fueron separados de sus hogares debido a situaciones de violencia que no pudieron resolverse por la vía asistencial.
"Hay gente que después de estar en una lista de espera durante mucho tiempo se desanima y piensa que adoptar es imposible. El problema es que todos quieren bebes. Es porque los padres quieren vivir todas las etapas del desarrollo de los niños, pero mientras tanto los chicos siguen creciendo y llegan a los 14 años sin haber encontrado un hogar definitivo", explicó la jueza Mirta Ilundain, titular del juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 38.
Cuando Oscar, el más grande de los cinco hermanitos, conoció a la jueza, le preguntó con ojos ansiosos: "¿Usted va a ser mi mamá? Cuatro años más tarde, Oscar tiene más de 200 mujeres que quieren ser su mamá.
Generosidad
"Lo que más nos emociona es la generosidad y la solidaridad de la gente. Por ejemplo, un matrimonio que es dueño de un colegio privado ofreció cinco becas para que los chicos puedan estudiar en su colegio, no importa cuál sea la familia que los adopte", contó Ilundain.
Otro matrimonio argentino radicado en los Estados Unidos ofreció enviar dinero mensualmente a la familia adoptiva para que los hermanos puedan permanecer juntos.
"Es muy emocionante -se sinceró la jueza- creo que hay menos miedo y menos prejuicios para adoptar un hijo que hace unos años."
Muchas de las llamadas que se recibieron en la oficina del equipo de adopción Anidar -el organismo que realizará desinteresadamente las evaluaciones de los candidatos- pasarán a formar parte de un registro de familias dispuestas a adoptar niños de ente 1 y 14 años.
Titulares de distintos juzgados de menores de la Ciudad se reunieron ayer para informarse sobre la respuesta que había tenido el pedido de adopción y evaluar la posibilidad de buscar familias adoptivas para otros niños que permanecen bajo el cuidado de familias a las que el Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia les paga para que los críen mientras se les busca una familia definitiva.
Expectativas
"Hay muchos chicos que crecen en institutos y están condenados a seguir allí de por vida porque nadie se preocupa por buscarles una familia ya que se cree que no hay gente dispuesta a adoptar a un chico casi adolescente. Pero lo que pasó nos muestra que las cosas no son así", señaló Carmen Sicardi de Graue, secretaria general de Anidar.
"Nos sorprende que un gran porcentaje de la gente que quiere adoptar a los cinco hermanos ya tiene hijos, algunos hasta cinco, y también hay matrimonios que tienen tanto hijos biológicos como adoptivos y que no tendrían problemas en agregar cinco miembros más a la familia", señaló Sicardi.
La entidad especializada en adopción recibió llamados de todo el país, aunque la mayoría de los postulantes vive en el Gran Buenos Aires, en casas con terrenos amplios que tienen posibilidades de ampliación.
"Muchos de los que se ofrecen no tienen un gran pasar. Son plomeros, remiseros o comerciantes que hablaron con sus hijos sobre el tema y están deseosos de adoptar más chicos", dijo la secretaria de Anidar.
El organismo comenzó a seleccionar las familias que están en condiciones de adoptar y comenzará a citarlas la semana próxima para que, por fin, los chicos tengan un hogar.




