
Robo de niños: los restos no pertenecen al pequeño Duilio
ADN: corroboraron que los huesos hallados a orillas del río Timbó no corresponden al menor desaparecido hace más de un año en Tucumán.
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SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- El segundo estudio de ADN de los restos óseos que aparecieron junto a la ropa de Duilio Fernández, desaparecido en enero del año último a unos kilómetros de esta capital, dio negativo, corroborando así que no corresponde al niño desaparecido.
La confirmación fue adelantada por el padre del menor, quien en una conferencia de prensa leyó además una carta abierta en la que criticó a "quienes tienen a cargo la función de protegernos", en clara alusión a los organismos oficiales que tienen a su cargo los problemas de la minoridad.
"He repetido hasta el cansancio cómo fue lo que ocurrió. Lo que muchos no saben es lo que ocurre el día después de que uno pierde un hijo", lanzó Mario Fernández.
La historia de Duilio tiene ribetes macabros: el chico fue robado de un balneario en el río Timbó, a unos 10 kilómetros de aquí, y nunca más se lo volvió a ver. Meses después aparecieron restos óseos junto con la ropa que vestía el chiquito aquella tarde de enero.
La investigación llevada adelante por el fiscal Daniel Marranzino arrojó pocos resultados hasta el momento. Si bien no se puede hablar de una banda organizada para el delito de robo y tráfico de niños, no se descarta esa posibilidad debido al modus operandi.
Reactivan la búsqueda
Con este nuevo estudio médico que echa por tierra cualquier especulación de que el menor hubiese sido asesinado, los investigadores intentarán un nuevo impulso en la pesquisa.
Ante la falta de apoyo oficial, la Fundación Pibe (una entidad tucumana sin fines de lucro) puso en la Internet las fotos de Duilio y de otros chicos desaparecidos en circunstancias similares. Hoy, está abocada a la búsqueda de 17 menores.
Las peripecias de los Fernández parecen no tener fin. Una voz anónima les dijo hace algo más de un mes que su hijo estaba en Noruega. Ellos alimentan la esperanza de que su hijito esté vivo.
"Nosotros mismos somos parte del sistema y tenemos que estar preparados para ponerle freno a este problema", agregó Fernández en su carta.
El primer estudio de ADN tardó seis meses. El segundo, encargado personalmente por los padres al titular de la Secretaría del Menor y la Familia, Atilio Alvarez, unos 90 días.
Ahora que la prueba indica que hay una esperanza para continuar la búsqueda, la Justicia seguirá investigando.




