
Salió de la cárcel Arquímedes Puccio
Según un nuevo cálculo de la pena, deben computársele 53 años de prisión; residirá en La Pampa
1 minuto de lectura'
SANTA ROSA.- Arquímedes Puccio, condenado a reclusión perpetua más accesoria por tiempo indeterminado como jefe del temible clan que, en la década del 80, secuestró y mató a tres empresarios y mantuvo cautiva a una mujer que pudo ser liberada tras 32 días, salió de la cárcel.
Estuvo efectivamente tras las rejas 23 años, aunque la Justicia, en función de un recálculo del llamado "2 x 1", consideró que deben computársele 53 años y ocho meses de prisión, por lo que el otrora temido secuestrador, ahora convertido al culto evangelista, fue beneficiado con la libertad condicional.
A partir de ayer, Puccio, de 79 años, vive en General Pico, a 130 kilómetros de esta capital, en la casa de un amigo apicultor, con quien se prevé que trabaje. Según el Servicio Penitenciario Federal, en las últimas horas Puccio mantuvo contactos con "familiares y allegados". Alejandro, uno de sus hijos, condenado como su padre a la pena máxima, murió el 30 de junio pasado, cuando también estaba en libertad condicional, por una infección generalizada.
La libertad del mayor de los Puccio fue dispuesta por el Juzgado de Ejecución Penal Nº 1 de Capital Federal, a cargo de Sergio Delgado, que hizo lugar a un dictamen favorable del fiscal de ejecución penal subrogante Jorge Andrades, quien basado en la jurisprudencia preexistente consideró que como la pena máxima efectiva por cumplir, sin que existan informes penitenciarios desfavorables, es de 20 años más 5 de accesoria, Puccio había cumplido su condena.
Explicó Andrades a LA NACION: "Su situación está comprendida en la jurisprudencia que emana de la resolución de la Sala III de la Cámara de Casación para el caso de Claudia Sobrero [la asesina del dibujante Lino Palacios], que entendió que no se podía tener presa a una persona a perpetuidad. Por otra parte, desapareció el presupuesto de la temibilidad en el que se basaba la aplicación de la accesoria, pues Puccio ha tenido conducta y concepto ejemplar 10, por lo que correspondía darle el beneficio de la libertad condicional".
Durante cinco años su situación será monitoreada por el Patronato de Liberados, que puede visitarlo en el lugar que fijó como domicilio o citarlo. Debe cumplir con ciertos requisitos para no perder el beneficio: no delinquir, no drogarse ni tomar alcohol, y presentarse cada vez que se lo requiera ante la autoridad.
En la calle
Puccio, de andar lento y voz temblorosa, abandonó el penal anteayer a las 21, escondido en una ambulancia, para evitar la exposición pública. Dicen que ya no se parece en nada a quien encabezó los secuestros y asesinatos de Ricardo Manoukian (22 de julio de 1982), Eduardo Aulet (5 de mayo de 1983) y Emilio Naum (22 de junio de 1984), y el de Nélida Bollini de Prado, el 23 de julio de 1985. Lo asegura el pastor evangelista Héctor Villegas, de la Iglesia Biblia Abierta, cuya congregación Arquímedes Puccio integra y con la que seguirá vinculado en tareas sociales.
Ayer, a las 10, estuvo en el centro de la ciudad junto al pastor, en la sucursal del Banco Hipotecario de plaza San Martín, de donde retiró dinero que le depositó, todos los meses en que estuvo en prisión, el Servicio Penitenciario Federal. Se colocó una gorra roja e intentó pasar inadvertido. Pero fue reconocido. El pastor fue cuestionado por algunos vecinos. "¿Qué hace con este criminal?", le preguntaron. "Yo contesté que todos tenemos una segunda oportunidad y a veces lleva tiempo arrepentirse."
-¿Puccio se arrepintió?
-Hace tres años que está en la Iglesia Creo que sí. Va en ese camino.
Arquímedes ya perdió dos oportunidades: la primera, en 2002, cuando incumplió las reglas de su detención domiciliaria. Luego, en agosto de 2005, cuando perdió el privilegio de cumplir su sentencia en un penal abierto de General Pico por hurtar, de un supermercado, dos sobres de sopa. Se verá si la tercera es la vencida.





