
Se negó a declarar un ex policía
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Carlos Benito, el último ex policía federal detenido por el secuestro y desaparición del empresario Rodolfo Clutterbuck, ocurrido hace 13 años, se negó ayer a declarar ante la jueza Silvia Ramond, que sumó nuevos indicios en su contra.
El sargento primero retirado, quien se entregó a la policía en Córdoba la semana última, luego de que la jueza pidió su captura, ya fue condenado por el secuestro del empresario Sergio Meller, protagonizado por algunos de los integrantes de la misma organización que mantuvo cautivo a Mauricio Macri.
Benito ya estuvo detenido por la desaparición del ex directivo de Alpargatas, pero fue sobreseido provisionalmente en la causa. Con nuevos indicios se ordenó ahora su arresto.
Entre las evidencias que llevaron a la Justicia a pedir su captura se cuentan tres testimonios que lo comprometen y los hallazgos de los últimos seis meses que ligaron al ex policía Miguel Angel Ramírez, condenado por el secuestro de Macri, con la desaparición de Clutterbuck.
Entre las pruebas en poder de la jueza se cuentan el relato de un preso que dijo que acompañó a Benito en una caravana de autos robados al Paraguay. Afirmó que cuando llegaban a Gualeguaychú, el ex policía se separó del grupo porque dijo que tenía que "enterrar un chancho", como se conoce en la jerga del hampa a la víctima de un secuestro. Declaró que que Benito manejaba un BMW, la misma marca de auto que el ex policía manejaba por esos años.
Otros dos testigos lo ligan al secuestros e Clutterbuck. Uno, que declaró bajo reserva de identidad, lo pudo reconocer como uno de los integrantes del grupo operativo que el 16 de octubre de 1988 secuestró a Clutterbuck cuando ingresaba en el Golf Club de San Andrés. El otro dato que consta en la causa es la declaración de un abogado de Paraná, contratado por Benito para negociar con la familia Clutterbuck a fin de revelarle dónde estaba enterrado el cuerpo.
Al dictar el procesamiento y la prisión preventiva de Ramírez por el secuestro de Clutterbuck, la jueza Ramond se declaró incompetente y decidió enviar la causa a la justicia federal. Sin embargo, la familia Clutterbuck, representada por el abogado Joaquín da Rocha, apeló la medida para evitar que un incidente vuelva a frenar el impulso que tuvo la causa en los últimos meses.




