Se perdieron valiosas piezas históricas
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ROSARIO.- Malas noticias: es probable que la colección numismática más importante de América del Sur ya no lo sea. Y lo peor es que estaba en manos argentinas. La conformaban más de 15.000 piezas entre monedas, medallas y condecoraciones que, desde hace 60 años, formaban parte del patrimonio del Museo Histórico Dr. Julio Marc, ubicado en esta ciudad, pero ya nadie sabe a ciencia cierta cuántas quedan.
No es un robo aislado lo que ha dejado una herida irreparable en las colecciones del museo. Es probable que los ejemplares más importantes hayan desaparecido a lo largo de las dos últimas décadas, producto de una administración descuidada y una reacción tardía, tanto de la Asociación de Amigos del Museo -integrada por personalidades de la sociedad rosarina- como de las autoridades provinciales. Al menos, eso se desprende de los testimonios recogidos durante la investigación que llevó adelante La Nación .
Entre los objetos aparentemente desaparecidos se cuentan casi todas las piezas de oro de la colección de numismática. Algunas únicas o muy raras, como la primera moneda acuñada en Potosí por la Asamblea del Año XIII, en ese metal, que además formó parte de la primera moneda patria. También, grupos de onzas de oro con las imágenes de Carlos III y de Carlos IV, los reyes españoles anteriores a Fernando VII(el de la Revolución de Mayo). Entre los faltantes, además, abundarían las juras reales de oro, un tipo de moneda especial que emitían las ciudades del virreinato cada vez que se coronaba un nuevo rey en España.
La desaparición de las valiosas piezas históricas fue advertida a este diario por Oscar Carreras, un anticuario rosarino que vive en Buenos Aires desde hace seis años y fue miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Amigos del Museo. Hoy está enemistado con sus antiguos compañeros, quienes desestiman sus denuncias. Hace 12 días, la asociación decidió designar un abogado y llevar adelante, si fuera necesario, las acciones legales correspondientes.
El misterio de la caja fuerte
La desaparición de las piezas fue confirmada por el historiador Eduardo de Oliveira Cézar, uno de los más importantes expertos en numismática del país, miembro correspondiente de la Academia Nacional de la Historia y actual vicepresidente 2º de la Asociación de Amigos.
Director del museo hasta fines de los años 60, fue uno de los pocos que estuvieron presentes el día en que se abrió la caja fuerte del museo para comprobar si las piezas desaparecidas se encontraban allí guardadas.
"Aquel día estaban también la directora del museo, Irma Montalván; el presidente de la asociación, un escribano y yo -aseguró a La Nación -. Creíamos que, dado que las cosas de oro no estaban en exposición, las encontraríamos allí. Pero no había nada. Sólo piezas de menor valor."
Entre armas, mates de plata, medallas, monedas, cuadros textiles prehispánicos y objetos de arte sacro, el Museo Histórico Provincial es el depositario de uno de los acervos históricos y culturales más completos que tenemos los argentinos. Recorrer sus salas es el complemento ideal para quien lee un libro de historia.
Durante las últimas dos décadas, la dirección estuvo a cargo de Eugenio Travella García, un comerciante rosarino que integró el directorio de la desaparecida tienda La Favorita, en esa ciudad. Era director ad honorem.
Pero el año último la provincia de Santa Fe decidió crear el cargo de director por concurso, lo que contempla el pago de sueldo. Por eso, desde diciembre último el museo tiene nueva directora: Irma Montalván, actualmente de viaje por España y que fue imposible de ubicar para aclarar la situación.
La colección faltante
La Nación recorrió el museo en compañía del subsecretario de Cultura de Santa Fe, Raúl Bertone. El museo no tiene un inventario completo, pero se pudo verificar que las piezas denunciadas, por lo menos, no están expuestas.
Bertone explicó que el museo se encuentra abocado al relevamiento de su patrimonio. "Aun así, no podemos apresurarnos en dar crédito a las denuncias -dijo-. Una vez que sepamos qué hay y qué no, debemos constatar los documentos que nos indiquen qué piezas deberían haber estado. Por ahí en las denuncias figuran piezas que nunca pertenecieron al museo."
"Las piezas faltantes podrían estar en la caja fuerte -se excusó Bertone-. Pero aunque yo tengo la autoridad para ordenar que se abra, prefiero no apresurarme. Sería mejor esperar a que regrese la directora."
La caja fuerte, mientras tanto, continúa cerrada y fajada. En cada una de las tres fajas se lee 10/4/99, escritura número 80, registro 52, Rosario . La fecha indica la primera y la última aperturas de la caja.
El historiador Oliveira Cézar, que sostiene la tesis de que las piezas no están en la caja fuerte, afirma que sus sospechas sobre los faltantes datan de hace varios años. "Pero Travella siempre me decía que estaba todo en la caja fuerte. Y que no se podía abrir sin un escribano", recordó.
Luego de detallar varias de las piezas faltantes, Oliveira Cézar dijo que la colección numismática del museo llegó a ser la más importante de América del Sur, "pero quedó totalmente descabezada". También estimó que "el monto de lo perdido es importantísimo, quizás de cientos de miles de pesos, pero no creo que llegue al millón, como denuncia Carreras".
La ironía se volvió en contra
ROSARIO (De un enviado especial).- En un pasaje del libro "El Dr. Marc y sus amigos del museo", el historiador Eduardo de Oliveira Cézar relata los consejos del doctor Julio Marc para conseguir piezas para su museo.
Según el historiador, Marc decía con ironía que "cuando viéramos algo útil debíamos pedirlo; si no lo daban, había que ofrecer comprarlo, y si no lo vendían, teníamos que robarlo, porque robar para el museo no era delito".
Dichas "lecciones" parecerían haberse vuelto hoy en contra del museo.
Eugenio Travella García, ex director del museo en los últimos veinte años, relativizó las acusaciones y descalificó al denunciante Carreras. "En todos los museos del mundo faltan cosas... Me quieren manchar... son las envidias", dijo a La Nación , visiblemente molesto.
Durante la entrevista en el Jockey Club de Rosario, Travella García intentó mostrarse como una persona amable y querida.
"Decile al periodista cómo soy yo", solicitó a uno de los mozos, que, incómodo, lo definió como "un ser brillante, luminoso y muy activo".
Luego dijo desconocer varias de las piezas que se señalan como desaparecidas y, si bien reconoció que luego de un robo a principios de los 90 había guardado los objetos de oro en la caja fuerte, antes de la asunción de la nueva directora los puso en exhibición nuevamente. Este dato no pudo ser confirmado, dado que esos objetos no se encuentran hoy en exposición.
Fuentes de la Asociación de Amigos que pidieron no ser identificadas opinaron que "aunque Travella García no haya sido el autor de los robos, su gestión fue muy desprolija. Probablemente, las cosas fueron desapareciendo y él se dejó estar. No hizo las denuncias".
"¿Que yo no hacía inventarios? Por favor, si vivía haciéndolos. Tengo uno en mi casa de 44.000 piezas -dijo-. También tengo carpetas llenas de denuncias hechas por mí", aseguró.
Lo que no aparece
ROSARIO (De un enviado especial).- Algunos de los objetos que según las denuncias desaparecieron del Museo Histórico de Rosario Dr. Julio Marc son los siguientes:
- Unas 20 onzas de oro acuñadas en Potosí durante el Virreinato del Río de la Plata.
- Onzas de oro de La Rioja (una onza similar a las 15 que tenía el museo se vendió el año pasado en Buenos Aires por 42.000 dólares).
- Una condecoración masónica grande de oro.
- Premios militares.
- Varias juras reales de oro.
- Medalla de oro grande que recordaba la inauguración del Monumento a la Bandera.
- Medalla dorada del Colegio Nacional de Rosario.
- Piezas de platería colonial.
El detalle fue aportado por el historiador Eduardo de Oliveira Cézar.
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