
Seis amigos muertos en un choque
Las víctimas acababan de salir de bailar cuando se incrustaron contra un camión
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SAN MIGUEL DEL MONTE.- Un grupo de seis amigos adolescentes que habían salido de bailar fallecieron ayer por la mañana, cuando el auto en el que viajaban chocó de frente con un camión que cargaba cemento, a cinco kilómetros de esta ciudad, donde vivían cuatro de las víctimas.
A esa tragedia se sumaron, este fin de semana, otras ocho muertes ocurridas en accidentes viales en distintos puntos del país. Dos turistas porteños fallecieron en el valle de Traslasierra, Córdoba; otros dos, en sendos accidentes en la ruta 33, en Catamarca, y los otros cuatro, en choques ocurridos en Carhué y La Plata, Buenos Aires.
El subcomisario Gustavo Rodríguez, de la seccional de San Miguel del Monte, explicó a LA NACION: "Pasadas las 6, nos llamaron desde el destacamento de policía que está frente al lugar del accidente, sobre la ruta 3, y nos dijeron que los seis ocupantes del vehículo habían quedado atrapados. Los bomberos tuvieron que cortar los hierros del auto para sacar los cuerpos sin vida".
Las víctimas son Luciano Sagarna, de 16 años; Aquiles Rojas, Juan Carlos Flores y Francisco Altamirano, de 17; Raúl López, de 18, y Eduardo Gegena, de 20.
El choque ocurrió minutos antes de las 6. Al parecer, los seis habían salido de bailar de la discoteca 341 hacia Monte, en un Peugeot 205 gris, que la familia Rojas había comprado días atrás.
A sólo 500 metros del local, según testigos, el coche intentó adelantar a otros tres automóviles y embistió de frente a un camión que llevaba bolsas de cemento, que intentó una infructuosa maniobra para evitar el choque.
El chofer del camión, Germán Soto, y el hijo de 29 años, que lo acompañaba, eran oriundos de González Catán y salieron ilesos del accidente.
Amigos de las cuatro víctimas que vivían en esta ciudad se reunieron ayer por la tarde frente a la municipalidad para esperar la llegada de los cuerpos, que habían sido trasladados a La Plata para la correspondiente autopsia, por orden de la fiscal María Scarpino, a cargo de la causa, caratulada como homicidio culposo múltiple.
Aquiles Rojas había terminado el secundario hace unos meses, igual que Raúl López, y trabajaba con su padre. Luciano Sagarna, el único que aún iba al colegio, trabajaba en una rotisería. Sus amigos aún no pueden creer lo que pasó.
Ayer por la tarde, Daiana Torres, de 16, sentada sobre el pasto junto a Alicia Lagarde, de 16, y Marilyn Domecq, de 14, repetía "no lo puedo creer", con los ojos enrojecidos por las lágrimas. Era amiga de Eduardo Gegena. Sus compañeras, que conocían a otros de los chicos, trataban de confortarla.
De Juan Carlos Flores sólo saben que venía de Corrientes. De Francisco Altamirano, casi nada. Están seguros de que entre ellos se conocían, ya que los vieron juntos dentro del boliche.





