
"Si es culpable, que Dios y la Justicia condenen a mi hijo"
Lo dice la madre de Carro Córdoba, acusado en el caso Nine
1 minuto de lectura'

GUALEGUAYCHU, Entre Ríos.- Cristian Carro Córdoba, acusado por la Justicia de ser uno de los cabecillas de una poderosa banda de secuestradores que mantuvo cautivos a Patricia Nine, Nicolás Garnil, Cristian Ramaro, Cristian Riquelme, Miguel Angel Mazzoni, Claudio Stefanich y Cristian Schaerer, el joven correntino que fue raptado en septiembre de 2003 y aún no apareció a pesar de que su familia pagó 270.000 dólares de rescate, entre otras víctimas, en su infancia, soñaba con ser aviador.
De chico, mientras jugaba con sus amigos en el barrio de Talar de Pacheco, donde vivía con sus padres y sus diez hermanos, Carro Córdoba pensaba en ser piloto de aviones, pero a los 19 años ya había volado a la cárcel tras ser detenido, por primera vez, acusado de resistencia a la autoridad, tenencia de armas y robo automotor.
Doce años después de su primera detención, a Carro Córdoba no sólo lo acusan de comandar una de las bandas de secuestradores más peligrosas de la Argentina. También está sospechado de haber participado en el rapto de Cecilia Cubas, la hija del ex presidente de Paraguay Raúl Cubas.
Carro nació el 15 de septiembre de 1973 en Capital Federal. Es el quinto de los 11 hijos del matrimonio compuesto por Mirta Córdoba y Cirilo Ramón Carro. Hasta los seis años vivió en Ciudad Oculta, en el barrio porteño de Mataderos, luego, en 1979 se mudó a cuatro cuadras de la ruta 197 y la Panamericana, en Pacheco, Tigre.
"No sé si es verdad todo lo que dicen de él. Si es culpable que Dios y la Justicia lo condenen, pero yo lo voy a seguir queriendo como quiero a todos mis hijos", afirmó Mirta Córdoba a LA NACION.
Carro Córdoba cursó la primaria en la Escuela N° 45 de Pacheco. En tercer año, abandonó los estudios secundarios, para seguir la carrera del delito. Su primer amor fue Mercedes, con la que estuvo de novio cuatro años.
En 1992, su padre sufrió un accidente: un colectivo lo atropelló en Panamericana y ruta 197, y le quebró ambas piernas. Cuando se recuperó, decidió mudarse junto con su familia a Gualeguaychú. Cristian, por entonces, ya estaba preso en el penal de Olmos.
La primera vez que Carro Córdoba estuvo en esta ciudad fue durante la Navidad de 1997.
Dos años después se hizo conocido en el lugar, tras ser detenido por el actual jefe departamental, comisario mayor Juan Ramón Rosatelli, acusado de haber integrado la banda que intentó asaltar un supermercado con armas de guerra.
Su abogado, Claudio Melchiori, afirmó que "Carro Córdoba no estaba relacionado con esa banda". El 23 de febrero de ese año recuperó la libertad luego de que la Justicia le dictara la falta de mérito. Salió de la cárcel y volvió a la casa familiar, de donde lo echaron. Su padre le dijo que no quería que le ensuciaran el apellido.
Su familia dice que desde entonces no lo ve, pero en enero de este año Carro -con una falsa identidad- alquiló una casa en esta ciudad. Pagó un año por adelantado.
La propiedad está en la calle Río de los Pájaros al 800. En la misma cuadra, dicen, vive un encumbrado político entrerriano. En la inmobiliaria Pérez Cattaruzza afirman que Carro Córdoba eligió ese barrio porque la presencia del político le aseguraba custodia durante todo el día para su familia.
En esa casa vivió con su pareja, Silvia Altamirano, y tres niñas, pero nunca se mostró en público. "Las chicas jugaban en la puerta, pero a él nunca se lo vio. Salía con el auto, pero nunca se bajaba a abrir o cerrar la puerta del garaje", recordó el vecino Joaquín Viera a LA NACION.
En esta ciudad compró el Peugeot 306 con el que fue detenido en Vicente López 12 días atrás. En ese momento portaba una pistola Desert Eagle calibre 357 Magnum y otra Glock calibre 40.
1
2Qué se come en Rosh Hashaná: las comidas tradicionales del Año Nuevo Judío
3Una avioneta se estrelló en un campo de Entre Ríos mientras realizaba tareas de fumigación
- 4
Tres años después de que la OMS lo calificara como “posiblemente cancerígeno”, Europa ratificó que el aspartamo sigue siendo seguro
