
Tragedia de LAPA: no hubo alerta para los pasajeros
Así lo declaró la azafata Cristina Verónica Iglesias, que estuvo presente en el trágico vuelo; además, agregó que la tripulación viajaba con poco descanso
1 minuto de lectura'
Una azafata sobreviviente del accidente de Lapa, donde fallecieron 65 personas, admitió hoy que no se alertó a los pasajeros antes del siniestro y que luego se alejó corriendo porque había olor a gas, mientras otra ex auxiliar dijo que no se cumplían los descansos reglamentarios y sembró dudas sobre la seguridad en la empresa.
"Un señor me dijo: ´salí corriendo¨, ¿no sentís el olor a gas? Esto explota´. Y yo salí corriendo", relató la azafata Cristina Verónica Iglesias sobre su conducta en los instantes posteriores al accidente y luego de abrir una de las puertas de emergencia de la aeronave.
Otra testigo del día fue Rosario Moreno Baurse, que trabajó como azafata para Lapa, pero no estuvo presente en el trágico vuelo en agosto de 1999.
"No se puede volar más de 13 horas y por ahí se volaba más, eso es volar vencido, eso ocurría en Lapa, había que ponerle el hombro a la empresa y si se bajaban del vuelo porque no daban las horas, las echaban", refirió entre otros aspectos Moreno Baurse.
Pero el relato más vívido de lo ocurrido ese día desde el lado de la tripulación lo dio la azafata Iglesias.
"Salimos en malón", refirió y explicó a los jueces del Tribunal Oral Federal N° 4 que tampoco hubo oportunidad de alertar a los pasajeros antes del accidente porque "todo ocurrió muy rápido" y al momento del frustrado despegue el avión "vibraba".
Y siguió: "En mi sector no había fuego y no tenía sentido quedarse a apagar un fuego si uno puede salvarse".
Iglesias además agregó que "una mujer medio quemada me dijo si la podía ayudar a sacarse las medias, porque las tenía pegadas a la piel, y le dije que esperara a las ambulancias y seguí corriendo".
Al salir del avión "ya se escuchaba el sonido de las sirenas" y "es mejor que actúen los médicos", expresó al justificar su decisión de salir corriendo hacia una estación de servicio para llamar a su familia.
"El accidente no me afectó", aseguró la azafata y agregó que, debido al episodio, recibió tratamiento psicológico durante un mes y controles médicos el semestre siguiente, todo cubierto por su ex empleadora.
Posteriormente fue el turno de la también auxiliar de abordo Moreno Baurse, quien aseguró que "no se respetaban tanto los vencimientos de horas de descanso. No se puede volar más de 13 horas y por ahí se volaba más de 13 y eso es volar vencido".
"Eso ocurría en Lapa", afirmó y además recordó que los cursos que se daban tenían "poca práctica" y que todo cambió "a partir del accidente".
Al recordar el paso por la empresa del actual cineasta y ex comandante de Lapa Enrique Piñeyro, señaló que "renunció en malos términos porque era muy exigente con la seguridad y la empresa no quería gente así".
"Así como nosotras teníamos que volar vencidas, había que ponerle el hombro a la empresa y Piñeyro si no andaba una linterna plantaba el vuelo, otra persona no", agregó.
La azafata, que ahora trabaja para otra empresa, aseguró que en Lapa "si se bajaban del vuelo porque no daban las horas las echaban, el descanso me acuerdo que no se respetaba entre vuelo y vuelo".
Ante estos dichos los abogados defensores de los acusados comenzaron a buscar contradicciones y lograron que admitiera no recordar si ella había volado horas de más, ante lo cual pidieron el falso testimonio, un planteo rechazado por el Tribunal Oral.
La jornada abrió con los dichos de los remiseros Marcelo Biancofiore y Miguel Angel Sire, quienes trasladaron al piloto Gustavo Weigel y copiloto Luis Echeverri -ambos muertos en el accidente- hasta el aeroparque Jorge Newbery para que tripularan el vuelo 3142, con destino a Córdoba.
En el juicio oral están acusados de "estrago culposo" el ex titular de LAPA, Gustavo Deusch; el ex vicepresidente de la compañía, Ronaldo Boyd; los ex empleados Chionetti, Nora Arzeno, Valerio Diehl y Gabriel María Borsani.
Por presunto incumplimiento de los deberes a su cargo son juzgados los ex oficiales aeronáuticos Damián Peterson y Diego Lentino, ex director de habilitaciones y ex responsable del instituto de Medicina Aeronáutica y Espacial.



