
Un colombiano había sido investigado por drogas en su país
Lo conocían como "Jota"; integraba un grupo paramilitar que compraba cocaína a las FARC
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"Jota" es un viejo conocido de la Unidad Nacional Antinarcóticos y de Interdicción Marítima (Unaim) de Colombia. En 2004 fue sometido a juicio por su presunta vinculación con un grupo de paramilitares colombianos que les compraba drogas a las FARC.
Pero en la Argentina su nombre tomó estado público el lunes pasado, cuando uno de los sicarios que estacionaron su moto frente al negocio de náutica situado en Libertador al 1900, en San Fernando, le disparó 14 balazos a su cuñado Juan Sebastián Galvis Ramírez.
Según informaron a LA NACION fuentes de la investigación del homicidio ocurrido en San Fernando, "Jota" sería Jorge Iván González Ramírez.
En uno de los seis viajes que hizo a nuestro país, su cuñado asesinado el lunes pasado había llegado a Ezeiza el 24 de julio a las 6.20.
Ese día, pero doce horas más tarde, otros dos colombianos, Héctor Edilson Duque Ceballos, alias "Monoteto", y Jorge Alexander Quintero Gartner, fueron asesinados por dos sicarios en la playa de estacionamiento de un shopping en Martínez.
Las víctimas serían dos presuntos narcotraficantes que habrían estado vinculados con Carlos Mario Jiménez, alias "Macaco", quien creció en los últimos años favorecido por el proceso de desmovilización de los paramilitares y fue extraditado a los Estados Unidos acusado de tráfico de estupefacientes.
A partir de los antecedentes de las víctimas y sobrevivientes de ambos hechos, los investigadores pusieron la mira en la serie de coincidencias que los vinculan.
González Ramírez o "Jota", cuñado de la víctima del homicidio en San Fernando, estuvo acusado en la causa 831 que instruyó la Fiscalía Antidrogas colombiana por un procedimiento en el que quedó al descubierto que los paramilitares y las FARC tenían un negocio en común: la cocaína.
El 8 de abril de 2002 la policía allanó una casa de Bogotá, donde vivía un matrimonio que era familiar del jefe de un grupo que, en el departamento de Arauca, les compraba cocaína a las FARC.
Allí, los investigadores encontraron casi medio millón de dólares y documentos que servirían para identificar a un grupo de supuestos paramilitares conocidos como "Don Tato", "Mario Pulpo", "Jota", "Negro Laso" y "Negro Paisa".
Este procedimiento habría sido el corolario de un operativo conocido como "Gato Negro", realizado por el ejército colombiano, en el que se desbarataron 100 laboratorios de cocaína que las FARC habían instalado en el departamento de Vichada, en la frontera con Venezuela.
A partir del análisis de los documentos encontrados en la casa de Bogotá, los investigadores colombianos habrían establecido que "Jota" sería Jorge Iván González Ramírez.
El imputado no pasó más de diez días preso. Su defensor sostuvo que González Ramírez era inocente y que su vinculación con el caso había sido inventada por un coronel del Ejército.
Según consignó el diario El Espectador , de Bogotá, la fiscal que había acusado a González Ramírez denunció supuestas presiones y se apartó del caso, mientras que el imputado quedó libre y pidió protección.
Nada se supo en Colombia de González Ramírez hasta el lunes pasado. Estaba al lado de su cuñado cuando el hombre que se bajó de la moto, tras una breve mención con acento caribeño, le disparó 14 balazos a Galvis Ramírez.
Debido a que González Ramírez y su cuñado estaban vestidos de la misma forma, y teniendo en cuenta que se encargaba de manejar el dinero del grupo, una de las primeras hipótesis que manejaban los investigadores indicaba que el posible objetivo de los sicarios era, en realidad, el supuesto ex paramilitar colombiano.
Los viajes de la víctima y su cuñado aparecen en la mira de los investigadores argentinos, que intentan determinar a qué se dedicaban ambos colombianos.
Uno de esos viajes llamó la atención de los investigadores argentinos. Al igual que su cuñado, el 15 de agosto pasado, a las 4.30, González Ramírez abordó un vuelo rumbo a Costa Rica. Regresó 40 horas después, a las 23, en un vuelo procedente de Brasil. En ninguno de los seis viajes que hizo a nuestro país, al pasar por el puesto de Migraciones, mencionó cuál era su profesión.
Droga desde la Argentina hasta España
- La policía española detuvo ayer a once personas, entre las que se encuentran un futbolista en actividad y dos retirados, así como dos representantes de jugadores, en una operación contra el tráfico de drogas en la que incautó un alijo de 600 kilos de cocaína de gran pureza, proveniente de la Argentina, vía Marruecos, camuflada en un cargamento de maquinaria de molinos de viento. Entre los detenidos está Carlos de la Vega, lateral del Rayo Vallecano, y figuran también dos ex futbolistas de Hércules y del Athletic de Bilbao, un ex dirigente de un club francés y un representante de jugadores.




