Un fallo que no conformó a nadie
A dos años del juicio que condenó a Luque y a Tula, la sentencia aún no está firme; decide la Corte
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SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA.- "Es terrible. Pasaron dos años desde que terminó el juicio y la sentencia todavía no quedó firme. Parece que el expediente duerme un sueño muy largo en algún cajón de la Corte Suprema de Justicia de la Nación."
La frase pertenece a Ada Morales, la madre de María Soledad. A pesar de que hoy se cumplen dos años de que la Cámara Penal Nº 2 de esta ciudad condenó a Guillermo Luque y a Luis Tula por la muerte de la muchacha, crimen que cambió a Catamarca, el calvario de los Morales no terminó.
La condena no quedó sellada debido a que la Corte Suprema todavía no resolvió el recurso de queja presentado hace un año y medio por Víctor Pinto y Carlos Avellaneda, defensores de los dos acusados.
Lo hechos demostraron que la investigación por el crimen de María Soledad estuvo marcada por el encubrimiento policial y político, la desaparición de pruebas y la aparición de testigos que decían y se desdecían.
Ambos juicios -el primero, que se suspendió, y el último, en el que los jueces Santiago Olmedo de Arzuaga, Edgardo Alvarez y Jorge Alvarez Morales condenaron a Luque y a Tula a 21 y 9 años de prisión, respectivamente- se convirtieron en el imperio del "no me acuerdo", una muletilla que se repitió con la monotonía de un himno pagano en cada audiencia del debate, que concluyó el 27 de febrero de 1998.
"Todo el caso estuvo dominado por las demoras. Tuvimos que esperar seis años para llegar al primer juicio oral. Se suspendió y tuvimos que esperar un año y medio más para que comenzara el segundo juicio, que duró seis meses. Ocho años después del crimen, los asesinos fueron condenados. Hoy, pasaron diez años desde el crimen de mi hija y todavía el fallo no quedó firme", se quejó Elías Morales.
En la sentencia, los tres jueces ordenaron que se investigara la posible comisión de los delitos de encubrimiento y falso testimonio.
Anteayer, Elías Morales declaró como testigo ante la jueza de instrucción Patricia Olmos, que comenzó a investigar el encubrimiento policial.
"¿Qué pasó durante el caso Cabezas? Gómez, el comisario de Pinamar al que acusaron de liberar la zona del crimen, no está más en la policía. Pero acá, a todos los policías que tuvieron que ver con el encubrimiento los ascendieron", expresó Ada, indignada.
El fallo no dejó conforme a ninguna de las partes.
Para los Morales, se trató de una "condena a medias, en la que faltó gente". Para el ex diputado nacional Angel Luque y para su esposa, Edith, los padres de Guillermo, se trató de una injusticia. Para Avellaneda, la sentencia que condenó a su defendido fue una "aberración jurídica".
Los Morales esperan que la Corte confirme la condena, mientras que los Luque y Tula esperan que el alto tribunal anule el fallo.
Igual que hace diez años, en la actualidad el caso María Soledad divide a la sociedad catamarqueña.
"Mienten los que dicen que Catamarca se olvidó de María Soledad. Todavía quedan muchas cosas por esclarecer. Si bien no hubo más marchas de silencio, esto no se terminó", expresó el empleado administrativo José Luis Restelli.
Otros, como Orlando Paz y Roque Salinas, taxista y comerciante, respectivamente, opinaron lo contrario: "La gente estaba cansada, y con la condena de Luque y Tula creen que el circo terminó. Hoy se ocupan de otras cosas, de mantener el trabajo y sobrevivir. Ya nadie se acuerda del caso".
Los Luque viven en la casa de siempre, en Puerta de Hierro, situada en el departamento de Valle Viejo, a ocho kilómetros del centro y a diez cuadras de los Morales, que residen sobre la misma avenida.
"Mire, no se enoje, pero no quiero hablar hasta que la Corte resuelva nuestro recurso de queja. Semejante demora se debe a razones políticas, como ocurrió durante todo el caso. Guillermo no debería estar en la cárcel. No voy a decir más nada, y si pone algo de esto, se lo voy a desmentir", afirmó el ex diputado Luque.
Estudian Derecho
En abril, Tula será beneficiado por el sistema de salidas laborales. Esto significa que podrá abandonar el penal Julio Herrera todos los días, para trabajar. Tal medida se debe a que Tula fue condenado por la violación de María Soledad, pero no por el crimen, y a que cumplió la mitad del tiempo necesario para obtener la libertad condicional.
Según su abogado, Tula podrá abandonar la cárcel en el año 2003. Luque deberá esperar, al menos, hasta 2017.
Si bien viven en piezas separadas y con baño privado, Luque y Tula comparten el mismo patio, en un penal con récords en fugas. Tienen cada uno su televisor y están separados del pabellón donde se alojan los presos con condenas firmes.
Ambos se dedicaron a estudiar Derecho. Al principio, los profesores de la Facultad visitaban la cárcel. Luego, como el penal carecía de las instalaciones adecuadas, lo guardiacárceles tuvieron que encargarse de trasladar a Luque y a Tula hasta la Universidad. Tula aprobó cinco materias.
Anteayer, 133 de los 145 presos detenidos junto a ellos levantaron la huelga de hambre en reclamo de la conmutación de penas. Luque y Tula no participaron de la protesta.
Luego de la sentencia, los defensores de los acusados apelaron el fallo ante la corte provincial, que rechazó todos los planteos y confirmó la sentencia de la Cámara Penal Nº 2.
Entonces, los letrados presentaron un recurso extraordinario ante el mismo tribunal, que también fue rechazado. Como consideraron arbitrario el último rechazo, los abogados recurrieron, en septiembre de 1998, ante la Corte Suprema, que todavía no pidió el expediente para analizarlo.
"Mientras el máximo tribunal no se expida sobre nuestra presentación, el fallo no estará firme. Espero que la Corte trate nuestro reclamo y Tula salga en libertad", expresó Avellaneda.
En la casa de los Morales, el retrato de María Soledad, quien el 12 de septiembre próximo cumpliría 28 años, sigue en el comedor. Todos los lunes, Ada cumple con el ritual de visitar la tumba de su hija.
"El dolor cada día es más grande. Sole alcanzará la paz cuando aquellos que borraron la pruebas del crimen, tocaron su sangre y trajinaron con su cuerpo queden presos", concluyó la madre de María Soledad.






