Un policía retirado mató a tres jóvenes

Les disparó después de una discusión en un bar, donde estaban viendo por televisión los incidentes en la Plaza de Mayo El policía reaccionó cuando los jóvenes celebraron la agresión a uniformados Extrajo su arma y les disparó Los vecinos quisieron copar la comisaría para lincharlo
(0)
30 de diciembre de 2001  

Un efectivo retirado de la Policía Federal mató de cuatro balazos a tres muchachos, de entre 20 y 25 años, luego de una discusión originada cuando se pasaban las imágenes de los incidentes en la Plaza de Mayo en las que un policía era golpeado por los manifestantes.

Según informaron fuentes policiales, el trágico episodio ocurrió minutos antes de las 4, en el quiosco que funciona en la estación de servicio YPF, situada en la esquina de Bahía Blanca y Gaona, en Floresta.

Por la tarde, indignados, los vecinos intentaron copar a pedradas la comisaría 43a., situada en Chivilcoy al 453, donde estaba detenido el policía acusado del triple crimen, y pretendían lincharlo.

Entonces, los amigos de las víctimas fueron reprimidos por los efectivos y se retiraron por Chivilcoy, hacia Gaona. Poco después, la dependencia policial fue rodeada por un vallado policial y policías de la Guardia de Infantería.

En Chivilcoy al 600, cerca de la comisaría, se quedaron lo amigos más jóvenes de las víctimas y formaron otra barricada con la quema de basura, maderas y gomas mientras que los familiares más grandes de los muchachos asesinados siguieron los acontecimientos desde la esquina de Gaona y Chivilcoy. Allí golpeaban cacerolas, al grito de "policías asesinos".

Lo que ocurrió después fue peor. Los policías cargaron contra los amigos de las víctimas y con balazos de goma y gases lacrimógenos los obligaron a replegarse hacia Juan B. Justo.

Algunos de los manifestantes fueron hacia la estación de servicio y, a las 18.40, saquearon el quiosco donde ocurrió el triple crimen.

Los fusiló

"El policía fusiló a los tres", dijo indignada Noemí Matassa, prima de uno de los chicos asesinados.

"Los chicos eran buena gente, eran vecinos míos del barrio que no hacían nada malo", comentó Jazmín, una joven que era amiga de los tres muchachos asesinados.

"Los chicos eran clientes asiduos del local. El policía no era del barrio, no los conocía", explicó Juan Carlos Giordano, abogado y amigo de la familia Matassa.

"Yo los conocía del barrio. Eran pibes comunes, con los que a veces nos juntábamos a tomar una cerveza. No lo podemos creer", se quejó Gabriel, de 22 años, uno de los manifestantes, al que le pegaron dos balazos de goma en el brazo derecho.

El acusado, identificado por el abogado Giordano como Juan de Dios Belástegui, tendría 62 años. Es policía retirado y trabajaba como custodia del quiosco desde octubre último. En la Policía Federal se negaron a confirmar las identidades del policía acusado y de dos de las víctimas, de las que sólo se conocieron sus apodos: Maxi y Cristian, también conocidos como El Gaita o El Gallego.

Uno de los muchachos asesinados fue identificado como Adrián Matassa, de 23 años, cuyos restos eran velados anoche en la cochería situada en Concordia y Juan B. Justo.

"Todo comenzó cuando los tres chicos vieron por la televisión las imágenes de los manifestantes que golpeaban a un policía durante los incidentes ocurridos en la Plaza de Mayo", relató una mujer que presenció la discusión y que trabaja como encargada del quiosco que funciona en la estación de servicio.

"Uno de los muchachos se dirigió al policía y le dijo, "está bien, por todo lo que hicieron la semana pasada, deberían matarlos a todos y a vos también"", agregó la mujer.

"Entonces, muy enojado, el policía se levantó, le apuntó con su pistola y lo hirió. Después le volvió a tirar y lo mató. A los otros dos muchachos los mató de un balazo en al cabeza a cada uno", concluyó la señora.

"Fue un momento de furia. El policía se volvió loco y los mató. No justificamos ni podemos entender qué ocurrió", señaló una calificada fuente policial.

De acuerdo con el relato de otros testigos, el presunto homicida habría arrojado tres cuchillos cerca de las víctimas para que el incidente apareciera como un hecho de defensa propia.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.