Una batalla campal obligó a cerrar el parque del Rosedal
Violencia: hubo enfrentamiento de bandas juveniles, hurtos, destrozos, golpizas y amenazas a guardaparques en Palermo.
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Como todos los años, los bosques de Palermo fueron ayer el centro de los festejos de la primavera. Pero también de los disturbios y el vandalismo.
Aunque miles de adolescentes parecían haber cubierto cada metro cuadrado del espacio verde, el Rosedal estaba desierto. Es que los desmanes fueron tales que obligaron a cerrar las rejas que circundan el parque poco después de las 15.
Lo que había comenzado como un enfrentamiento entre bandas pronto devino en una verdadera batalla campal en la que hubo desde golpizas y hurtos hasta graves destrozos al mobiliario del parque.
"Decidimos cerrarlo para preservar el patrimonio público. Algunos, incluso, se habían trepado al edificio del museo Sívori y amenazaban a la gente de seguridad", explicó el director de Espacios Verdes del Gobierno de la Ciudad, Daniel García Mansilla, en diálogo con La Nación .
Según informó el subcomisario Francisco Coppola, de la comisaría 23a., no hubo detenidos y sólo se registraron heridos leves.
Recostados en el pasto y de cara al sol, muchos jóvenes ayer ni siquiera se enteraron de lo ocurrido. Otros, en cambio, estaban indignados.
Fue el caso de Marina, una estudiante de 15 años, que relató horrorizada: "Al principio eran dos grupos, uno de Boca y el otro de San Lorenzo, pero cuando empezaron los golpes enseguida se sumaron más chicos".
Y añadió con bronca : "Ya vienen a buscar a lío. No entiendo por qué no se pueden divertir en paz y dejar que los demás también la pasemos bien".
Por su parte, los dos guardianes que ayer impedían el ingreso al parque y lidiaban con los insistentes reclamos de los adolescentes que exigían entrar, reconocieron: "La situación se nos fue de las manos y hasta la policía tuvo problemas para dispersarlos".
Una constante
"No es la primera vez que pasa -comentó García Mansilla-, el año pasado también hubo desmanes, si bien no llegaron a este extremo y no fue preciso cerrar el parque."
Efectivamente, los disturbios no son novedad en los festejos del Día del Estudiante. "Además de las peleas -explicó un agente que ayer recorría la zona- lo más común es el arrebato. Los chicos dejan los bolsos, se descuidan, y cuando los van a buscar ya no están".
Según los efectivos, la ingesta de alcohol suele ser el factor desencadenante. "La mayoría viene con los cartones de vino en las mochilas", comentaron.
De allí que sirva de poco que el Gobierno de la Ciudad redoble el control de la venta de alcohol a menores .Y que entre las previsiones para estos casos figuren ambulancias encargadas de trasladar a los menores ebrios hasta los hospitales más cercanos.
Las autoridades están convencidas de que la drástica medida adoptada en el Rosedal era el único modo de evitar mayores pérdidas. Pero subrayan que aun en aquellos parques en que todo transcurrió tranquilamente también hay destrozos.
"La gente es poco respetuosa y, después de estos festejos, el estado en que quedan las plazas suele ser lamentable", dijo García Mansilla.
Recital libre de Gieco y de Spinetta
Al cierre de esta edición, se desarrollaba en la Costanera Sur el recital gratuito de Luis Alberto Spinetta y León Gieco. Pese al frío, unas 15.000 personas llegaron hasta el boulevard Rosario Vera Peñaloza para escuchar a los músicos.
A las 20, Spinetta apareció en el escenario, situado en la avenida Huergo y Estados Unidos, vistiendo un pantalón de cuero negro con tachas y una salida de baño de vistosos colores.
Acompañado por su banda, Los Socios del Desierto, el cantautor dijo a los presentes: "Feliz Día de la Primavera. Este show es para todos los jóvenes que están privados de su libertad, para los locos y los marginados". Antes de presentar un nuevo tema llamado "Estás acá", el cantautor pidió a los chicos que "no crean en los políticos".
El recital estaba previsto para anteayer, pero debió suspenderse a causa del mal tiempo y es el primero de una serie de recitales callejeros que la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad tiene proyectada para la primavera y el verano.
Una hora después del comienzo del recital de Spinetta, León Gieco se adueñó del escenario. Durante las últimas cuatro canciones de Gieco alumnos del colegio Carlos Pellegrini y del Colegio Nacional de Buenos Aires hicieron un homenaje al aniversario de "la noche de los lápices".




