
Una cámara de gas para perros sin dueño
Sacrificarán canes a partir de diciembre
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COMODORO RIVADAVIA.- La construcción de un dispensario canino, en el que funcionará desde diciembre próximo una cámara de gas para sacrificar a perros capturados en la vía pública y que no hubiesen sido reclamados por sus dueños en un lapso de 72 horas, disparó polémicas en esta ciudad.
El anuncio fue realizado por funcionarios municipales y desató las críticas de veterinarios y miembros de la Sociedad Protectora de Animales, que cuestionaron la eutanasia como una solución adecuada para el problema de los canes sueltos en las calles.
Pero la obra que incluye un sector para eliminar a los animales ya está en marcha. El dispensario exigirá a la Subsecretaría de Servicios Públicos una inversión de 100.000 pesos y funcionará en la fracción 17 del barrio Humberto Beghín, de esta ciudad, al costado de la ruta nacional número 3. La captura de los perros sueltos estará a cargo de una empresa privada.
Ahora las máquinas municipales trabajan para mover unos 18.300 metros cúbicos de tierra con el fin de levantar el galpón en el que permanecerán los perros desde diciembre próximo, según el cronograma municipal.
El dispensario -se indica en los planos- tendrá una capacidad para alojar a unos 70 perros. Allí, los animales cumplirán su condena a muerte: permanecerán en celdas durante 72 horas y, en caso de que los propietarios no los reclamen, serán sacrificados en la cámara de gas y luego sepultados en una cava común de siete metros de profundidad.
Antonio Schadlich, responsable del Departamento de Bromatología, explicó: "La cámara funcionará con monóxido de carbono, a partir del escape de un vehículo o de un motor preparado para tal fin. Lo ideal es que sea una caja hermética como la de los camiones, que sea de acero inoxidable o de aluminio, y lavable. Además, debe contar con un circuito que enfríe el gas para que el monóxido del motor no llegue directo".
Distintas alternativas
En Comodoro los perros sueltos desvelan a los funcionarios municipales. Según datos oficiales existen en la ciudad 27.000 canes, es decir, un perro cada cinco habitantes. El secretario de Gobierno de la ciudad, Gustavo Menna, defendió el proyecto y aseguró: "En el Hospital Regional se atienden un promedio diario de dos pacientes por mordeduras de perros. Es un tema doloroso y de aristas polémicas, pero nuestra obligación es intervenir ante este problema".
En otros municipios cercanos pensaron, sin embargo, en otras alternativas. En Rada Tilly -una localidad de 6000 habitantes situada 10 kilómetros al sur de Comodoro- el intendente Pedro Peralta anunció que aplicará severas multas a los propietarios de los perros que estén sueltos en la calle. Las protestas llegaron desde el opositor Partido Vecinal de esa ciudad, que recordó que también está vigente una ordenanza que habilita a aplicar la eutanasia en los casos de captura. Pero sacrificar a los perros no está dentro de los planes de ese municipio.
En Comodoro, el controvertido proyecto sigue su curso. El titular de Servicios Públicos, Omar Quelín, dijo: "Las obras están demoradas porque estamos en la etapa de desmonte de cerro y se rompió una de las máquinas, pero calculamos que va a estar todo instalado para diciembre".
La propuesta municipal provocó la reacción de la Sociedad Protectora de Animales, que ya amenazó con hacer una denuncia penal. "Nosotros cuidamos la vida de los animales y de ninguna manera vamos a permitir que se mate a los perros de una manera tan criminal", sostuvo Georgina Maldonado, representante de la entidad.
En el municipio aseguran que se estudiaron otras alternativas para sacrificar a los animales, como las inyecciones, pero que fueron descartadas por los altos costos. Schadlich defendió la propuesta y aseguró: "Esto ya se debatió con Salud y con el Círculo de Veterinarios. La idea más potable fue la de gases inertes fríos. En este caso, la diferencia entre gases calientes y fríos es que los primeros dan convulsiones y los otros producen un efecto de inconsciencia antes de la muerte. Es la forma más sana de hacerlo".
También hubo críticas de veterinarios locales. Para Adrián Virgilio, la eutanasia "es una barbaridad y habría que pensar antes en otros métodos de control".
Pero la comuna parece no dispuesta a ceder: "Tenemos en marcha un programa de esterilización canina, pero ésta es una solución del problema a largo plazo. Ahora pensamos en otras alternativas para realizar un control más serio de los perros", concluyó Menna.



