Una intervención traumática y riesgosa
Especialistas coinciden en que el aborto debe practicarse antes de las 12 semanas
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"En términos generales, las legislaciones en el nivel mundial contemplan que la interrupción de un embarazo debe hacerse en el primer trimestre de gestación. Un aborto dentro de este período es una intervención casi exenta de riesgos", explica el doctor Mario Sebastiani, obstetra y miembro del Comité de Bioética del Hospital Italiano.
Pero la joven discapacitada mental de 19 años, a la que los médicos del hospital San Martín de La Plata se negaron ayer a realizar un aborto a pesar de que la Justicia había autorizado a efectuar la práctica, está entre las semanas 20 y 21 de gestación, es decir, el quinto mes, "lo cual significa que ya no se trata de un embrión, sino de un feto totalmente formado, con todos sus órganos y en proceso de maduración", afirma el especialista.
Por esta razón, ya que se trata de un embarazo avanzado, la intervención que debería realizarse consistiría en un parto inducido. "En lugar de una dilatación que permita realizar la aspiración de la cavidad uterina, como sucede en un aborto previo a las doce semanas de gestación, en el parto inducido se deben provocar contracciones para que la mujer expulse el feto", explica el doctor Sebastiani.
Totalmente formado
Según el especialista, al quinto mes de gestación el feto tiene todos sus órganos y se encuentra en proceso de maduración. Se le pueden ver claramente la cara y las manos, comienzan los primeros movimientos y se puede escuchar el latido del corazón.
"Puede pesar alrededor de 500 gramos y medir cerca de 30 centímetros", detalla Sebastiani. En este sentido, el doctor Sebastián Altuna, ginecólogo y obstetra, agrega: "Vale aclarar que el bebe tiene un crecimiento continuo, y técnicamente se denomina un aborto cuando el feto pesa menos de 500 gramos. Por eso, en un embarazo de 20 o 21 semanas de gestación, lograr la dilatación del cuello es mucho más dificultoso, el bebe es más grande y la placenta tiene un tamaño mucho mayor. También en estos casos se corre el peligro de no poder sacar el feto entero, entonces debe realizarse una laparotomía, es decir, una pequeña cesárea, para evitar correr mayores riesgos".
Con respecto a las probabilidades de que el feto sobreviva, Altuna señala que esto recién puede suceder a partir de la semana 24. Sin embargo, el doctor Sebastiani agrega: "También hay casos excepcionales de que un feto pueda sobrevivir a las 21 semanas de gestación, y en este caso estaríamos negándole la asistencia neonatológica correspondiente", advierte.
Por otra parte, algunos estudios científicos señalan que, en este período, el sistema nervioso no está lo suficientemente desarrollado como para que el feto pueda sentir dolor. "Pero esto todavía está en discusión, y otros estudios respaldan la teoría de que pueda llegar a experimentar esa sensación".
Y agrega: "A menos que la mujer corra peligro de muerte, la interrupción de una gestación debe hacerse cuando exista un beneficio biopsicosocial para la salud de la madre, lo cual significa un bien superior. Interrumpir un embarazo en el quinto mes es una situación muy traumática y riesgosa".






