
Una mujer retiró a sus hijos de un colegio privado de Llavallol
Se debe a la denuncia de supuestos abusos a una alumna
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La madre de otra de las nenas presuntamente abusadas decidió sacar a sus hijos del colegio privado Euskal-Echea, establecimiento de la localidad bonaerense de Llavallol, y denunció que las autoridades de la institución la discriminaron.
En diálogo con la agencia de noticias Télam, Andrea, la madre de otra de las nenas, consideró "terrible la actitud del colegio. Encima de la desgracia que vivimos hay que soportar que se diga que fue un solo caso y se trate de minimizar los hechos". La mujer dijo sentirse "discriminada por las autoridades de la escuela", ya que intentaron hacerla pasar a ella "como una fabuladora".
Sin embargo, la tranquilidad del colegio en el que trabajaba la docente que supuestamente abusó sexualmente de una niña de tres años y de lo que dio cuenta la edición de ayer de LA NACION, no pareció alterarse.
Al mediodía, mientras los alumnos del EGB y del polimodal entraban en el comedor, algunos padres retiraban a sus hijos del jardín. Consultados por LA NACION, la mayoría coincidió en que era imposible creer que en el colegio pudiese haber ocurrido un hecho de abuso sexual.
En el instituto, la directora, Izaskun Ordoqui, sostuvo que fue denunciado un solo hecho y que en el transcurso de la investigación aparecieron dos madres que denunciaron otros dos casos, pero que después no fueron avalados por peritajes.
Tres casos denunciados
Una fuente cercana al fiscal de Lomas de Zamora que tiene a su cargo la investigación, Oscar Acevedo, confirmó que los casos denunciados son tres, aunque destacó que se aguarda para las próximas horas, al menos, una nueva presentación de una menor que habría sido abusada por la misma preceptora. Las niñas serán sometidas a nuevos estudios psicológicos, tal como lo solicitó la defensa de la única imputada, María Clara Viviano, de 24 años, que está presa desde hace más de 15 días en la comisaría 3a. de Lanús.
El hecho habría ocurrido el miércoles 29 de mayo último, cuando la niña, supuestamente abusada, salió del colegio y volvió a su casa con un fuerte ardor en la vagina. Ese día la madre de la nena, Liliana, constató que su hija sangraba en esa zona y que un fuerte ardor le duró hasta cerca de las tres de la madrugada. Al día siguiente la llevó al pediatra. "Al revisarla, el doctor comprobó que la nena tenía el himen perforado con un círculo del tamaño de un dedo y uno de los labios lastimados", contó a Télam.
Después de la revisión del médico trató de que su hija le contara lo que había sucedido en el colegio, pero la nena le dijo que no recordaba con exactitud lo que había ocurrido, aunque pensaba que una compañerita suya con problemas psicomotrices la había tocado.
Más tarde, la nena, según la madre, dijo que la preceptora le había sacado el buzo y bajado el pantalón y la bombacha en el baño del colegio.
Ayer, en la escuela religiosa, algunos de los padres opinaron que el abuso no ocurrió y que con el caso se está intentando perjudicar al instituto.
Según especialistas en psicología infantil, el abuso es una situación que genera un cambio drástico en la conducta de un chico.




