
Una sudestada despidió al flojo enero de Pinamar
Con grandes olas, la tormenta arrastró carpas y sombrillas
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PINAMAR.- Con una de las sudestadas más fuertes de los últimos años, que arrasó con cerca de un millar de carpas en más de una docena de balnearios, Pinamar despidió un enero flojo tanto en la asistencia de turistas como en el consumo.
No fue una de las mejores temporadas, pero tampoco de las peores, aunque si del tiempo se trata el sol brilló poco y el viento sopló mucho. El corolario del mal clima lo puso la fuerte tormenta que desde las 4 hasta las 11 de ayer arrastró todo en su camino.
Según Roberto Molina, cabo de la Prefectura local, los problemas surgieron anteanoche a partir de la conjunción del fuerte viento del Sudeste y la crecida del mar, que llegó a 1,70 metro de altura en el muelle de esta ciudad.
Esto originó que un millar de carpas, postes con redes de voley, estructuras publicitarias, reposeras, sombrillas y sillas fueran arrasados por un mar que golpeó con inusitada fuerza en los paradores y, por consiguiente, en los bolsillos de los empresarios.
"Hacía tiempo que no venía una cosa así, el mar arrancó los parantes de las carpas que estaban enterrados un metro y medio en la arena; de las 150 que teníamos el agua se llevó 120, vamos a tener que trabajar varias temporadas para recuperar todo lo que perdimos", sostuvo Eduardo Tarantino, el dueño del balneario El Pinar. Según contó, debieron buscar los paradores a más de 10 cuadras de allí.
"Resultaba inútil meterse en el agua para salvar algo, la corriente venía con palos y basura", resumió Jorge Guido, de Pizza Banana.
Entre los balnearios más castigados se encuentran Posta Norte, Barbados, Mama Concerts, Bacota, Soleil, El Dorado, Cabo Blanco y Pizza Banana.
Acongojado por el desastre, Tarantino -que es dirigente del Movimiento de Recuperación de Pinamar- anunció una reunión con los propietarios de los paradores afectados para pedirle al intendente que declare al balneario "zona de desastre" y quedar así exentos del pago del canon. Desde la comuna, anoche se barajaba la posibilidad de un pago en cuotas.
Controvertida temporada
A la hora del balance, los pinamarenses tienen opiniones distintas. Mientras las autoridades locales dicen que este verano fue uno de los más exitosos de los últimos años, los empresarios no piensan igual.
Para el secretario de Turismo, Juan José Rodríguez, "éste fue uno de los mejores veranos del último lustro, incluso superó al de 1997, que batió el récord de asistencia de la década".
La contrapartida llegó de la mano de Jorge Fumberg, presidente de la Asociación de Inmobiliarias: "Por suerte este enero fue un 20 por ciento mejor que el de 1998, pero igual estuvimos un 20 por ciento por abajo de 1997".
En cuanto al consumo, hubo alguna coincidencia entre el funcionario y los empresarios.
Mientras Rodríguez sostuvo que este año la gente estuvo muy controlada en sus gastos, Roberto Mataus, vicepresidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares y Afines, dijo que "el consumo en Pinamar cayó muchísimo, a punto tal que estamos por debajo del promedio de 1998. Este año la gente cuidó el bolsillo más que en otros veranos".
Las expectativas para el mes que hoy comienza no son mucho mejores. Fumberg estimó que hay alquilado un 40 por ciento de las casas y departamentos.
La sudestada que ayer castigó duro a la costa agregó una cuota de desaliento a los empresarios que ven caer sus ventas y que imploran para que el buen tiempo sea el salvador del verano en Pinamar, que, hay que decirlo, ha recuperado un poco de su terreno perdido, pero no la totalidad.




